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La opinión de
Sonia Herranz

¿Cuánto estás dispuesto a pagar?

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Se dice que todo el mundo tiene un precio. Que no hay nada que no termináramos haciendo por el “precio” adecuado (y no hablo sólo de dinero). Es posible, muy posible. Y si las personas tenemos precio… ¿cuál es el precio justo de las cosas?

Si lo pensamos un segundo, al final el precio justo de las cosas es subjetivo y emocional. Yo nunca pagaría 30.000 euros por un coche que me da las mismas prestaciones que otro que cuesta 20.000. Pero es que a mí el glamour de una marca de coches no me importa. Eso sí, cuando jugaba al baloncesto pagaba una pasta por las zapatillas exactas que quería (aunque luego llevara chándal de mercadillo).

Cuando te compras una casa no sólo miras los metros cuadrados y si tiene ascensor y garaje. También importa que esté en un barrio que te guste, que tenga buenas vistas y que haya tiendas cerca (o estén lo más lejos posible). Y cuando lo encuentras, no te importa pagar más que por otro con los mismos metros que además tenía trastero…

¿Y los juegos? Pues pasa lo mismo, eliges el que te gusta. ¿Y los DLC? Pues me alegro de que me hagáis esta pregunta :-)

Me resulta escalofriante pensar que un personaje para un juego de lucha (que ya tiene de serie una treintena) cueste 4 pavos. O que activar unas opciones de configuración cueste 1 euro. Cuatro mapas por 15 boniatos tampoco me parece barato. Y 6 más por una colección de disfraces… Luego veo otros DLC que me parecen bastante más razonables. 10 euros por 4 o 5 horas más de juego en una aventura, 4 por un nuevo nivel… Pero, claro, sólo veo los datos, no respiro la emoción…

Estoy segura de que un apasionado del gore, de las pelis de terror y de Mortal Kombat está dispuesto a soltar 4 euros por repartir mandobles con Freddy Krueguer (casi me dan ganas a mí y las pelis no me gustan nada…). No cabe duda de que aquél que lleva jugando a Black Ops desde noviembre pagará con gusto los 15 pavos de los 4 mapas (la hora le sale tirada de precio). En cambio, el que se ha aburrido con L.A. Noire huirá como de la peste de un nuevo caso de pago…

El precio de las cosas en realidad lo marca el consumidor. Lo que estemos dispuestos a pagar es la clave. Si los mapas de Black Ops no llevaran 18 millones de descargas seguro que para la próxima costaban menos, pero ahora mismo, hoy por hoy, es el precio que tienen. Si nadie paga 4 euros por un luchador, a lo mejor a la próxima cuesta 2… Y es que no es tanto el precio, como la satisfacción que obtienes tras el pago.

No existe un precio justo, ni un precio adecuado, porque variaría según las personas. Hace poco leí que el precio de los juegos habría que fijarlo por la calidad. ¿Os lo imagináis? Sí, una locura. ¿Quién decide la calidad? ¿Tú, yo, un ministerio? ¿Y si a ti te gusta y a mí no? Podría hacerse lo mismo con el cine: si no me gusta la peli, que me devuelvan el dinero… ¿Eso sería precio justo?

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