Ralph rompe Internet
Análisis

Crítica de Ralph rompe Internet, la secuela de ¡Rompe Ralph!

Por Raquel Hernández Luján

Phil Johnston y Rich Moore presentan Ralph Rompe Internet, la secuela de la popular Rompe Ralph. El próximo 5 de diciembre, él y Vanellope viajarán a un nuevo mundo.

La primera secuela de una franquicia Disney que llega a la gran pantalla es Ralph rompe Internet, al menos desde que lo hiciera Fantasia 2000. Hace ya seis años, ¡Rompe Ralph! tuvo una buena acogida, presentando a un nuevo grupo de personajes cuyas aventuras se desenvolvían en "los recres" dentro de sus respectivas arcades y, de paso, arrebatando el corazón a muchos jugones, que están deseando descubrir si por fin pueden ver algunas incorporaciones videojueguiles a lo ya visto antes... 

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La sinopsis nos revela que ahora Litwak da un paso más y se informatiza, conectando su sala a una red Wifi y permitiendo que Vanellope y Ralph, ya amigos incondicionales, se introduzcan en un nuevo mundo que les resulta tan fascinante como desconocido. Internet rebosa vida y está plagado de aplicaciones y avatares de ciberusuarios con los que tendrán que interactuar para alcanzar sus metas.

Su motivación será la de salvar el juego Sugar Race, cuando por accidente se rompe el volante que utilizan los usuarios para jugar... Si no consiguen uno nuevo, la máquina podría ser vendida por piezas, de modo que deciden jugársela en eBay pujando para conseguir el único disponible.

Sin embargo, pronto se darán cuenta de que reunir el dinero suficiente para ello no es nada fácil y lo probarán todo: desde encontrar tesoros en videojuegos online hasta convertirse en estrellas de una conocida red social de vídeos caseros.

En su camino se cruzarán pop-ups, memes, spams y hasta teclados predictivos con los que tendrán que aprender a lidiar sobre la marcha, aunque también tendrán poderosos aliados como Yess, el algoritmo que conoce qué es tendencia en cada momento o Shank, una valiente conductora en la que Vanellope verá a una especie de hermana mayor en la que mirarse (inspirada en Gal Gadot, que le ha prestado su voz). 

En cualquier caso, por enorme y loco que parezca Internet, el viaje más importante que van a realizar es uno de autodescubrimiento interior: ¿a qué lugar pertenecen? ¿Qué pueden hacer para blindar su relación ante los cambios?

El subtexto de Ralph rompe Internet es mucho más rico y profundo que el de su antecesora y cuenta además con varios puntos álgidos que son muy divertidos: el famosísisimo ya arco argumental de Oh My Disney (el perfecto escaparate de todos los productos de la Casa de Mickey Mouse entre los que se cuelan referencias a Pixar, Star Wars o los supers de Marvel) en el que eclosiona el humor por medio de la autocrítica y de actualización de las princesas Disney y el de Slaughter Race, una juego de carreras extremo en el que Vanellope encuentra la horma de su zapato.

Además, la película "se moja" a la hora de retratar la parte más oscura de la Red de redes y muestra su otra cara: desde la Dark Web, hasta las relaciones tóxicas pasando por los trolls y los virus. Incluso se atreve a llevar el asunto a un terreno más íntimo, al establecer una comparativa entre la forma en la que se replican, aprovechando una debilidad y cómo los propios humanos "alimentamos a la bestia" con comportamientos inapropiados cuando rebasamos ciertos límites.

El tramo final, como ocurría con la película anterior, es el más dramático y exagerado y hace que la película se descompense un poco: disminuye mucho el sentido del humor y es probable que el público más menudo incluso sienta un poco de miedo.

En cualquier caso, Ralph rompe Internet es una película de animación muy sólida y ambiciosa que en su apartado técnico ha dado un salto exponencial. Hacer el concepto de Internet visual y tangible y la enorme cantidad de interacciones que pueden llevarse a cabo comprensibles para el público ya tiene su miga, pero además darle toda la extensión necesaria para parecer un mundo ilimitado, mucho más difícil. La cinta alcanza sus mejores momentos cuando se ríe de nuestro propio comportamiento cuando navegamos, es decir, cuando "se sale" de Internet para ver cómo nos afecta que se caiga una aplicación, se corte un juego o haya cualquier otro incidente.

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El diseño de personajes es más que impecable, una genialidad y están bien actualizados. Hay que tener en cuenta la complejidad que supone reunir, sin ir más lejos, a todas las princesas Disney, teniendo en cuenta lo que ha cambiado el estilo de dibujo desde Blancanieves hasta Vaiana y el simple hecho de que hayan tenido que reinventarlas en 3D.

Por otra parte, Knowsmore, el buscador, es fruto de una mezcla de animación en 2D (en sus ojos) y 3D y algunos elementos puntuales, son muy atractivos e innovadores, como el abrigo de fibra óptica de Yesss.

Los aficionados a la animación no se van a sentir defraudados por una película que tiene muchas capas y ofrece una digna reflexión acerca de un tipo de pérdida que tiene que ver con la maduración y con quemar etapas de forma satisfactoria.

Valoración

Ralph rompe Internet propone un enfoque más adulto para una nueva aventura en la que los personajes se desplazan a un mundo enorme para hacer un viaje interior de autodescubrimiento.

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

Técnicamente la película ha dado un salto exponencial. Es divertidísimo ver la plasmación de nuestros comportamientos en Internet de forma visual.

Lo peor

Los jugones se van a quedar con las ganas de ver más guiños. A veces la película parece un enorme spot de los productos Disney y marcas comerciales.