Crítica de Wolfgang, un agradable drama familiar muy funcional

Universal Pictures Spain
Crítica
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Crítica de la película Wolfgang, dirigida por Javier Ruiz Caldera y protagonizada por Miki Esparbé, Jodi Catalán, Anna Castillo, Nausicaa Bonnín y Berto Romero. Estreno el 14 de marzo de 2025.

¿Es Wolfgang la película más convencional de Javier Ruiz Caldera? Probablemente sí: sorprendió con su humor peculiar desde su debut con Spanish Movie y fue uno de los pioneros en trasladar personajes de tebeo patrios a la pantalla con sus películas Anacleto: Agente secreto y Superlópez, además de crear una bizarrrada del calibre de Malnazidos.

Ahora opta por un tono mucho más digestivo para poner en pie un drama familiar con regustillo a feel good movie en el que se adentra en el pantanoso terreno de las altas capacidades y los trastornos del espectro autista. En pocas palabras, dos temazos que requieren una sensibilidad especial para no caer en estereotipos ni simplificar demasiado patrones de conducta inusuales.

El resultado es una película muy correcta, que funciona bien, divierte y saca una sonrisa cuando es necesario y se pone algo más dramática en otras ocasiones apelando a las emociones sin resultar excesiva. El punto de partida es la novela homónima de escritora y guionista Laia Aguilar.

Como el agua y el aceite

Wolfgang es un niño de diez años con una mente privilegiada, un talento inmenso para el piano y un don que es a la vez un problema en algunas ocasiones: tiene un cociente intelectual de 152 pero es que además está diagnosticado de síndrome de Asperger mostrando una hipersensibilidad acústica y ciertas obsesiones como la de hacer listas.

Tras la trágica muerte de su madre, se ve obligado a convivir con su padre Carles, a quien nunca antes había visto pero se convierte en su tutor legal como última voluntad. Él, que trata de ganarse la vida como actor, está siempre pendiente de audiciones y tiene una vida muy desordenada que Wolfgang detesta.

Carles le echa ganas y trata de generar vínculos con él siendo más responsable que nunca en su vida, pero nada parece suficiente: cuando más se esfuerza, menos soporta Wolfgang su desorden y el hecho de que sea un "bajo cien".

Esto le hace pergeñar un plan a escondidas para viajar a París y presentarse en la exclusiva academia de música Grimald. Su sueño es convertirse en el mejor pianista del mudno y formarse en el mismo lugar en el que lo hizo su madre. Pero, lógicamente, terminará topándose con la realidad cuando descubra que no puede viajar solo siendo un menor,

Carles tendrá que tomar una decisión complicada: decidir si acude al casting más importante de su carrera, ni más ni menos que con Jota Bayona, o si es el padre que necesita Wolfgang.

Varios aspectos a reseñar: el primero de ellos, las interpretaciones. En Wolfgang era imprescincible que adulto y niño hicieran un buen tándem porque es su relación paternofilial al principio antética y después más fluida la que alimenta la trama. 

Miki Esparbé y Jordi Catalán (que debuta con este trabajo tras un exhaustivo y multitudinario casting entre más de 700 niños) se complementan bien en pantalla y están bien dirigidos, al igual que los secundarios aunque tengan una menor presencia.

Por lo demás se aprecia la voluntad dela historia por no desagradar ni desentonar en absoluto: la cinta se queda en el ámbito del drama familiar a propósito de la gestión del duelo sin llegar a profundizar demasiado en nada más. El mensaje último sí que llega alto y claro: ser muy inteligente no exime a nadie de cometer errores y, a veces, para poder aprender y avanzar en necesario equivocarse. 

La película cuenta asimismo con dos alivios cómicos estupendos además de los diálogos en sí mismos como son Carlos Cuevas y Berto Romero, ambos descacharrantes en cada aparición y añadiendo una capita de metalenguaje que se agradece. La meta, que es dejarle un buen sabor de boca al espectador y darle algo en lo que pensar, está más que alcanzada.

Y además, la música es un gran catalizador de las emociones: buen trabajo el de la compositora Clara Peya, que sabe arropar muy bien con sus partituras los momentos más íntimos.

Como curiosidad, se ha rodado prácticamente de forma íntegra en catalán lo que hace suponer un estreno doblado a nivel general.

Valoración

Nota 70

Agradable y correcta, Wolfgang tiene las dosis de humor y drama correctas como para proporcionar una buena experiencia de visionado dentro de la sencillez de su argumento.

Lo mejor

Está bien rodada y tiene tacto para desentrañar la historia. Emociona en su desenlace y tiene el toque justo de comedia.

Lo peor

Aunque abre el melón de las altas capacidades y el Asperger, no profundiza demasiado en el asunto.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.