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Godfall PS5
Análisis

Godfall análisis - Un juego de acción correcto pero difícilmente recomendable

Versión comentada: PS5

Godfall llegó a PS5 y PC el pasado mes de noviembre coincidiendo con el lanzamiento de la consola next-gen de Sony. ¿Está a la altura de las expectativas este "looter slasher"? Os lo contamos en el análisis.

Aunque en otras circunstancias es probable que no hubiese hecho demasiado ruido, Godfall logró atraer unas cuantas miradas gracias a que fue el primer juego anunciado para PS5. Desarrollado por Counterplay Games y editado por Gearbox (autores de la saga Borderlands), se trata de un título de acción con un sistema de progresión basado en la obtención de botín... Aunque sus responsables insisten en calificarlo como el primer representante de un nuevo género apodado "looter slasher".

Pero ni siendo un "pionero" Godfall ha logrado librarse de una recepción bastante tibia por parte de prensa y público, puesto que está disponible desde el pasado 12 de noviembre tanto para PS5 como para PC. Y, cómo no, nosotros también queremos contaros si Godfall merece la pena (aunque sea con algo de retraso).

Ser el juego que acompaña a una consola en su lanzamiento siempre (o casi) garantiza un apartado gráfico llamativo, pero ¿hay algo más allá de esas armaduras deslumbrantes? En nuestro análisis de Godfall os lo contamos.

Dios caído

Lo dicho: Godfall es ante todo un juego de acción en tercera persona, un hack n' slash para ser más exactos, con una progresión estilo Diablo y un desarrollo a lo Destiny. Hablemos primero del sistema de combate, porque es probablemente donde más chicha hay. De inicio tenemos lo básico: ataque rápido, ataque fuerte, esquiva y bloqueo. Quizás sea cosa nuestra, pero hay bastantes elementos que nos hacen pensar que el sistema de combate de Godfall está inspirado en el de God of War (2018): la posición de la cámara, la posibilidad de realizar un giro rápido, la barra de aturdimiento bajo la de salud, el escudo retráctil que es posible usar como arma arrojadiza... 

Pero al subir de nivel podemos gastar puntos en un tablero para desbloquear habilidades, ganando complejidad poco a poco. Y además de obtener acceso a nuevos movimientos o mejores estadísticas, encontramos ideas realmente interesantes, como el rompealmas, que nos invita a acumular daño con ataques rápidos para luego arrebatar una gran cantidad con un ataque fuerte, efectos como el frenesí que se activan al atacar de forma consecutiva, mejoras temporales que nos invitan a cambiar de arma, estados alterados, puntos débiles... Pese a ser un hack n' slash, nunca se convierte en un machacabotones.

Es sin duda el aspecto que más brilla de Godfall, pues ofrece un gran abanico de posibilidades y, lo que es mejor, nos obliga a sacar partido de todas esas herramientas durante los enfrentamientos. También suple la carencia en la variedad de armas, pues sólo hay cinco: espada, espadas dobles, espadón, martillo y lanza. 

En líneas generales el sistema de combate de Godfall está bien, es muy completo... Pero creemos que debería ser mejor. Es decir, es lo que ocupa la mayor parte de nuestro tiempo a los mandos, así que debería ser poco menos que perfecto. Es algo que Destiny siempre ha entendido y hecho muy bien, porque sin un gunplay extraordinario, todo se derrumbaría a las pocas horas. Y en Godfall nos encontramos con que a los golpes les falta contundencia y la acción nunca llega a ser del todo satisfactoria porque siempre hay algo que lo impide.

Godfall

El sistema de fijación de objetivos, por ejemplo, es bastante inútil (¿por qué no se puede cambiar de objetivo una vez fijado?) y a menudo es mejor no usarlo. La cámara tampoco ayuda, impidiendo que veamos lo que sucede a nuestra espalda o los flancos. Normalmente esto no sería un problema demasiado grave, pero los enemigos de Godfall están obsesionados con atacar desde puntos ciegos, y a menudo con golpes que nos lanzan al suelo. Esto es probablemente a causa de haber sido diseñado con el modo cooperativo en mente, porque recibir constantemente golpes por la espalda no es nada divertido.

Tampoco es un juego particularmente difícil, más si tenemos en cuenta que la penalización por morir es mínima, pero muchas muertes son muy frustrantes porque llegan sin previo aviso: un momento estamos con la vida a tope y al siguiente estamos fuera de combate sin saber qué o quién nos ha golpeado. Las ventanas de reacción de los ataques enemigos piden a gritos ser rediseñadas, porque hay golpes que podemos repeler pulsando el botón de bloqueo uno o dos segundos antes de que el ataque impacte, y otros que exigen habilidades de precognición.

