Impresiones de Metro 2039, un nuevo portento gráfico para mostrar una Rusia angustiosa

Los animales de Metro 2039
Los animales de Metro 2039
Reportaje
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Primeras impresiones tras probar Metro 2039, el nuevo juego de 4A Games que lleva la inmersión y el realismo gráfico a un nuevo nivel.

Cuando Dmitry Glukhosvsky creó la novela Metro 2033 seguramente no esperaba tanto impacto en la comunidad, pero más de 20 años después estamos dando la bienvenida a Metro 2039 para PS5, Xbox Series X/S y PC.

Se trata de la cuarta entrega canónica de los videojuegos y, de nuevo con 4A Games al mando, pretenden volver a las raíces más viscerales y angustiosas de la serie. Por un lado, hay una estrategia de atraer fans a una experiencia que distingue a la serie Metro de otros shooters.

Por otra, dado que 4A Games es de Ucrania, quieren reflejar los horrores reales de la guerra que ellos han vivido (algo común en otros desarrolladores como los de The Sinking City 2) en un título que nos hable de las consecuencias de estos conflictos, de lo que se pierde por el camino.

Para que tengáis más contexto, esta entrega nos lleva aún más lejos en el devastado futuro postnuclear y presenta un nuevo protagonista, el Extranjero (llamado simplemente Spartan en el juego), que después de haber conseguido labrarse una vida fuera del metro de Moscú, ha de regresar, traumatizado por un motivo que aún desconocemos.

Allí, tendrá que enfrentarse a las fuerzas del Novoreich, un nuevo poder fáctico comandado por el icónico Hunter, que parece haberse vuelto majareta del todo. Ellos han impuesto un falso ambiente de conformismo entre los supervivientes, que balbucean palabras de gloria mientras todo se viene abajo a su alrededor.

Próxima estación: desesperación

La demo que nosotros hemos probado arrancaba en la estación de Sevastopolskaya. Allí, llegamos a un acuerdo con el líder de la estación para que, a cambio de cierta información, nosotros nos encarguemos de la banda de delincuentes de Kaban, en una base militar abandonada en la superficie.

Así, hemos de salir de la zona segura de la estación, atravesar peligrosos túneles, salir al exterior y entrar en la base, preferentemente con sigilo, para acabar con estos maleantes.

El armero de nuestra base en Metro 2039
El armero de nuestra base en Metro 2039

Los primeros compases nos sirven para familiarizarnos con una seña de identidad de Metro: las bases en las que otros supervivientes te cuentan su vida. 

Allí podemos ver cómo algunos intentan autoconvencerse de que están fenomenal, otros te dan algo de contexto sobre la situación... 

También hay lugares clave como una armería donde recibir nuevos “juguetes” o mejorar lo que tenemos.

Quizá esta parte es la que menos nos ha impactado, en parte porque estaba taaan saturada de gente que nos hablaba que resultaba demasiado inverosímil, pero ya se nos da una pista de cómo de impactantes serán los modelados y la iluminación en el juego.

El alucinante 4A Engine

La verdadera chicha empieza nada más dejar atrás las puertas blindadas de la base. Al recorrer el primer túnel del metro, no puedes evitar decir “guau”. 

Por un lado, por la sensación claustrofóbica de estar solo, a oscuras, en un entorno realmente amenazante, pero sobre todo por el apoteósico despliegue gráfico.

La iluminación, con algunos rayos de luz colándose en las rendijas, las telarañas moviéndose con el frágil viento, las fugas de agua goteando, las sombras... 

Todo tiene un nivel de detalle alucinante, que se ve potenciado por el nunca suficientemente valorado apartado sonoro: cómo el eco, tanto de los enemigos en la sombra como de nuestros aparatos, suena de forma muy diferente según el túnel, por ejemplo.

Llegados a este punto, tenemos que comentar que nosotros hemos jugado la preview gracias a una clave de Nvidia GeForce Now que nos ha facilitado la compañía, por lo que ha sido una experiencia por streaming, vinculada a un ordenador a la última.

Los exteriores de Metro 2039
Los exteriores de Metro 2039

En ese sentido, aún tenemos que ver cómo se verá en consola o en un ordenador más modesto, pero las sensaciones en un PC “a tope de power” son de lo mejorcito que hemos visto nunca a nivel técnico.

Siguiendo con la jugabilidad, por aquí nos encontramos con los primeros mutantes enemigos, que ya sacan a relucir el estilo de gunplay tan propio de Metro. 

Tenemos balas más que suficientes para defendernos, pero los enemigos son muy fieros y no paran de moverse, así que hay que tener la sangre fría.

Todas las armas tienen un disparo secundario más limitado, como proyectiles incendiaros que causan mucho daño, lo que hemos de combinar con cabeza con los elementos arrojadizos, desde cuchillos hasta bombas de todo tipo.

Además, atacar a los enemigos por sorpresa para eliminarlos de un plumazo es fundamental en varias ocasiones, por lo que hemos de vigilar movernos agachados y usar la luz de nuestra linterna solo cuando sea imprescindible.

