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La opinión de
David Martínez

Cuando se perdió la iniciativa

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¿Cuándo cambia el curso de una batalla? ¿En qué momento los señores feudales deciden ponerse de lado de Ieyasu Tokugawa en el combate de Sekigahara y cambiar la historia de Japón? ¿Por qué los aliados desembarcan en las playas de Normandía un 6 de junio de 1944… o los vietnamitas atacan durante la fiesta del Tet? La Historia nos regala algunos ejemplos clarísimos de decisiones que cambiaron la guerra. Lo que yo intento descubrir es cuándo perdió la iniciativa Medal of Honor.

La saga nació como fruto de la colaboración entre Dreamworks y Electronic Arts. Steven Spielberg había adquirido todo el metraje existente sobre la Segunda Guerra Mundial y quiso concienciarnos de su relevancia (de ahí salieron Salvar al soldado Ryan, la serie Hermanos de sangre… y finalmente Medal of Honor). Por aquel entonces, no había competencia, y las dos entregas de PSOne fueron un éxito rotundo.

En PS2 la tecnología permitió recrear batallas más espectaculares. Primero el desembarco de Normandía, en Rising Sun, el bombardeo de Pearl Harbor… sin embargo la batalla de Stalingrado sólo estaba en un juego de la competencia, el recién nacido Call of Duty. Por aquel entonces el juego de Activision (desarrollado por un equipo “fugado” de Electronic Arts) no representaba una amenaza demasiado seria.

Y entonces, llegó el desastre.

Recuerdo hacer una visita a los estudios de EA en Marina del  Rey, en Los Ángeles, en diciembre de 2004. Yo estaba entusiasmado con la idea de una nueva entrega, y nada más llegar pregunté, en broma “Is it any good?” (¿es bueno?). Me metieron en una sala, con su productor y la responsable de la saga; no había nada más (ni una pantalla, ni un póster, mucho menos un nivel jugable). Y comenzaron a hablarme del concepto.

Las ideas no estaban mal: el avance de la guerra en Europa, el cambio de niveles “pasilleros” por fases abiertas, el tono gris y realista, etc

Pero entonces llegó el turno de preguntas:

-¿Se os ha ocurrido reflejar el avance de la guerra, haciendo que los soldados parezcan más cansados y heridos, en los últimos niveles?

- Qué buena idea (y apuntaban en un cuaderno). Quizá lo usemos.

-¿Veremos la labor de la “resistance” en Francia? ¿o el sufrimiento de los civiles en Polonia?

- Es una sugerencia interesante (y volvían a apuntar).

- ¿Aparecerán personajes históricos como Winston Churchill o generales como Patton?

- Estaría bien (otra nota).

La entrevista no duró demasiado, como os podéis imaginar. Pero la falta de ideas era tan evidente que en aquel momento supe que algo había cambiado. Sin imaginación, es natural que la serie se deshinchase. El juego salió en verano del año siguiente, y marcó el camino a unas secuelas sin inspiración (Airborne, Medal of Honor 2010 y, finalmente, Warfighter). En absoluto son juegos malos, pero la falta de entusiasmo con que me recibieron en aquella visita explica por qué Medal of Honor ha perdido la batalla.

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