Análisis en vídeo con MP de Mass Effect 3

Tras el lanzamiento de Mass Effect 3 y pasados los primeros días de juego con un análisis que pudísteis ver aquí el mismo día de su lanzamiento, hemos podido probar (¡por fin!) el modo multijugador de la Galaxia en Guerra.

Esta adición a la campaña del juego, pues desde nuestro punto de vista es como hay que definirlo, es una novedad interesante que tiene sus pros y sus contras.

Considerado únicamente como modo multijugador, sin más, no hay duda de que se trata de un diseño bastante sencillo (por no decir simplón), que es entretenido y divertido… un rato.

Básicamente, no es más que un típico modo “horda” en el que en mapas de distintos tamaños te unes a tres jugadores más online y te dedicas a aguantar oleada tras oleada de enemigos durante un tiempo que oscila entre 15 y 20 minutos. Estos mapas de Mass Effect 3 se distribuyen por los cinco sistemas principales de la galaxia, y la victoria en las distintas batallas te permite acumular puntos para desbloquear (comprar, en realidad) armas, mejoras y equipamiento, amén del principal objetivo: incrementar el porcentaje de disponibilidad de los ejércitos aliados que has reclutado en la campaña.

Fundamental para el modo campaña

Esta disponibilidad es crítica para subir las expectativas de victoria en la misión final suicida de la campaña de Mass Effect 3, el combate contra los segadores. Si no entras en el multijugador, por muy bien que concluyas la campaña y aunque explores hasta el último planeta de la galaxia, el porcentaje no subirá del 50%. Si juegas el multijugador, poco a poco irás ganando puntos.

El problema es que BioWare ha metido una pequeña “trampa”, y es que en cuanto abandonas el multijugador (dos días, un día, unas horas…) el porcentaje acumulado en este modo empieza a disminuir automáticamente. ¿Por qué? Ni idea. Pero estás obligado, si quieres lograr el final “perfecto” del juego, a participar activamente de forma paralela en campaña y multijugador.

Como no hay otro modo multijugador más allá de las batallas contra las oleadas de enemigos, al final se hace repetitivo. Es divertido, pero poco más. ¿Está bien? Sí. ¿Tiene mucho sentido? Pues según tengas el día, la verdad.

Pero el verdadero problema se presenta a largo plazo. Si dentro de un año, por ejemplo, decides rejugar Mass Effect 3 y la participación online en el multijugador ha caído drásticamente, tras los primeros meses de subidón, ¿qué vas a hacer para subir ese porcentaje tan crítico? Pues, hombre, puede que te conformes con ver otro final del juego, te arriesgues a pasarlo un poco peor en la batalla final o, simplemente, y nos da que la cosa va a ir por ahí, que a BioWare se le va a ocurrir lanzar algún DLC que solucione la papeleta.