Impresiones de Castlevania: Belmont's Curse, la resurrección 2D que la saga de Konami necesitaba

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

Ya hemos jugado a Castlevania: Belmont's Curse, la nueva entrega de la legendaria saga de cazavampiros de Konami que corre a cargo de Evil Empire (Dead Cells, The Rogue Prince of Persia).

Cuando los fans de los látigos y chupar sangre (por favor no os penséis cosas raras) ya habíamos perdido toda esperanza, Konami ha regresado cual Dracula de entre los muertos con una nueva entrega de su legendaria saga de cazavampiros: Castlevania: Belmont's Curse.

Por si habéis pasado los últimos meses durmiendo dentro de un ataúd en las oscuras mazmorras de un castillo, os alegrará saber que este nuevo Castlevania corre a cargo de Evil Empire, el estudio francés que trabajó en las actualizaciones post-lanzamiento de Dead Cells y en esa joya infravalorada llamada The Rogue Prince of Persia.

Y qué mejor sitio para probar un Castlevania que la ciudad de París, conocida por sus catedrales de estilo gótico, sus catacumbas repletas de huesos y sus bebedores de... vino. 

Hasta allí fuimos, invitados por Konami, para jugar durante cerca de tres horas a Castlevania: Belmont's Curse y entrevistar a sus responsables. En estas impresiones os contamos qué nos ha parecido. 

Impresiones de Castlevania: Belmont's Curse

Castlevania: Belmont's Curse actúa como secuela de los otros dos juegos "malditos" de la saga: Dracula's Curse, lanzado originalmente para NES, y Curse of Darkness, lanzado para PS2 y Xbox. De esta manera, nos ponemos en el papel de Rose Belmont, hija de Trevor Belmont y Sypha Belnades.

Rose se dirige a París junto a su padre para atender la petición de ayuda del obispo, pues la ciudad está sufriendo el ataque de las fuerzas de la oscuridad. Pero, nada más llegar, descubren que la situación es mucho peor de lo que esperaban y deciden tomar caminos diferentes.

Así comienza la aventura y así empezó nuestra sesión de juego, que nos permitió disfrutar de las tres primeras horas de la historia y enfrentarnos a los tres primeros jefes de Castlevania: Belmont's Curse.

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

Y antes de empezar a hablar de la jugabilidad, hay que volver a dejar claro un punto importante: Castlevania: Belmont's Curse NO es un roguelike. Se trata de una entrega con jugabilidad 2D (2.5D, más bien) tradicional, similar a títulos como Symphony of the Night o las trilogías para GBA y Nintendo DS (que es un metroidvania, vaya).

Ahora bien, Belmont's Curse también presenta un buen puñado de novedades interesantes que refrescan está fórmula tan conocida. 

Desde el momento en que nos pusimos a los mandos, quedó patente un control muy fino y un combate contundente; acabar con las huestes de la oscuridad era muy satisfactorio, pudiendo realizar combos de varios ataques con el arma principal y una esquiva direccional muy útil para evitar el daño enemigo.

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

Arma principal que, en estos primeros minutos de juego, se trataba de una espada. Rose será una Belmont, pero todavía no se ha ganado el derecho a utilizar el legendario látigo Vampire Killer...

Ahora bien, como en las entregas "metroidvaniescas" de la saga, el armamento de Rose va aumentando a medida que progresamos en la aventura: en total, hay siete familias de armas diferentes en Castlevania: Belmont's Curse. Eso sí, aquí las armas no se obtienen como loot aleatorio de los enemigos, sino que se consiguen al superar ciertos hitos o encontrándolas en puntos concretos del mapa. 

En esta demostración pudimos probar cinco: una espada, unos nudillos, un mandoble, una lanza y una combinación de espada y escudo. Además de tener animaciones de combate diferentes, cada arma tiene sus particularidades. Por ejemplo, los nudillos hacen más daño cuantos más golpes propinamos, mientras que la lanza cuenta con un ataque a distancia perfecto para librarse de enemigos voladores.

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

El desplazamiento también tendrá un gran papel en Castlevania: Belmont's Curse, algo que quedó claro tras desbloquear la primera habilidad: el látigo arcano. Se trataba de una habilidad que nos permitía balancearnos usando puntos de agarre (inevitable no acordarse del legendario Super Castlevania IV), así como acercarnos rápidamente a los enemigos para realizar un satisfactorio ataque de continuación que cambiaba dependiendo del arma equipada. 