No os preocupéis, tengo un mechero

A eso hay que sumar el uso de nuestros gadgets, que son más numerosos que nunca. Como siempre, lo prioritario es tener nuestra máscara puesta siempre que estemos en zonas contaminadas (lo que es el 90% del tiempo) y cambiar los filtros cuando el contador nos avise.

Esto es importante cuando salimos al exterior y nos encontramos un entorno más “abierto” (tampoco es una locura en ese sentido, porque los cráteres y los vehículos destrozados ya nos delimitan el camino) y hemos de calcular bien qué camino seguir, si buscar la ruta más directa o entretenernos con edificios secundarios.

Aquí también saca músculo el motor gráfico propio de 4A Games, al mostrar unos entornos abiertos llenos de detalles, desde zonas inundadas hasta edificios derruidos donde vemos extrañas criaturas moverse al fondo.

El tiempo de oxígeno restante y otros elementos, como la brújula o si los enemigos nos pueden ver se consulta girando la mano izquierda, para que toda la información del juego sea diegética (es decir, no aparezcan indicadores superpuestos, todo lo que vemos nosotros es lo que ve el personaje) y la inmersión sea total

Metro 2039
Metro 2039

Lo mismo sucede con la tableta, que sirve para consultar el mapa y los objetivos de misión. Pero claro, si la consultamos, estamos expuestos al enemigo...

Todos estos elementos ya estaban en los juegos previos, pero en esta entrega se hace hincapié en otras utilidades como una lámpara UV, con la que podemos buscar pistas ocultas para cajas fuertes o incluso dar con enemigos que se estén escondiendo. 

También tenemos un modo de visión nocturna para movernos por las zonas más oscuras sin llamar la atención.

Para rematar, tenemos un soplete con el que cortar ciertas zonas protegidas o cargas de pared, que podemos detonar junto a ciertos muros debilitados para abrir nuevos caminos.

Como veis, hay muchos elementos que tener en cuenta, además de que, para fabricar más existencias de munición, kits de salud, arrojadizos o filtros, podemos parar en cualquier momento, abrir la mochila y crear lo que necesitemos a partir de los “ingredientes” que hayamos encontrado por el camino.

Para esta demo, estábamos bien abastecidos de todo, pero como supondréis uno de los elementos distintivos de esta serie es la sensación de supervivencia extrema, de tener que buscarte la vida constantemente para seguir adelante, mientras vigilas que tu oxígeno, tu salud y tu munición aguanten. 

Eso, por no hablar de las zonas radiactivas, de las que nos avisa el contador Geiger y de las que hay que huir como de la peste.

Tener en cuenta todo esto en los controles y en el propio avance puede intimidar un poco al principio, pero una vez nos acostumbramos, la sensación de aventura y desafío son geniales.

Infiltración nuclear

Eso llega a un nuevo nivel cuando nos acercamos a la base enemiga y hemos que ir despachando a los vigilantes, desde francotiradores hasta simples soldados que patrullan una zona. 

Por supuesto, podemos entrar a las bravas y disparar a todo lo que se mueva, pero las posibilidades de que nos den para el pelo son muy altas.

Por eso, lo mejor es buscar una entrada alternativa en una brecha de un muro y, con sigilo ir acabando con patrulleros por la espalda, apagando luces del escenario para que pierdan referencias y estando muy atentos al sonido para que, cuando hablen, tengamos mejor referencia de dónde están. La experiencia de ser un depredador en un entorno así de hostil nos ha parecido bestial.

Por el camino, también tenemos tiempo de visitar otras zonas inundadas, infestadas de unos mutantes humanoides muy, muy duros de pelear, incluso unos extraños ¿crustáceos? Con unos caparazones muy resistentes. 

Pero claro, hay que tener cuidado porque en las zonas de agua las armas basadas en fuego apenas sirven de nada...

La obsesión por el detalle del juego ayuda mucho a que nos metamos en la experiencia, desde los “momentos congelados” que nos cuentan historias de gente ya fallecida de un plumazo hasta pequeñas ayudas jugables como la inclinación de la llama del mechero, que nos insinúa qué camino habría que seguir.

Incluso hemos de limpiar el visor de nuestra máscara tras una refriega o acudir a un banco de trabajo para quitar la suciedad de las armas, de forma que recuperen su efectividad.

La belleza de la devastación

Todos esos ingredientes hacen extra temibles nuestras visitas a entornos secundarios (pero llenos de recompensas) como un ultramarinos, un hotel o una guardería devastada que os va a poner los pelos de punta.

Cuando empezamos a jugar, nos sentimos algo incómodos por todo lo que se nos “pide”, pero cuando la demo acaba de golpe al llegar a contemplar cierto escenario, lo que nos pide el cuerpo es decir “¿ya? ¡quiero más!”

Metro 2039 es, por ahora, una de las experiencias más intensas del año, tanto por su rendimiento técnico como por su atmósfera opresiva, que quizá no sea para todo el mundo, pero recompensa a los que le echen valor. Aún queda para su lanzamiento en febrero de 2027, pero nosotros ya hemos comprado el bono para visitar su estación con extra de radiación.

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Daniel Quesada

Coordinador de vídeo

Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.

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