Kinect, en continua evolución

Hace unos meses, se habló bastante sobre la ausencia de un procesador potente dentro de Kinect. Algo que estaba previsto y que suponía una de sus grandes innovaciones, ya que apenas exigía recursos de la consola para procesar gran cantidad de datos. Sin embargo, el modelo final carece de dicho componente, lo que despertó ciertas dudas sobre sus capacidades.

Ahora, a punto de ver Kinect en las tiendas, sus desarrolladores parecen haber hecho bien los deberes y pueden alegrarse de un primer gran éxito. Los recursos que necesita, a nivel de proceso, apenas llegan al 10% de la potencia de la CPU (Central Process Unit) de la consola. Algo muy inferior al anunciado 15% que usaba hace pocos meses.

Esto abre las puertas al uso de Kinect en títulos ya existentes, aunque en Microsoft hayan desechado dicha posibilidad, y en todo tipo de géneros. Con una merma poco notable en cuanto a rendimiento, se podría implementar alguna de las funciones del nuevo dispositivo en shooters (para mirar detrás de las esquinas, con sólo inclinar la cabeza o dar órdenes en una dirección concreta), en títulos de conducción (para desviar la vista a los retrovisores) o en juegos de terror, por poner algunos ejemplos que ya fueron comentados cuando Kinect fue presentado hace más de un año.

De todas maneras, también es necesario destacar que no todas las opciones de Kinect necesitan el mismo esfuerzo por parte de la consola, con procesos que apenas llegan al 1% de los recursos y otros que se acercan más al mencionado 10%. ¿Quiere decir esto que veremos pronto títulos que expriman todas las posibilidades del nuevo sistema de juegos?