Y la segunda habilidad no se quedaba atrás, pues se trataba de una luz sagrada que servía para desviar los ataques enemigos (sí, un parry) y para hacer que unas superficies de aspecto cristalino apareciesen o desapareciesen. Esto dio lugar a fases de plataformeo muy interesantes (y desafiantes) en las que debíamos combinar saltos, saltos contra las paredes y movimientos de agarre con el látigo mientras hacíamos aparecer y desaparecer estas superficies.

Pero los genes de Sypha Belnades son poderosos en Rose, de ahí que la magia también sea un elemento muy importante en Castlevania: Belmont's Curse, sustituyendo a las subarmas habituales de la saga. Tenemos un botón asociado para realizar hechizos que consumen maná, que se recarga al realizar ataques contra los enemigos (los míticos "corazoncitos" de otras entregas no están aquí presentes, me temo). 

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

Y aquí es donde entra en juego una de las novedades más interesantes de este nuevo Castlevania: los arcanos. Se trata de una baraja de cartas de tarot que acompaña a Rose desde el principio y que actúa como sistema de magia y como guía para progresar en la aventura.

Inicialmente, los naipes están en blanco, pero al progresar van revelando las imágenes de los jefes que debemos derrotar. En esta demostración, mostraban de forma parcial las imágenes de los tres primeros rivales a abatir y, tras derrotarlos, se reveló su imagen por completo... y obtuvimos el hechizo asociado. 

Como pasa con las armas, cada hechizo es único y sólo podemos llevar uno equipado al mismo tiempo. Además, los hechizos se pueden mejorar mediante las llamadas obras de misericordia: se trata de desafíos que nos invitan a realizar ciertas acciones como, por ejemplo, desviar un número determinado de ataques con la luz sagrada o dar con lugares ocultos del mapa. Al cumplir esos desafíos, obtenemos puntos que podemos usar para mejorar los efectos de cada hechizo, pudiendo elegir entre varias opciones.

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

Por cierto, al derrotar a los jefes no sólo se obtiene su hechizo y/o habilidad, sino que también pasan a acompañar a Rose en su viaje. No en cuerpo presente, pero sí de viva voz, actuando como una suerte de compañeros de aventura que ofrecen información... o tocan las narices, dependiendo de su nivel de maldad. No sabemos si este será el caso con todos los jefes del juego (aunque, de ser así, quizás sería un poco too much), pero desde luego los tres primeros pasan a ser "voces dentro de su cabeza".

Las cartas de tarot también recogen pistas que vamos encontrando al explorar, a menudo recibidas de las espectrales manos de espíritus que se ocultan en las calles de París. Estas pistas pueden ayudarnos a dar con la localización de los jefes, pero también pueden ser consejos para derrotarlos o evitar algunos de sus ataques más peligrosos. Por ejemplo, una de las pistas relacionadas con el segundo jefe servía para descubrir un atajo para llegar a ella más fácilmente, algo que resultaba especialmente útil si nos derrotaba y debíamos volver a repetir el enfrentamiento.

Lo mejor de todo es que estas pistas, si bien útiles, son completamente opcionales. ¿Ese atajo que acabamos de mencionar? Nosotros lo encontramos ANTES de que nos diesen la pista. Y también puede suceder que lleguemos al jefe sin haber encontrado todas las pistas asociadas (encontramos tres de las cuatro disponibles para el tercer jefe, y eso que exploramos el mapa a fondo...). Es un sistema que parece buscar contentar a dos tipos de jugadores: por un lado, supone un aliciente para explorar bien los mapas, ayudándonos a encontrar el camino y facilitando los combates contra jefe... pero los veteranos o quienes no quieran ayudas pueden ignorarlo por completo sin que los perjudique.

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

Porque aún no lo hemos dicho, pero fiel a anteriores juegos de la saga, Castlevania: Belmont's Curse no nos da las cosas hechas. Si bien el orden para derrotar a los tres primeros jefes parecía ser fijo, era muy fácil perderse y tuvimos que recurrir al mapa muy a menudo para consultar nuestra ubicación y descubrir cómo progresar. Había rutas alternativas, zonas opcionales, secretos, muros quebrados (que, curiosamente, se reponían al descansar), paredes ilusorias...

