He jugado tres horas a 007 First Light y me he quedado muy tranquilo: los creadores de Hitman han entendido cómo debe ser un juego de James Bond

Impresiones finales sobre 007: First Light, la nueva aventura de acción de James Bond que fusiona lo mejor de Hitman con lo mejor de Uncharted, tras jugar tres horas.
No te miento si te digo que antes de jugar a 007: First Light no las tenía todas conmigo, pero pasar tres horas con una versión prelanzamiento me ha ayudado a borrar cualquier atisbo de duda. El juego de James Bond de los creadores de Hitman va a convencer a los fans de la acción más peliculera... y de la franquicia Bond.
Tras viajar a Londres y probar lo nuevo de IO Interactive tengo que decir que, como fan de James Bond, he quedado satisfecho con lo visto en esta toma de contacto. 007: First Light es una combinación bien medida entre la acción de Uncharted y la planificación de Hitman.
Y todo, bajo un buen trabajo de remodelación del mítico espía creado por Ian Flemming, que aprovecha el final de ciclo de la saga del gran Daniel Craig para contar una historia de orígenes. Porque recuerda que el mañana nunca muere y James Bond, tampoco.
Si también eres de Martini agitado, no mezclado y esperas con ansias el lanzamiento de 007: First Light para el 27 de mayo en PS5, Xbox Series X|S y PC (más adelante también en Nintendo Switch 2), aquí te cuento todo lo que debes saber:
007: First Light es James Bond en estado puro
La prueba consistía en jugar tres de las misiones de la historia. La primera se correspondía al inicio del juego y nos ponía en la piel de un joven Bond que no era más que un cadete de la marina británica.
Durante una misión de reconocimiento en las costas de Islandia, el helicóptero en el que viaja el equipo es derribado, siendo Bond el único superviviente. Tras burlar a una siniestra organización paramilitar, el MI6 contactará con él para comenzar con su "primer trabajo" como agente secreto improvisado al servicio de su majestad.
El inicio de 007: First Light no puede ser más AAA. Es decir, todos los tropos de las superproducciones de acción en tercera persona dentro del videojuego se dejaban ver en los primeros minutos de gameplay. Moverse agachado para estar en sigilo, hierba alta, contacto por radio, escalada por salientes, transiciones al colarse por estrechos escenarios, cambio de coberturas... La misión tenía todo esto.

Pero no lo tomes como una crítica negativa. Quiero dejar algo muy claro. Y es que First Light es un blockbuster AAA al que ves venir de lejos, pero es que es una fórmula que le viene al pelo. IO Interactive ha entendido perfectamente lo que demanda el personaje y propone una aventura de acción con mecánicas muy vistas, sí, pero también muy bien desarrolladas y calculadas para que todo resulte divertidísimo.
Como Bond no contaba con armas había que ir evitando a los guardias en un escenario con caminos evidentes, pero bien diseñados para actuar como tutorial del juego. La misión era sabotear un complejo, pero nuestro querido agente ya dejaba claro que eso de seguir las órdenes al pie de la letra no va con él y también intentaba salvar al equipo apresado por los terroristas.
Era una misión sencilla, pero que dejaba buen regusto en el paladar como pequeño aperitivo de lo que estaba por llegar. Los derribos marca de la casa estaban genialmente recreados y hubo una suerte de homenaje al agobiante momento en el que Bond casi la palma en Casino Royale, cuando es envenenado por Le Chiffre.
Combate, sigilo y variedad de opciones
La segunda misión tenía lugar en una prueba de habilidad durante el entrenamiento para convertirse en doble cero. Aquí se dejaban ver algunos personajes que acompañarán a Bond durante la aventura, pero lo verdaderamente importante es que aquí comenzabas a ver las posibilidades de la acción en la jugabilidad del título.
La misión tenía lugar en un campo de entrenamiento y consistía en llegar hasta una bandera. ¿La manera de hacerlo? Los creadores de Hitman ponían a nuestra disposición varios caminos y zonas por las que pasar en sigilo o por las bravas.
Para ofrecer variedad siguiendo la primera manera, 007 cuenta con un reloj que permite hackear dispositivos, como cerrar puertas, activar trampas y demás. Estas acciones no son infinitas, ya que el reloj tiene carga eléctrica limitada (que se puede recuperar al hacerse con componentes dispersos por el mapa).

