Solo
Análisis

Crítica de Solo, película de supervivencia con Alain Hernández

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Solo, dirigida por Hugo Stuven y protagonizada por los actores Alain Hernández y Aura Garrido. En cines a partir del 3 de agosto de 2018.

Hugo Stuven, el director que debutó hace dos años con la cinta de terror y suspense Anomalous, nos ofrece en esta ocasión una historia de supervivencia basada en un hecho real. Solo, rodada en las imponentes localizaciones de la isla de Fuerteventura tiene un poderoso atractivo visual que intenta ligarse a las reflexiones íntimas de un hombre que tiene que sobreponerse a la adversidad para poder salir adelante, mientras hace un repaso a su vida y a aquello a lo que aspira si consigue su propósito: conservar su vida.

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La narración nos sitúa en el mes de septiembre 2014 para presentarnos a Álvaro Vizcaíno, un joven surfista que, en su búsqueda de la ola perfecta, sufre un aparatoso accidente al precipitarse por un acantilado en la zona más inaccesible de la isla.

De esta forma, lo que prometía ser una jornada deportiva increíble se convierte más bien en una agónica pugna de 48 horas por salir de un paraíso transformado en infierno: con la cadera rota y abundantes magulladuras tendrá que enfrentarse a sus mayores miedos y a la voz de su conciencia.

Alain Hernández demuestra una implicación total en el papel. Además de haber conocido en persona a Vizcaíno se preparó a conciencia tomando clases de surf y escalada y ha estado implicado desde la escritura del guión hasta la promoción de la película... De hecho incluso está escribiendo un libro.

Estamos hablando, desde luego, de una película muy modesta y pequeña que se ha rodado con un exiguo presupuesto de 2,8 millones de euros y sin la participación de televisiones ni ayudas a la producción del ICAA, de modo tal que solo ha contado con una subvención del Gobierno Canario y si ha visto la luz ha sido en parte gracias a la preventa de derechos a una plataforma internacional.

Va a favor de la película Solo el hecho de que es una historia muy íntima con pocas localizaciones, apenas un puñado personajes y en la que el la explotación del entorno y la relación con el individuo es fundamental... Dicho de otra manera: los recursos se han podido emplear en conseguir un acabado fotográfico impecable, una banda sonora de lo más poética y en la preparación del actor protagonista, que es el eje central.

Hay una voluntad manifiesta del director de Solo por ser fiel a la realidad: el rodaje se ha llevado a cabo, de hecho, en el mismo lugar en el que tuvo el accidente, con todo lo que eso conlleva: el transporte no solo de los recursos humanos y técnicos a un área de difícil acceso sino además el desplazamiento de equipos de salvamento para evitar cualquier posible accidente relacionado con el oleaje, el viento... Todas esas dificultades adicionales hay que valorarlas porque suman enteros: se han corrido riesgos para ajustarse a la verdad y para explotar la belleza de un lugar tan hipnótico como peligroso, lo que ha quedado plasmado en el negativo de la película en cada fotograma.

El espectador avezado apreciará el uso de drones para las tomas aéreas que permiten ver al personaje engullido por la naturaleza. Y ojo, que también se han utilizado efectos digitales, no solo para embellecer tomas eliminando pisadas o cables, sino también para la recreación de montañas o de la cala de Playa Jarugo... Algo que os aseguramos que pasa completamente desapercibido durante el visionado. Así que hay que quitarse el sombrero ante el trabajo de hormiguitas de tantos profesionales implicados.

Solo

Por desgracia, hay aspectos que no funcionan tan bien como debieran: ni el diálogo interior de nuestro protagonista es tan natural y fluido como se pretende ni la relación con el personaje de Aura Garrido termina de enganchar.

Es más, los flash-backs van paulatinamente socavando el ritmo de la narración al romper la tensión que le genera al espectador la situación desoladora del surfista además que de hay cierta falta de química entre Alain Hernández y Aura Garrido (a quien tenemos en la memoria grabada en el papel de Carme en El día de mañana). A pesar del talento y la entrega de ambos actores, no terminan nunca de ser creíbles en su relación afectiva.

Con todo y a pesar con su similitud con películas parecida como 127 horas, A la deriva o incluso en una clave muy distinta Infierno azul, Solo tiene una mirada autoral interesante que invita a estar pendiente de los próximos proyectos de Stuven entre los cuales se encuentra la serie Looking for Wonders y el largometraje Broken Voices, ya en fase de preproducción.

Valoración

A pesar de la escasa originalidad de la propuesta, Solo tiene puntos de interés que nos permiten "rescatarla del borde del acantilado".

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

La entrega de Alain Hernández, por más que la dirección de actores diste mucho de la perfección. La foto y la banda sonora cumplen su objetivo.

Lo peor

Los flashbacks y las líneas de diálogo están muy forzados: no hay ninguna naturalidad en la forma de relacionarse de los personajes.