ESRV 2016 U-TAD REALIDAD VIRTUAL
Reportaje

Realidad Virtual: una valiosa herramienta para la educación, aunque no exenta de riesgos.

Por Bruno Sol
-

Entre las interesantes ponencias que tuvieron lugar el pasado 9 de junio, durante el evento ESRV 2016 organizado por U-tad en Campus Madrid, nos llamó poderosamente la atención la conferencia que ofreció el doctor José Luis de la Serna, fundador y presidente de WakeappHealth. Bajo el título La Realidad Virtual en Salud y Medicina, de la Serna hizo un breve pero apasionante resumen de la evolución de la tecnología en el campo de la medicina, destacando el papel de la VR que, para el doctor, supone el “inicio de una nueva revolución médica”.

De la Serna, que ejerció durante 13 años como Jefe Adjunto de la UCI del Hospital Puerta de Hierro de Madrid y a lo largo de 25 años ha sido subdirector de El Mundo (además de responsable del área de Salud del periódico), destacó el papel de la Realidad Virtual como instrumento terapéutico a la hora de tratar diversas patologías físicas y psíquicas, y su enorme potencial como formar a los profesionales de la medicina, por ejemplo “a la hora de aprender a trabajar sobre los nervios ópticos desde la Realidad Virtual, sin dañar los nervios del paciente o los vasos sanguíneos que rodean a los globos oculares”.

ESRV 2016 U-TAD REALIDAD VIRTUAL
Jóse Luis de la Serna es el presidente de WakeappHealth y durante 25 años fue subdirector de El Mundo y responsable del área de salud del periódico.

Y no hablamos de un futuro inmediato, sino de herramientas actuales basadas en la Realidad Virtual. El doctor citó unos cuantos ejemplos. Desde la posibilidad de estudiar, a una escala molecular e incluso atómica, el funcionamiento de las proteínas en el torrente sanguíneo, hasta demostraciones de nuevos medicamentos para tratar el cáncer o diversas enfermedades de la piel. “La Realidad Virtual también ha cobrado una gran importancia en las terapias neuropsiquiátricas”, desveló de la Serna. “Desde el tratamiento de fobias o estrés postraumático hasta esquizofrenia, Parkinson o incluso para la rehabilitación de los pacientes que han sufrido un ictus”.

La Realidad Virtual también ha cobrado una gran importancia en el entrenamiento de los neurocirujanos a la hora de utilizar robots quirúrgicos: “El cirujano puede operar a través de la VR, manejando los brazos del robot. He visto operar un cáncer de próstata de esta manera y a los tres días el paciente ya estaba en su casa. Antes el paciente perdía hasta tres de litros de sangre en la operación y incluso podían morir debido a las complicaciones”. Hoy en día el cirujano puede controlar el robot a bastantes metros de distancia de la mesa de operaciones, pero de la Serna auguró que en unos años “podrán hacerlo a 2.000 kilómetros de distancia del paciente”.

Gracias a la tecnología VR los neurocirujanos pueden planear la manera de atacar un tumor cerebral antes de poner un dedo sobre el paciente, con la información que ofrece el TAC: “Gracias a la neurocirugía virtual es posible entrar en el cerebro del paciente y planear la cirugía. Puedes ver las arterías que están en contacto con el tumor”. Antes eso era imposible de predecir “y si metías el bisturí podías acabar con el paciente de manera instantánea. Por eso la mayoría de los cirujanos no se atrevían a operar”.

ESRV 2016 U-TAD REALIDAD VIRTUAL
El doctor de la Serna repasó los últimos avances en VR dentro del campo de la salud.

Pero la Realidad Virtual, hoy en día, también plantea posibles riesgos para la salud ocular de los usuarios, algo a los que los fabricantes de hardware VR no están prestando la atención debida, tal y como nos desveló el doctor: “Cuando uno está muy ceca de una emisión de luz azul la retina puede sufrir daños a la larga. Es necesario meter filtros que absorban esa radiación o corremos el riesgo de crear en el futuro una legión de miopes”.

Intrigados por esa advertencia, nos dirigimos al doctor de la Serna para saber un poco más sobre los riesgos actuales que entraña una sobreexposición a la Realidad Virtual…

¿Podría explicarnos en mayor profundidad los problemas que podría acarrear un uso excesivo de las gafas de Realidad Virtual?

Parece que hay evidencias científicas claras, y desde luego se sabe ya con el iPad, el iPhone y las pantallas de ordenador (que están incluso a más distancia) que mucho tiempo [de exposición] a la luz azul, que es lo que irradia este tipo de aparatos, muy directamente en la retina, con el tiempo, puede acelerar procesos de degeneración. No es instantáneo, pero cuando seas mayor vas a tener más posibilidades de tener degeneración macular. Esto, sin solucionarlo al 100%, se podría paliar metiendo filtros de absorción de la luz azul en las lentes. Si los niños, además, se acostumbran demasiado a enfocar a una determinada distancia focal, y siempre viendo imágenes a 10, 15 centímetros de distancia, su cristalino va a estar más habituado a ello de tal manera que cuando se quiten las gafas e intenten mirar al horizonte les va a pasar como a los miopes, que ven mal de lejos, porque tardan o tienen dificultades de acomodarse a la distancia. Los expertos en óptica están preocupados y dicen que hay que intentar paliar eso de alguna manera.

¿Esto se podría evitar si la Unión Europea, por ejemplo, obligase a incorporar esas lentes o se limitase el uso automáticamente a 45 minutos seguidos dentro de la VR?

Creo que si. Por ejemplo se podría intentar obligar, o por lo menos que fuera un gesto de los fabricantes, a que metieran un filtro en cada uno de los visores. Se seguirían viendo perfectamente y por lo menos se intentaría disminuir un 30/40% la absorción. Y tampoco sería muy costoso. Un filtro de esos solo te costaría un dólar por aparato, nada más.

Los fabricantes no recomiendan las gafas a niños menores de 12 años, pero con ello se perdería una buena oportunidad de usar la VR como herramienta educativa…

Absolutamente. Creo que esto es totalmente disruptivo para elevar la cultura bioemédica y sanitaria de la población. El problema de todos los países, y en España, es que no se da educación para la salud. Y no se enseñan cosas que son esenciales. El mayor factor de riesgo para la salud es la ignorancia. Y casi toda la población es ignorante. Sería una manera fantástica de que se entendiera [en los colegios] la fisiología, la anatomía…que la aprenderían solos. Teniendo en cuenta esos factores de riesgo, que yo creo que se pueden modular y paliar. Cada avance que hay en la humanidad tiene también su parte un poquito negativa. Pero insisto, creo que el beneficio es mucho mayor al riesgo.

Es evidente que la VR no ha hecho más que despegar, y aún no se han evaluado por completo los pros y los contras de esta tecnología. Por si acaso, más nos vale evitar las sesiones maratonianas con las gafas de Realidad Virtual hasta que los profesionales de la salud nos den su completa bendición. Aunque no olvidemos aquello que nos decían nuestras madres de críos: "Niño, no te acerques tanto al televisor...que te vas a quedar ciego". Y aquí seguimos.