De igual manera, nos pareció un juego en el que es fácil morir si no nos andamos con ojo. Comparado con las entregas más hardcore de Castlevania, aquí hablamos de un nivel de desafío medio (y no parece que vaya a contar con diferentes niveles de dificultad), pero hubo desafíos que nos llevaron unos cuantos intentos y la dificultad de los jefes fue aumentando de manera progresiva. 

Castlevania: Belmont's Curse también conserva pequeños elementos RPG heredados de anteriores entregas. Al derrotar enemigos y encontrar ciertas estatuas, Rose adquiere experiencia y sube de nivel, mejorando así su ataque y su defensa. Además, si exploramos bien podemos encontrar unos libros que mejoran una de las dos estadísticas.

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

También es posible aumentar la barra de salud o la de maná reuniendo cuatro fragmentos, y contamos con tres espacios para equipar reliquias; objetos que nos confieren distintos tipos de mejora. Con tantos objetos coleccionables interesantes, nos resultó imposible no pararse a explorar a conciencia los escenarios.

Un detalle bastante curioso: contamos con tres curas para restaurar salud que se reponen cuando descansamos en los puntos de control o si las encontramos al derrotar enemigos o romper candelabros. Pero si tenemos las curas al máximo y encontramos otra, esta se suma de forma provisional al total. No sabemos si habrá un tope, pero en nuestra partida llegamos a tener cinco.

Castlevania: Belmont's Curse también nos ha convencido con su apartado visual, que destaca gracias al uso tan pronunciado del color y le confiere a cada escenario un aspecto muy llamativo. Las animaciones de Rose son geniales y muy fluidas, y también nos han gustado pequeños detalles, como que el camino al tercer jefe estuviese "señalado" por elementos del escenario o los cambios que se iban produciendo en la pantalla de carga al progresar en el juego.

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

Lo único que no nos termina de convencer es el estilo artístico de los personajes, que se pasa de "limpio" para tratarse de Castlevania. Un arte como el de la portada del juego, realizada por el legendario Katsuya Terada, le habría sentado muchísimo mejor. A nivel gráfico también hemos notado que le faltaba algo de trabajo, pues a veces se producían unos saltos de cámara un poco raros, pero tampoco es algo que nos preocupe en exceso dado que aún tienen tiempo para pulir asperezas de aquí al lanzamiento.

Realmente, en esta sesión de juego sólo le hemos encontrado dos pegas: la primera es que para columpiarnos con el látigo arcano, debemos apuntar manualmente inclinando el stick en la dirección exacta del punto de agarre. Y cuando decimos exacta es exacta; nos fuimos directos contra los pinchos en muchas ocasiones por no apuntar correctamente. Y dado que es algo que hacemos continuamente para desplazarnos o incluso durante los combates, no le vendría mal un sistema de apuntado semi-automático que no requiera tanta precisión.

La segunda pega es un poco más personal, pero hemos echado en falta algún tema musical más animado. Vaya por delante que la banda sonora sonaba de fábula, muy en la línea de los anteriores juegos de Evil Empire, pero la saga Castlevania siempre nos ha dejado auténticos temazos y, en particular, la melodía del primer nivel suele ser una de las más memorables y animadas de cada entrega. Mientras que aquí han apostado por un tema más calmado. ¡Queremos escuchar algo más marchoso para dar caza a la noche!

Castlevania: Belmont's Curse
Castlevania: Belmont's Curse

Pero que estas pequeñas pegas no os lleven a una idea equivocada: gozamos de estas tres horas de Castlevania: Belmont's Curse una barbaridad, tanto que nos quedamos con unas ganas locas de seguir jugando y pasamos los días posteriores al evento rememorando la partida... O quizás nos pasa como a Rose y escuchamos voces en nuestra cabeza, quién sabe.

En cualquier caso, Castlevania: Belmont's Curse se lanza para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC el 15 de octubre, porque, finalmente, a la consola híbrida también llega el mismo día que al resto de plataformas. Justo a tiempo para pasar un Halloween de miedo. 

Preparad el ajo y las estacas, porque seguro que nos van a hacer falta.

Castlevania: Belmont’s Curse

Castlevania: Belmont’s Curse

Género

Acción, Aventura

Pegi

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Idioma de los textos

Castellano

Idioma del audio

Inglés

Idioma de los subtítulos

Castellano

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Álvaro Alonso

Redactor

Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.

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