Me pasé esta misión dos veces para probar diferentes vías. Digamos que yo soy más del estilo de las películas de Craig (ir a puro puño), pero incluso siendo un espacio cerrado, First Light ya dejaba entrever que la planificación y la acción van a guardar una muy buena relación.
El combate cuerpo a cuerpo es tan sencillo a los controles como ágil y contundente. Puñetazo, finalización, esquiva y bloqueo se ejecutan con los botones frontales del mando y también se permite agarrar con los gatillos, placar e incluso sortear coberturas atacando a la par.
¿Lo que más me convenció? La manera en la que IO ha ligado ciertos movimientos al escenario. Hay ejecuciones espectaculares que utilizan las paredes o bordillos cercanos para lucirse aún más. No obstante, no todo es darse de piñas. ¿Y la licencia para matar?
Pues claro que 007: First Light permite liarse a tiros, pero hay una serie de limitaciones para que no todo sea llegar y apretar el gatillo. Si te pillan los enemigos y no hay demasiado nivel de peligro, el juego te invitará a seguir cuerpo a cuerpo, pero en cierto momento se activará la "Licencia para matar" y aquí es cuando las cosas se ponen serias.
Los tiroteos se sienten clásicos, pero también muy frenéticos y absolutamente letales. Una bala bien puesta acaba con cualquier enemigo, hay variedad de armas, se entremezcla con el cuerpo a cuerpo y puedes tirar los rifles y las pistolas a los enemigos como medida desesperada (una acción que es divertidísima).

Agente 007 conoce a Agente 47
No obstante, donde el juego se dejó ver por completo fue en la tercera misión. Esta transcurría tras un salto en la trama, con James Bond convertido ya en agente del servicio de inteligencia británico. Tenía lugar en el barrio londinense de Kensington y duró casi dos buenas horas, cifra que me pareció bastante sorprendente.
Y es que en ese tiempo pasó de todo. Primero una investigación en un apartamento, seguida de una trepidante fase de coberturas por las azoteas de la ciudad (con derribo de grúa incluido), para continuar con la llegada a una gala de alto copete con momentos de infiltración, un combate contra un boss, tiroteos, más sigilo y acción para terminar con un segmento de conducción guiada. 007 First Light es un no parar.
Esta misión servía para conocer todo lo que el juego va a ofrecer y es que la combinación entre Hitman y Uncharted me parece sumamente acertada. La variedad de opciones para colarse en sitios, heredada de la saga del Agente 47, está algo más diluida para que estas fases no sean tan pesadas y corten el ritmo, pero su presencia justa aporta la pausa suficiente para aderezar el gameplay.

Durante el multitudinario convite, Bond no podía ejercer la violencia, así que debía encontrar la manera de poder colarse en una sala de seguridad. Había varias formas de hacerlo y el juego no te llegaba a indicar cómo cumplir cada una, lo que daba al jugador el margen necesario para buscar por sí mismo la solución.
El escenario era grande y contaba con varios accesos para dejar claro que no hay un camino lineal. En este caso, yo opté por llamar la atención de un guardia de seguridad provocando un conflicto entre compañeros tras señalar que uno se estaba escaqueando de su turno.
Sin embargo, otros asistentes a la prueba me comentaron que habían robado un pase de acceso o que se habían aprovechado de una sesión fotográfica para colarse por otro pasillo. Como digo, hay diferentes opciones y todas ellas se pueden intuir al escuchar conversaciones de los asistentes al evento o checkear con detenimiento el escenario.
En esta fase entraba en juego el reloj de Q. Aquí contaba con más funciones, como electrocutar a los guardias o lanzarles un dardo tranquilizador para poder colarte por lugares restringidos. Es una herramienta útil, aunque para recargarla hay que ir recogiendo artículos desperdigados de forma algo burda por el escenario. Los teléfonos móviles recargan la batería del reloj, por ejemplo.

