Crítica de You temporada 5 (y última): la locura de Joe se hunde bajo su propio peso en Netflix

Crítica y valoración de You temporada 5, con los episodios finales de uno de los thrillers más exitosos de Netflix. ¿Qué pasará con Joe Goldberg?
Cuando nos ponemos a elegir series para ver con el cerebro semidesconectado en Netflix, es casi inevitable que afloren los placeres culpables. Hay un sitio especial en ese rincón para la serie You, un producto que quizá nunca ha estado en la élite del servicio de streaming (y eso que destronó a El juego del calamar un tiempo), pero que siempre ha apoyado de forma eficiente el catálogo.
El morbo y el erotismo son partes importantes de la fórmula, por supuesto, pero también una cierta apelación al espectador como parte del juego, ya sea porque se nos invita a reconocer que en el fondo todos tenemos perversiones o, simplemente, para ver si somos capaces de ver venir el siguiente giro en la vida de un Joe Goldberg que es incapaz de vivir sin crímenes a su alrededor.
La temporada 5 de You es la última y, con ella, se cierra un círculo que había quedado en un punto de lo más malvado con el final de la cuarta temporada.
Por eso, teníamos fe en el siguiente truco de chistera de una serie que empezó como un thriller más y que temporada tras temporada había sabido volverse más inteligente e imprevisible.
Sin embargo, y quizá a modo de metáfora de un Joe que resulta incorregible e impenitente, esta última tanda de diez episodios (de entre 45 minutos y una hora de duración) vuelve a las raíces del asunto: regresamos a Nueva York y nuestro protagonista ha aceptado por completo no solo que no puede evitar asesinar, sino que lo disfruta.
Su mujer Kate se da cuenta poco a poco de que, aunque también tiene sus demonios interiores, es imposible convivir con alguien así de roto y destructivo, mientras que el propio Joe sigue envuelto en un ciclo sin fin de cuentos de hadas, en el que sigue encontrando a alguien que podría ser su amor verdadero, para luego descubrir que lo decepcionan y que esa persona debe morir.
En cierto modo, nos ayuda a concluir que Joe no tiene salvación posible, que por mucho que disfrace de citas literarias y de metáforas lo que siente, es un a persona tremendamente perturbada y pueril, aunque a la vez sea capaz de manipular al más astuto de los contertulios. Pero, a la vez, como espectadores resulta cansino ver que no hay margen para el avance en la historia.
Una vez más, Penn Badgley borda a un protagonista que puede ir desde la sonrisita de ángel hasta la mirada más sádica y desencajada e incluso se vuelve más visceral y primario en el tramo final de la temporada, algo que no se había llegado a ver hasta ahora.
Junto a él tenemos a Charlotte Ritchie como Kate, que pone un estupendo contrapunto de aparente templanza y, como nueva "musa", a Madeline Brewer (Janine en El cuento de la criada) en el papel de Bronte, una apasionada de los libros que parece aceptar a Joe tal y como es, incluso en sus facetas más oscuras.
Mientras que la temporada 4 presentó a un enorme elenco de secundarios, aquí el rango está algo más reducido, con especial mención para Anna Camp (Dando la nota) en el papel de una pija cruel y su gemela, pija también, pero aparentemente boba.

Y ojo al jovencísimo Frankie DeMaio, que interpreta al hijo de Joe (¡se le parece mogollón!) y hace un papel muy convincente para lo complejo de su situación. Él coprotagoniza los minutos más poderosos de la serie.
No se añaden muchos más personajes porque, como decíamos, la temporada busca cerrar el círculo y eso implica regresar a personajes clave del pasado, desde Marienne (sí, esa Tatti Grabielle que veremos en Intergalactic de Naughty Dog) hasta, atención, la mismísima Guinevere Beck de la primera temporada (que, lógicamente, regresa solo en forma de flashback).
"Intento amar, pero siempre fracaso"
En ese sentido, se agradece la intención de dar una cierta conclusión al ciclo de Joe e, incluso, una reflexión sobre su forma de ser y sobre el propio sentido de esta serie.
El problema es que You ha querido ser muchas cosas desde que se estrenara en 2019 y eso hace muy difícil envolver el paquete con una cohesión total. Se nota demasiado cómo la temporada va dando tumbos intentando justificarse a sí misma y, sobre todo, intentando unos nuevos giros que ya no sorprenden, porque ya nos los conocemos y porque parecen cogidos por los pelos.
En el propio título se ve el problema, porque ya no se sabe quién es ese "you" al que se refiere. La propia serie lo asume y cambia el enfoque del diálogo mental de Joe varias veces.
Podría entenderse como una expresión de lo desequilibrado del personaje, pero lo que se percibe a efectos prácticos es una falta de adherencia en la narración.
Quizá el ingrediente más novedoso es la reflexión acerca de qué supone la masculinidad tóxica de Joe. Ya investigamos sobre su pasado, su infancia incluso, pero aquí se nos deja claro que no hay justificación posible. Hay personas que, simplemente, son monstruosas.

Todo eso lleva a un episodio final que sin duda supone un clímax, pero que se siente precipitado y forzado en muchos aspectos, especialmente en un epílogo que nos quiere poner el dedo en la llaga como espectadores, pero al que le falta tiempo de "cocinado" para que realmente nos cale o nos haga reflexionar.
Es una pena, porque la serie había conseguido tener un punto satírico hacia los amores "a lo cincuenta sombras" y hacia lo superficial de la gente bien, pero en estos últimos episodios la fórmula se queda demasiado diluida.
Hay momentos interesantes, incluso divertidos, también morbosos para aquellos a los que les mole el tema. Además, si la habéis visto desde el principio, se palpa una cierta satisfacción en asistir al final de este viaje. Pero es una pena que la temporada 5 de You no haya sido más valiente y nos deje simplemente, con la sensación de que todo fue una especie de amor de verano.
Valoración
Nota 69
La tanda final de episodios hace un trabajo de lo más digno, pero estábamos acostumbrados a una historia más sorprendente y atrevida. Esta temporada 5 vuelve demasiado a las raíces para despedir a Joe, lo que hace que pierda fuerza. Aún así, ha sido un viaje interesante a la cabeza destartalada de un tipo que no tiene remedio.
Lo mejor
Penn Badgley y su camaleónica actuación, una vez más. Ciertas reflexiones y la aportación del joven Frankie DeMaio
Lo peor
La narración de demasiados tumbos y la conclusión se nota muy precipitada
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Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
