Los nuevos juegos portátiles salen caros

Se ha convertido en costumbre que, con cada nueva generación de consolas, lleguen las quejas de los desarrolladores de juegos. Parece que la mayor resolución y posibilidades se le hacen cuesta arriba a muchas compañías, que ya se habían acostumbrado a las máquinas existentes. De ahí que veamos impresiones variadas, como los que estiman en el triple los recursos necesarios para la nueva generación.

Con PS3 y Xbox 360 las sensaciones eran parecidas. Sin embargo, llegó Xbox Live Arcade y miles de estudios pequeños se lanzaron a crear títulos con recursos limitados... eso sí, muchos de ellos son verdaderos juegazos. Después llegaron las grandes, que vieron una buena fuente de ingresos, a partir de inversiones reducidas. Algo que se ha extendido a PS3 y su servicio PlayStation Network. La conclusión es que pueden coexistir las grandes producciones y los títulos modestos, con una inversión a medida de cada uno.

Pero, claro, llegan Nintendo 3DS y Sony NGP (nombre provisional, por ahora). El grito se ha vuelto a lanzar, con lo que seguramente veamos cómo se repite la situación que ya hemos visto en las consolas de sobremesa. Eso sí, esperemos que la transición sea lo más suave posible y tengamos juegos que exploten el hardware cuanto antes.