Riot Girls
Análisis

Crítica de Riot Girls, una divertida gamberrada ya disponible en FilmIn

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Riot Girls, una divertida gamberrada ya disponible en FilmIn en su apartado de terror independiente junto a The Beach House o After Midnight.

Tras ofreceros las críticas de The Beach House y After Midnight finalizamos nuestro recorrido por las propuestas que nos ofrece FilmIn en su especial de cine terror independiente haciendo la reseña de Riot Girls, una película de lo más particular como veremos a continuación.

En los tres casos se trataba de cintas inéditas en nuestro país que solo se habían visto en pantalla grande en festivales como el de Sitges, de modo que ha merecido la pena echarles un vistazo por alejarse bastante del planteamiento de los blockbusters que suelen ser más accesibles y más comerciales.

Riot Girls es una producción canadiense que nos lleva a una localidad que en un 1995 alternativo ha vivido una suerte de apocalipsis que ha acabado con la vida de los adultos, dejando en manos de jóvenes, adolescentes y niños el destino de la humanidad. 

Las bandas han tomado las calles y las facciones del este y el oeste, divididas por un río y enfrentadas a muerte, han hecho que los titanes y los underground arriesguen sus vidas por conseguir suministros tan básicos como agua o pilas.

En este contexto conocemos a Scratch y Nat, dos amigas supervivientes de personalidades dispares pero con varias cosas en común: una lealtad a prueba de bombas, amor incondicional a la música punk y una aversión enfermiza hacia los titanes, que vienen a encarnar el estereotipo de los matones de instituto pijos y pagados de sí mismos.

El planteamiento, como veis, casi parece una iteración postmoderna de "El señor de las moscas", con dosis ingentes de violencia y sangre que salpican a menudo la pantalla y vienen a demostrar que las jóvenes generaciones repiten los mismos patrones que los adultos a la hora de organizar su sociedad.

Más allá de eso, el conflicto oeste-este nos lleva a otro de los tópicos de los "paletos" contra los "culturetas" tan arraigado en Norteamérica. De hecho, la plasmación visual tiene lo suyo... la "comuna" en la que Scratch y Nat viven es un hervidero de talleres donde aflora la creatividad mientras que los titanes tienen todos los códigos piramidales del culto al líder y un evidente empobrecimiento cultural derivado de repetir eslóganes y estar esclavizados al servicio de la élite.

Pero lo interesante de Riot Girls emana de otras cuestiones como su planteamiento visual, muy comiquero, calcando el aspecto del story en la propia pantalla e imitando los recortes de las viñetas y hasta los bocadillos para plasmar las grandes frases del guión: dibujos e imágenes se dan cita en este curioso cómic en formato live-action.

Riot Girls

El guión es obra de Katherine Collins (Lost in Space) mientras que la dirección recae en la también canadiense Jovanka Vuckovic, quien debuta en el largometraje con este largometraje.

Riot Girls no se entiende sin su banda sonora y sin sus referencias artísticas, la principal de ellas, el movimiento contracultural de los 90 que trató, desde la música y el arte, de "desmasculinizar" la música y utilizarla como vehículo para hacer llegar el mensaje feminista. Así, las letras están plagadas de referencias a la violencia de género o a la independencia de la mujer poniendo el foco en que ellas también pueden ser de armas tomar y buscar bulla.

La propia historia aborda, por medio del personaje de Nat y su relación con Scratch, la necesidad de abordar de una forma distinta los roles asignados a hombres y mujeres en las relaciones sentimentales y Nat, incluso, es víctima de una agresión sexual que nos lleva a enraizar con la actualidad vía #MeToo. 

En fin, el envoltorio es curioso y la trama un gran guiño a los orígenes del movimiento "Riot Grrrl" aunque sea por medio de una retrodistopía en la que el apartado fantástico queda aparcado (no se indaga en la plaga que asola a los adultos ni parece ser objeto de interés que la plaga pueda mutar para atacar al resto de supervivientes) y en la que tampoco es el terror el que guía la narración.

Vista con ojos desprejuiciados tiene abundantes defectos, como algún que otro fallo de raccord respecto a la iluminación y quizás una cierta tendencia a tomarse a sí misma demasiado en serio que lastra un poco la experiencia, pero también tiene el encanto de la reivindicación gamberra y osada. Más humor le habría sentado de maravilla.

Valoración

Riot Girls es una divertida gamberrada postapocalíptica que rinde homenaje a narrativa de los cómics y deriva en una aventura adolescente entretenida sin más.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

El aspecto comiquero y colorista de la puesta en escena y el recorte en forma de viñetas de las transiciones entre secuencias. Su gamberrismo.

Lo peor

No es particularmente original más allá de su planteamiento inicial y visual: a partir de ahí es bastante previsible.

Y además