Godfall

Por suerte la progresión es buena, creando un bucle de juego que logra enganchar, aunque no inventa la rueda: constantemente estamos consiguiendo nuevo equipo, con diferentes rarezas representadas por colores, que nos permite mejorar. En lugar de crear un personaje o tener distintas piezas de armadura, en Godfall tenemos un sistema ligeramente parecido a lo visto en Warframe.

Gastando recursos, podemos desbloquear nuevas armaduras valorianas; además de un aspecto visual único, cada una cuenta con habilidades específicas... Aunque a la hora de la verdad las diferencias entre unas y otras no son demasiado palpables. A menos que aguantéis hasta el 'endgame' y dediquéis tiempo a conseguir aumentos para personalizar vuestra 'build', vais a elegir armadura en función de la que más os mole visualmente.

Godfall

El desarrollo de Godfall es bastante particular: por un lado bebe de la estructura de Destiny, con un puñado de misiones de historia principal, otro puñado de misiones de cacería (que se pueden repetir) y tres zonas de juegos diferentes, cada una con temática propia, que podemos explorar con libertad mientras peleamos, cumplimos objetivos opcionales, recogemos recursos, etc. De cara al 'endgame' hay una actividad llamada torre de las pruebas, un modo con elementos 'roguelike' que por estructura recuerda al extraordinario Hades, que nos parece entretenidísima.

Sin embargo, y al contrario que Destiny, Warframe o similares, Godfall no es un juego como servicio. No hay microtansacciones, ni situaciones que requieren colaboración online, ni PvP, ni raids, ni nada semejante. Se puede formar un grupo y jugar en cooperativo, pero eso es todo. Por no haber, ni siquiera hay matchmaking; si queremos jugar con alguien, tiene que pertenecer a nuestra lista de amigos.

Pero eso también significa que una vez acabada la historia, que puede llevaros unas 10 horas, no hay mucho más que hacer. Sus responsables ya han dejado caer que hay cosas en camino, pero hoy por hoy la oferta de contenido no es el punto fuerte de Godfall. Y lo peor es que al final nos quedamos con la sensación de que no sabe qué clase de juego quiere ser, porque como "single player" es simplemente correcto y como "looter slasher" está muy, muy por debajo de la competencia.

Godfall

En cuanto al apartado gráfico, y como casi todo en Godfall, es una de cal y otra de arena. No puede negarse que se ve bien en movimiento, pero recurre a las trampas habituales de los juegos que acompañan a las consolas de lanzamiento, como el abuso de efectos de partículas y las texturas metálicas que le dan a todo un aspecto más llamativo. Al menos, logra mantener los 60fps estables con unos tiempos de carga mínimos.

Y pese a que el apartado visual está a un buen nivel, el estilo artístico no acompaña demasiado. Godfall se ambienta en un mundo del alta fantasía, y aunque se sale de lo habitual (olvidaos de elfos, orcos y esas cosas), los diseños sobrecargados de las armaduras, armas y escenarios no son nada inspiradores. Es como estar contemplando una demostración técnica, un producto sin alma cuyo único objetivo es llamar la atención.

Godfall

Dentro del apartado gráfico también hay un problema grave: parones constantes. No llegan al segundo de duración, pero se producen muy a menudo y suelen ser más habituales cuanto más tiempo llevamos jugando. Esperamos que logren solucionarlos con alguna actualización, porque pueden estropear bastante la experiencia jugable.

También es una lástima que siendo uno de los juegos de lanzamiento de PS5, y que ha tenido bastante protagonismo en las presentaciones de Sony, Godfall no saque partido del  DualSense de ninguna manera. Especialmente después de haber sentido en nuestras manos cada corte y cada estocada en Demon's Souls.

En definitiva: Godfall está bien. Es entretenido y, hasta cierto punto, podemos decir que nos ha sorprendido, quizás porque esperábamos poco. Pero sus problemas son tan numerosos y la oferta de contenido es tan escasa, que cuesta recomendarlo en estos momentos, más cuando hay juegos de corte similar que ofrecen más y, sobre todo, mejor.

Valoración

Un juego simplemente correcto en todos los frentes, entretenido y visualmente llamativo, pero con abundantes tropiezos jugables, fallos técnicos y una alarmante escasez de contenido.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Sistema de combate profundo y entretenido. Se ve bien. Buena progresión que invita a seguir jugando. La torre de las pruebas.

Lo peor

Parones constantes muy molestos. Problemas en todos los frentes que impiden que se pueda disfrutar plenamente. Escasez de contenido.

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