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La opinión de
Sonia Herranz

¿Qué consola me compro?

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Con esto de la venida de los Reyes Magos todos los años se me pone cara de poste informativo. Me llaman amigos, conocidos y vecinos para preguntarme eso de “qué consola me compro” y, si se acuerdan, me felicitan el año. No es que me importe, pero me ponen en un compromiso. Y qué sé yo qué juego le puede gustar más al hijo de tu cuñado. A veces me sorprende el mío con sus peticiones…

Y con las consolas me pasa igual. ¿Una 3DS o una PS Vita? ¿Una Xbox One o una PS4? Pues mira a ver qué juegos te gustan más… Por supuesto, como una es una profesional y se propone cada mañana ser una buena persona (oxímoron donde los haya), me armo de paciencia y empiezo la ronda de preguntas habituales. Que creo que voy a escribir un cuestionario y ya, si eso, que me lo den relleno. Sin cobrar tasas, eso sí. ¿Cuántos años tiene? ¿Juega mucho? ¿Qué tipo de juegos le gustan más? ¿Cómo vais de pasta? (esto sólo si hay confianza, si no, intento que me den la respuesta con preguntas menos directas y más fáciles de tragar). Y empezamos a deshojar la margarita del este sí, este no…

Da igual lo que responda, porque siempre me salen con el “es que he leído, es que me han dicho…”. Me trago yo el “y para qué preguntas” y expongo todas las razones pertinentes por las que no me parece a mí adecuado comprar una PS Vita a un niño de 4 años o porqué le desaconsejo el Disney Infinity de 3DS y le recomiendo el de Wii si el chaval lo que quiere es aventuras a lo Skylander… Y sí, hasta cuando me ignoran (que me ha pasado) me encuentro con quejas: “hija, es que el de 3DS le aburre y no quiere que le compre más figuritas…” ¡Pues haberme hecho caso, leñe! Y es que hay mucha gente que sólo te pide opinión para que confirmes sus creencias y si no coinciden con las tuyas te ignoran olímpicamente. A ver, escucha primero, razona después y luego decide.

Este año la palma se la llevan las consolas, claro. Deslumbrados por la campañas televisivas (supongo) los jugadores ocasionales me atacan con lo de Xbox One y PS4 y diga yo lo que diga, siempre tienen el razonamiento contrario. Pues claro, como que esto no es una ciencia exacta y el gusto y los intereses de cada uno tienen mucho que decir. Lo curioso del tema es que después de mi examen tipo test no estoy recomendando ni una ni otra. Me estoy quedando en esta generación y mando a los jugadores ocasionales por los derroteros de PS3. Así, como lo leéis.

Y es que pensándolo un minuto (sólo uno) te das cuenta de que una consola como PS3 lo tiene todo, todo, para ser el regalo perfecto. Empezando por un excelente precio, siguiendo con prestaciones de sobra (ninguno de los que me pregunta tiene un Blu-ray ¿?) y finalizando con lo más importante: juegos. Juegos para aburrir, de todos los colores, para todas las edades y a precios ajustadísimos. Una perita en dulce es ahora mismo mi querido cisne negro

No me extraña que PS3 se esté vendiendo como churros en una feria invernal. No me extraña nada. Empujada por un precio muy goloso (aunque aquí tengo otra vez que sacar el cuestionario, porque la barata, la de 12 GB de disco duro, se le puede quedar pequeña a según qué jugador), subida en la ola de GTA V (que parece el conejito de Duracell), arropada por Gran Turismo 6 y alimentada con Essentials, Platinum y GOTY, PS3 es la opción perfecta para los que no buscan ni estar a la última ni necesitan más. Y si cuando PS3 se les quede corta todavía quieren seguir jugando, pueden reegancharse con PS4 y juzgar, ya con criterio y experiencia, si realmente la next gen merecía la pena. A lo peor me corren a gorrazos, pero oye, que no pregunten…

PD. Gracias a @_AvatarVirus, que me ha recordado en Twitter que el “pasado” también importa, aunque a lo peor su intención era otra ;-)

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