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La opinión de
Sonia Herranz

PS4: compatible con la modernidad

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Aunque lo retro esté de moda, PS4 no va a ser retro-compatible… Vamos, que no podremos jugar con los juegos de anteriores PlayStation en la nueva máquina de Sony. Al menos, no con los que tenemos ya comprados…

La verdad es que no me sorprende para nada la noticia. Si PS4 es una consola totalmente nueva, con arquitectura interna nueva y con un lenguaje nuevo, lo lógico es que no entienda el idioma de los Blu-ray de PS3. Sólo hay una manera de hacerla compatible y es calzando dentro de PS4 el corazón de una PS3. Algo que podría hacerse, pero ¿no pedíamos una consola barata?

El pasado viernes asistí a una Master Class de nuestro Máster en Periodismo de Videojuegos. La impartían Jorge Huguet (director de márketing de Sony España) y Juan José González López Huertas (director de márketing de Microsoft). En la tanda de preguntas los alumnos interrogaron a Jorge sobre la no retrocompatibilidad de PS4… Y Jorge respondió que sólo el 7% de los usuarios usan la retrocompatibilidad de sus consolas. Que el coste no compensaba. Que, desgraciadamente, no se podía satisfacer a todo el mundo. Lo que corrobora un poco mi experiencia personal. Sí que probé la retrocompatibilidad de PS3, pero no puedo decir que realmente la usara. Es más, los juegos de PS2 que he rejugado han sido en sus versiones HD… Y sólo he metido dos discos de PSone y los he quitado corriendo… ¡Qué horror en una tele HD!

Con juegos nuevos, en HD y mucho más espectaculares, los impulsos que tuve de cargar  juegos antiguos se disolvieron al instante. Si tenía una máquina nueva era para jugar a juegos nuevos. Si no, me hubiera quedado directamente con mi antigua PS2. Consola que sigo teniendo instalada y a la que sólo ha jugado mi hijo desde que tengo PS3…

Es verdad que cuando se dice así de duro: “no será retrocompatible”, la primera reacción es decir: “váyase usted a tomar por donde amargan los pepinos”. Y es que, claro, piensas en tu colección de juegos, perfectamente organizadita en la estantería y de la que te sientes tan orgulloso. Piensas en el dinero que has invertido y en que no podrás usarla en PS4 y se te revuelven un poco las tripas… Es natural y, como diría cierto coacher que conozco, legítimo. Pero en el fondo, a la hora de la verdad, sabes que difícilmente vas a jugar a Gran Turismo 5 cuanto salga Gran Turismo 6… Aunque fastidie, pasado el momento de duelo sabes que es ley de vida. Tendríais que ver mi colección de VHS, metidita en cajas en el trastero, que no sé qué hacer con ella…

Es más, mientras PS4 no me atraiga lo suficiente, mientras piense que voy a seguir jugando con PS3, no pienso cambiarme de consola, con lo que seguiré jugando con los juegos que tengo… Aunque no sé cuánto aguantaré después de ver los vídeos que se mostraron en la presentación de Nueva York. ¡Si hasta me gustó Killzone!

Vamos, que me pica, pero lo entiendo y me voy a rascar sin hacerme mucha sangre y listo. Llevo peor la no compatibilidad con las descargas de PSN. Puede que sea porque las tengo ahí, accesibles desde mi cuenta personal que, a no ser que me haya enterado mal, me va a seguir valiendo en PS4 (siempre que me acuerde del password). También puede que me duela más porque muchos son juegos que no me he bajado por su calidad gráfica, sino por su estilo, y además son ideales para partiditas de descanso… Aunque, he de reconocer que tras machacar cosas como Píxel Junk Monster y su expansión, no los he vuelto a arrancar nunca más…

Hay cosas que siempre joroban y son dolorosas: cambias de teléfono y tienes que cambiar el cargador del coche; cambias de coche y no te vale la radio; cambias de tablet y no te vale la funda megaprotectoraantirozadurasyapruebadeniños… Tengo un iTouch que he dejado pinchado en un equipo de sonido, porque ya no es compatible con los nuevos sistemas operativos y las nuevas aplicaciones de Apple… Y porque tengo un iPhone, que es lo mismo, pero además puedo hablar con la gente…

Las cosas cambian y en cada cambio se pierde algo por el camino, aunque se suele ganar más (o esa es la idea del cambio). Puede que nosotros, los periodistas especializados, sí miremos atrás con más frecuencia. Somos un poco frikis (en el sentido cariñoso). Y puede que la muchos de vosotros, tan frikis como nosotros, también busquéis en vuestras colecciones juegos que os hicieron sentir especialmente bien para volver a disfrutarlos… Por suerte o por desgracia, no somos mayoría y la mayoría manda. Incluso yo, cuando lo pienso fríamente, prefiero una consola más barata que retrocompatible… ¿A qué creéis que se debió la rebaja de precio de 2007 de una PS3 de 600 euros a una de 500, que ya no era retrocompatible?

Por cierto, ¿cuántos juegos que tengáis hace más de 2 años habéis vuelto a jugar? Es por curiosidad. A lo mejor es que soy yo el bicho raro…

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