Xbox One, su mando y Kinect al detalle

Desde ayer ya le podemos poner cara y ojos a Xbox One, la nueva consola de Microsoft que fue desvelada en el evento #XboxReveal.

Ayer conocimos al fin la cara que tendrá la sucesora de Xbox 360 en la próxima generación, algo que para muchos tiene un valor incalculabe al no repetir Xbox One la misma jugada que Nintendo y Sony con Wii U y PlayStation 4, dejándonos a medias y sin tener en mente a estas alturas el aspecto de la última plataforma antes citada, que hace un par de días nos recordó su existencia para quitarle cierto protagonismo a la consola que hoy nos ocupa.

Por su parte, Microsoft optó por sacar todo el arsenal de buenas a primeras, mostrando cómo será la consola, la nueva versión de Kinect y el mando que utilizaremos cuando no seamos nosotros mismos el mando al usar el ahora obligatorio periférico.

Si tenemos que destacar algo del aspecto de Xbox One es, sin duda, su tamaño y su forma. Aunque todavía no hay medidas oficiales, la nueva consola de Microsoft ocupa aproximadamente 30 centímetros de ancho, 25 centímetros de alto y 8 centímetros de altura. Su forma rectangular y su color negro nos recuerda, inevitablemente, a un reproductor de VHS de hace décadas, motivo por el que se han generado infinitas bromas en la red de redes.

A Xbox One tampoco le faltarán rendijas de ventilación, ya que prácticamente la mitad de su superfície está recubierta de ellas, luciendo el negro otra vez como color bandera, tal y como hizo en su día la primera Xbox. La otra mitad de la superfície se repartirá en zonas mate y zonas brillantes, siendo los detalles de un color gris que le da un toque muy elegante al conjunto.

En lo que respecta a sus entradas, en la parte trasera encontraremos una entrada de HDMI In, otra de HDMI Out, dos puertos USB 3.0, la entrada de Kinect, otra para el cable de red y otra para la alimentación, mientras que en el lateral izquiero habrá otro puerto USB 3.0. Su posible uso en vertical todavía es una incógnita.

Como ya sabréis, Xbox One no será retrocompatible ni con los juegos ni con los accesorios y periféricos de Xbox 360, lo que directamente afecta al mando, luciendo en esta ocasión un nuevo gamepad que conserva muchas similitudes con su antecesor.

Por un lado, los gatillos han cambiado ligeramente y según Microsoft responderán de forma diferente dependiendo del juego, variando su resistencia a ser pulsados, principalmente. Por otra parte, el pad direccional es más preciso (uno de los aspectos más criticados del mando de 360) y los sticks lucirán un recubrimiento en el borde, que estéticamente recuerda a una piel de serpiente, de los que se espera que mejoraren el agarre.

El botón guía desplaza un par de dedos su distribución y estará en una suerte de barra negra que conectará los gatillos en la parte superior del mando, mientras que los botones Start y Back cambian de nombre pese a manter la posición y estar su nueva función en el aire. En nuevo mando necesitará dos pilas AA (aunque probablemente no tarden en aparecer baterías y cargadores tanto de Microsoft como de terceras compañías) y, si hablamos de tamaño, es ligeramente más grande que el de Xbox 360, por lo que los usuarios de dicha plataforma no tendrán problemas a la hora de adaptarse.

Finalmente, Kinect 2.0 también sigue la pauta que comparte todo lo relacionado con Xbox One y crece respecto al periférico de Xbox 360 tanto en tamaño como en funcionalidades. En lo visual nos encontramos ante una evolución natural que, siguiendo la línea estética de OX, tiene a las formas rectangulares. 

Kinect será uno de los pilares básicos sobre los que Xbox One nos deleitará con su amplio abanico de servicios y funcionalidades, ya que no en vano, Microsoft pretende que nosotros mismos seamos el mando. De hecho, la plataforma no funcionará sin Kinect, que en un principio vendrá de serie en todos los packs de la consola. La nueva versión del periférico procesará 2 GB de datos por segundo, tendrá una resolución de 1080p y capturará 30 imágenes por segundo. Ahí es nada.

Una vez visto todo lo que traerá consigo Xbox One, ¿qué os parece, a nivel estético, la apuesta de Microsoft para la próxima generación? Tenéis más imágenes para opinar en la galería inferior.