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La opinión de
Sonia Herranz

¿Merece la pena el esfuerzo?

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No sé si es bueno que me hagáis caso hoy. Estoy un poco depre. Supongo que es esa manía mía de torturarme todas las mañanas oyendo las noticias por la radio mientras me como un atasco del 15 para venir a currar…

Debería empezar a sintonizar una emisora de música…

El panorama es tan negro que se me quitan las ganas hasta de jugar. Ya veis qué cosas. Y es que mires donde mires no hay más que historias para no dormir. Que sí, que esto de la crisis es una auténtico tostón…

Encima está el efecto dominó y el efecto contagio. Vamos, que si el señor que vende coches, ya no los vende, la fábrica que los fabrica cierra. Y cuando oyes que hay 5 millones y pico de parados, te da el miedo y decides que no te compras coche, que total, el tuyo puede aguantar unos añitos más…

Y así, los que no tienen porque no pueden y los que pueden porque tienen miedo, nos quedamos con la casa sin barrer…

Un amigo me contaba esta historieta:

Un hombre entra en un hotel y le dice al dueño que quiere una habitación. Le pago los 50 euros, pero quiera verla primero. Si no me gusta me devuelve el dinero y en paz. El dueño del hotel acepta y con las mismas se va corriendo al carnicero y le dice, toma los 50 euros que te debía por la carne de las cenas. El carnicero se va al ferretero y le paga unos cuchillos que le que le había dejado a deber. El ferretero paga al panadero y el panadero va hasta el hotel a saldar la cuenta de su sobrina, que pasó allí una noche. Cundo el huésped vuelve a recepción le dice al del hotel que ha cambiado de idea. Recupera sus 50 euros y se va. ¿La moraleja? Que un montón de gente ha pagado sus deudas y en realidad nadie ha soltado dinero. Basta con que el dinero se mueva.

Claro, a ver quién es el guapo que pone el primero los 50 euros sobre la mesa. Y que luego siga la cadena, porque si el del hotel hubiera ido a asegurar no hubiera pagado nunca al carnicero…

Lo único que me ha animado un poco el día es el ratito que me he pasado jugando con Vita. Estaba tan desanimada que no quería ni currar (aunque penséis lo contrario, cuando curramos no “jugamos”), así que me he echado unas risas yo sola. Primero llenando la pantalla de babas con Little Deviants (tenía que cantar, pero para no montar el número aquí en medio he soplado y como me ha dado la risa…) y luego probando el sistema de sacar pantallazos mientras jugaba a Virtua Tennis, pulsando 4 botones a la vez, mientras movía un barco con un giroscopio y al tenista con el stick… Tras el desahogo se han disipado parte de los negros nubarrones que veía a mi alrededor…

Y es que si miras bien descubres que sí hay gente valiente dispuesta romper el círculo y que no se deja asustar tan fácilmente. Sony se anima a sacar Vita con la que está cayendo. Y después de lo que pasó con 3DS… ¿Qué es un riesgo controlado? Puede ser, pero es movimiento… (y del bueno, por cierto).

¿Le habéis echado un ojo a Zack Zero? Es un juego descargable, uno de los cientos que se pierden en la marabunta de los distintos bazares (para consolas, para móviles, para tablets…). En este caso es un juego para PS3 y es un juego español.

Y sin padrinos. Vamos, que ninguna compañía fuerte estaba detrás, ni era un juego hecho de encargo… La gente que lo ha hecho, Crocodrile, lo ha hecho con sus propios medios, hipotecando hasta al gato y viviendo al límite, primero para acabarlo y luego para superar los tests de Sony. Por cierto, ojalá fueran igual de duros con el testeo de los juegos de compañías “grandes”, porque si os contara qué cosas decían que eran “error fatal” en Zack Zero nunca entenderíais como otros juegos en formato físico llegan a ponerse nunca a la venta…

El caso es que al final lo han logrado y tienen su Zack Zero en el Store… Su objetivo es ganar lo suficiente como para pagar deudas y poder empezar con su siguiente proyecto… Al menos empezar. Ahí va un vídeo:

Pensar en su espíritu emprendedor y en su valentía, me sube la moral. En el último número de PLAYMANÍA hablamos del juego y ellos me dieron las gracias por tratarlo igual que un juego “grande”… Yo les di las gracias a ellos por haberse atrevido a hacerlo, por sus ganas y su iniciativa.

Y es que a mí me gusta jugar y jugar me sube la moral. Si no hubiera gente que se arriesgara a lo mejor seguiría depre hasta 2014… Y me da igual si la apuesta es la de una multinacional con una nueva máquina o un pequeño estudio de desarrollo de Madrid con un arcade de mecánica clásicas… Vale, siento más “cariño” por el más desprotegido, por el más débil, pero en el fondo, tanto Sony como Crocodrile me han ayudado a superar el bajón.

Ojalá les merezca la pena el esfuerzo…  No hay nada que me ponga más triste que ver que alguien valiente derrotado… 

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