Una vez te colabas en la sala, el sigilo ganaba importancia. Y aquí encontrabas estados de alerta clásicos, pero también un sistema de labia. Porque otra cosa no, pero este Bond también sabe cómo camelarse a todo el mundo.
Si disponías de la energía suficiente (que se gana en combate o mediante derribos) y un guardia te pillaba podías entretenerle con un mordaz comentario o incluso rendirte falsamente para que se acercara y así poder dejarle K.O. después.
Me pareció una mecánica secundaria bastante bien introducida y que se vincula bien con el espíritu del personaje... Y es que IO ha hecho un buen trabajo con la identidad de Bond. Aunque joven, este tiene chispa, es descarado, elegante y provocador. Aún queda por ver cómo será su relación con las mujeres, pero lo que vi aquí me convenció.
Lo que no me gustó tanto fue el combate contra un jefe. El escenario recordaba mucho a cierto enfrentamiento entre ciertas protagonistas de cierto juego llamado The Last of Us Parte 2. Al no tener arma había que servirse de una serie de trampas para despistarle y luego atacar de cerca, pero se sentía demasiado artificial y un poco forzado.
No obstante, lejos de esta pelea, la variedad de opciones continuaba siendo amplia, ya que el escenario se ramificaba más veces. Para colarse en otra sala de cámaras, se podía recurrir a diferentes tretas y me complace informar que yo me colé usando un método que no muchos vieron. Y es que era posible salir del edificio por una ventana, deshacerse de unos guardias, subir hasta la azotea y caer desde el tragaluz sin ser visto. Un trabajo muy limpio, señor Bond.
Otras fases de tiroteos me dejaron claro que este es uno de los mejores puntos del juego. Hay mucha violencia y son bastante exagerados, pero funcionan como un tiro... Además, la improvisación a toda velocidad se sentía genial. De aquí van a salir coreografías épicas. Si el nuevo juego de John Wick es similar a esto, los fans estarán más que satisfechos.

Todo terminó con una huida a toda velocidad en un imponente Aston... en un camión de la basura. La conducción era prácticamente testimonial, pero la secuencia se sentía espectacular y muy pirotécnica. Espero que haya unas cuantas de estas porque el juego luce muy bien.
Y es que, a nivel gráfico, 007: First Light es muy potente. Jugué en un PC de gama alta y se notaba el buen desempeño visual del juego en materia de escenarios, iluminación y detalles como los rostros de los protagonistas. Con ganas de ver el resultado final. Tampoco tuve muchos problemas técnicos. Alguna caída de fps y un par de bugs, pero estoy hablando de una versión prelanzamiento.
En cuanto a otros aspectos... Escuché la canción introductoria del juego (cantada por Lana del Rey) y si bien no alcanza temas míticos como You Know My Name, Goldeneye de Tina Turner, Goldfinger o Skyfall, no pareció que estuviera nada mal. Y el tema clásico del personaje (que aparecía en Doctor No) sabía cuando sonar para darte una nueva inyección de adrenalina en el momento justo.
Por otra parte, el juego solamente estará doblado al inglés, pero la localización de textos al castellano me convenció bastante en esta primera toma de contacto. Prueba que ha servido, insisto, para quitarme las dudas de un plumazo.
007 First Light puede ser uno de los juegos de acción más gustosos del año gracias a las set pieces con acción loca y trepidante propias de Uncharted, planificación y variedad de opciones de Hitman y un gameplay variado, donde también entra en juego la improvisación.
Es un AAA de manual, con muchos de los elementos que llevamos viendo años y años, pero no hay nada de malo en ello. IO Interactive parece haber entendido perfectamente como hacer un juego de Bond, James Bond.
007: First Light
Género
Acción, Shooter
Compañía
IO Interactive
Pegi
16
Número de jugadores
1
Multijugador
No
Idioma de los textos
Español
Idioma de los subtítulos
Español

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.
