La industria japonesa sigue en crisis

Un informe de la Universidad de Gothenburg ha puesto de manifiesto la precaria situación que atraviesan la mayoría de estudios japoneses del videojuego. Preguntados 74 directivos de las principales compañías, se determinó que más del 50% cerró el pasado año fiscal en pérdidas.

Dichos estudios han dejado de invertir en sus propias tecnologías como primera medida de ahorro: el 57,8% recurrió a motores gráficos de terceros, el 40,6% hizo lo propio con motores de físicas y el 35,9% con motores de inteligencia artificial.

Además, el 78,7% de las desarrolladoras tuvo que recurrir a equipos externos para finalizar sus juegos y un 63,5% dejó de lado sus proyectos por implicarse en los de compañías occidentales.