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The Vouyeurs
Análisis

Crítica de The Voyeurs: morbo facilón para mirones sin remedio

Crítica de The Voyeurs, el thriller erótico de Michael Mohan para Prime Video protagonizado por Sydney Sweeney y Ben Hardy. En Prime Video desde el 10 de septiembre.

Vagamente inspirado en clásicos como La ventana indiscreta, The Voyeurs es un thriller erótico que ha visto la luz a través de la plataforma Amazon Prime Video el pasado viernes 10 de septiembre contando con Sydney Sweeney (The White Lotus) y Ben Hardy (Bohemian Rhapsody) como protagonistas principales.

Se trata del tercer largometraje del director y guionista Michael Mohan, creador asimismo de la serie Todo es una mierda para Netflix.

La trama de la película gira en torno a una joven pareja que se muda a un nuevo bloque de apartamentos. Pippa y Thomas (Sydney Sweeney y Justice Smith) están cumpliendo su sueño de vivir juntos, pero la convivencia no es tan apacible y sencilla como esperaban en un principio: Thomas está estresado y Pippa se aburre. 

Además, descubren que sus vecinos de enfrente no tienen cortinas, de modo que pueden ver con claridad el interior de su piso y fisgonear en sus vidas privadas. Ambos les resultan personajes de lo más misteriosos y atractivos: Seb (Ben Hardy) es un famoso fotógrafo de la élite local y su estilosa esposa Julia (Natasha Liu Bordizzo) le sigue en cada una de sus excentricidades.

Lo que empieza como un juego, termina convirtiéndose en una peligrosa obsesión: Pippa no puede evitar fantasear con Seb mientras entabla una relación de amistad con Julia cuando aparece en la clínica oftalmológica en la que trabaja para graduarse la vista.

Esto provoca en ella sentimientos encontrados al punto de que no podrá evitar interferir en sus vidas de forma anónima, lo que desencadenará unas fatales consecuencias para todos ellos.

Los ojos del pecado

The Voyeurs deja claro desde el mismo título que hay un fuerte componente sexual en la trama: de hecho, la curiosidad y el peligro son los dos detonadores de toda la trama de la película. El casting no podría estar mejor escogido en este sentido porque Sydney Sweeney y Ben Hardy son dos intérpretes con química y un interesante recorrido audiovisual a sus espaldas.

De lo que no consiguen zafarse es de un guión perezoso que tiene más de erótico que de thriller y se contenta con recrearse en las escenas más subidas de tono en lugar de plantearlas en un contexto en el que tengan más valor que el simple morbo. 

Esto tiene como consecuencia que la trama no explote hasta los últimos quince minutos de metraje donde varios puntos de giro argumental tratan de reconducir la trama hacia algo más interesante que un par de coreografías de coitos en la distancia. El problema es que lo hace de forma tan torpe y tardía que se antoja un esfuerzo baldío.

El caso es que The Voyeurs sí tiene varias secuencias interesantes a rescatar. Los interludios en los que se muestra metafóricamente un huevo como el globo ocular o en los que se buscan los primerísimos primeros planos del iris de los ojos de la protagonista, buscan coquetear con el espectador y que éste dude de su cordura.

El problema es que solo su personaje está trabajado más allá de lo esencial y superficial. Su polo opuesto de atracción es un misterio: ni una sola pista sobre ese inmenso imán humano que es su vecino, que es presentado además como una especie de fuerza bruta en materia de lujuria y desenfreno pero del que nunca sabemos cómo ni por qué actúa como lo hace.

El montaje no le hace ningún favor: lo que cuenta The Voyeurs en dos horas podría contarse mucho mejor en una sola. Y es una pena además que Sydney Sweeney desperdicie su talento en una película como ésta, porque ya hemos visto lo que puede llegar a hacer y va mucho más allá de lucir su cuerpazo.

Queda bien expuesta la crisis de una pareja (en algún momento hasta puede traeros a la cabeza Eyes Wide Shut), la fascinación que puede crear una persona atractiva en otra algo ingenua, impresionable y sumida en el tedio de lo cotidiano e incluso el grado de identificación con extraños tras haber invadido su intimidad; todo lo demás es gratuito.

Veredicto: entretenida a ratos hasta llegar al retorcido desenlace que es sorprendente, sí, pero también algo ridículo y fuera de tono.

Valoración

The Voyeurs es un thriller erótico con poca chicha que se alarga demasiado para presentar la trama y resuelve tarde y mal. Ni el comportamiento de los personajes ni las decisiones que toman están justificadas así que es una cinta fallida.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

La fotografía y algunos pasajes algo oníricos en los que la protagonista parece verse a sí misma o fantasea con ello.

Lo peor

Todo el rollo erótico-festivo luce bastante desfasado. El final no tiene ni pies ni cabeza, la resolución es bastante torpe y tontorrona.

Y además