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La opinión de
David Martínez

El rifle de francotirador

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 El tirador de élite nació a principios del siglo XX, y rápidamente se hizo un hueco en las fuerzas especiales de todos los ejércitos, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial. Aunque su implantación ha sido relativamente tardía, también ocupa un papel fundamental en los juegos bélicos más actuales. Un francotirador puede infiltrarse en territorio enemigo sin levantar sospechas, observar el comportamiento del enemigo y eliminar a su objetivo a una distancia de 2.300 metros, con una precisión quirúrgica.

 

En el mundo real, se trata de un papel muy duro. Los tiradores se organizan por parejas (junto a un ojeador) y pueden pasar días sin cambiar de posición para no ser detectados. Cada disparo es un ejercicio de puntería y matemáticas, ya que deben calcular la distancia, temperatura, viento  e incluso el efecto coriolis causado por la rotación de la Tierra. Y no es nada fácil: según el cuerpo de marines de los Estados Unidos, el francotirador acertará el 90% de los disparos a una distancia de 600 metros (frente a un 10% del soldado regular).

Sin embargo, la sensación de poder que produce empuñar una de estas armas, especialmente cuando se trata de un Barret .50 con munición anticarro, hace que se trate de un papel perfecto para trasladar a un videojuego. El primer gran escenario de tiro fue el duelo con Sniper Wolf en Metal Gear Solid. Incluso con la ayuda de sustancias artificiales para calmar el pulso de nuestro protagonista. La experiencia fue tan positiva que se “depuró” en el enfrentamiento contra The End en Snake Eater. Podíamos esperar a que nuestro adversario muriese de viejo, pero era mucho más satisfactorio descubrir el reflejo de su mira telescópica entre las hojas y disparar más rápido.

Precisamente el arma que utilizaba The End era un rifle Mosin Nagant soviético, que se puso de moda con la película "Enemigo a las puertas", protagonizada por Jude Law en el papel del tirador Vassili Zaitsev. La secuencia en la plaza de Stalingrado en que Zaitsev acaba con varios miembros de la oficialía alemana aprovechando el sonido de los bombardeos ha sido replicada en varias ocasiones, la mejor de todas ellas, Call of Duty World at War. Una experiencia similar, pero en la ciudad de Berlín, también se experimenta en el juego Sniper Elite, que en su versión para Wii apareció acompañado por un periférico con forma de rifle de precisión. Por supuesto, la mira no tiene aumento, la culata es muy corta y no tiene carrillera, la empuñadura es demasiado ancha y el bípode no se puede regular...

Si hablamos de periféricos, no hay nada tan espectacular como la cabina de la saga Silent Scope de Konami. Aquí cambiamos el escenario bélico por algo más “policial” y nos movemos sobre raíles por entornos urbanos. Sin embargo, el rifle (una versión del PSG-1 de Heckler y Koch) incluye una pequeña pantalla dentro de la mira, que simula los aumentos. Lo malo de esta saga (que también apareció en Dreamcast y PS2) es que se juega contrarreloj, lo que traiciona el espíritu de los tiradores.

Durante los últimos años, el nivel de francotirador es casi una parte imprescindible de los “shooter” en primera persona. El culpable de todo el Call of Duty Modern Warfare. El nivel de Pripyat, en Ucrania, en que acompañamos a Price para eliminar a Zakhaev de un disparo (con un emocionante resultado) se nos ha quedado grabado en la memoria para siempre. Recuerdo aquella tarde en la redacción, cuando ya se había marchado la mayoría de la gente, y después de pasarme el nivel pegué un grito y Manolo, nuestro director, me comentó “se nota que te está gustando, ¿eh?”

Podría escribir otro post entero sobre los francotiradores en el modo online. Desde el uso del traje ghillie en el nivel Creek de Modern Warfare a los fallos del quickscoping en los inicios de Black Ops. Pero seguro que muchos de vosotros ya sabéis de qué hablo. He de reconocer que no es mi estilo, pero me siento más seguro si tengo a mi hermano cerca, armado con un SVD Dragunov, ventaja fantasma, ninja y línea dura. A veces oigo el eco de un disparo y me dicen por el auricular “headshot”.

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