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Análisis de Assassin's Creed III
MarcComemucho

El malo

Pasada la tempestad, resulta difícil describir con
fidelidad la euforia o hype que generó, en el sector de los videojuegos, el
anuncio de la tercera entrega de Assassin’s Creed. Después de dos capítulos superventas –que suman más de 20 millones de copias vendidas, según VGChartz–  y ramificaciones de la aventura de Ezio
Auditore, la rumorología acerca de la época histórica en la que se desarrollaría
el siguiente no dejaba de crecer. Ya sabéis, la gallina de los huevos
de oro de Yves Guillemot: un artefacto con forma de camilla de quiromasaje
capaz de “teletransportar” al sujeto experimental a la vida de sus ancestros, todo
a través de la lectura de los residuos en la secuencia de ADN (sí, el argumento
es muy malo y serie B). Súmale a esto una intriga policiaca que gira en
torno a una corporación farmacéutica,
una milenaria rivalidad entre asesinos y templarios, y ¡Voilá! Ya eres
multimillonario.

 

Pues bien, aproximadamente por estas fechas, el año
pasado Ubisoft subía a la red de redes una misteriosa página, cuyo único contenido
consistía en un yermo paisaje nevado e inmerso en la oscuridad. Al poco, la
imagen quedaba superpuesta por el logo de los asesinos englobando un número III,
y acompañado de una cuenta atrás. Lo que vendría siendo una teaser web, vamos. Como
era de esperar, la expectación fue máxima. Imaginaos, millones de bobalicones
(entre los que me incluyo) esperando al día y la hora señalados delante de sus
monitores, tabletas, teléfonos inteligentes o lo que más a mano se tuviera –cuéntaselo
a alguien hace unos años y te toma por loco, o por idiota. El caso es que la
estrategia funcionó, y el tráiler de marras nos dejó patidifusos, hiperhypeados
y con ganas de donar nuestro dinero y nuestros órganos al equipo de desarrollo
de Ubisoft Montreal. Parece que fue ayer:

 

http://www.youtube.com/watch?v=oj7zEQQq-eo

 

Poco después de haberse publicado el vídeo, y entre
noticias filtradas a cuentagotas, un nuevo movimiento de marketing por parte de
la compañía francesa planteó una encuesta a los seguidores de la franquicia. A
saber, podíamos desbloquear un tráiler con gameplay de AC III tras compartir
cierto enlace un determinado número de veces. Predeciblemente, el propósito no
tardó en cumplirse. Días más tarde, en el fallido E3 donde todo el mundo
aguardaba a la presentación de las nuevas plataformas de Sony y Microsoft, y que
tuvo que ser salvado de la quema por, precisamente, Ubisoft (gracias a su
impresionante elenco de mega producciones, esto es, AC III, Watch Dogs, Zombi
U, Splinter Cell: Blacklist, Rayman Legends y Far Cry 3… sin olvidar ese espectacular
baile de cheerleaders para presentar Just Dance 4), se mostró una nueva demo perfectamente
estudiada y con más minutaje sobre Connor.

 

El caso es que la Electronic Entertainment Expo terminó,
transcurrió el verano con pocas novedades y el bombardeo propagandístico reemprendió
de nuevo su curso. Que si las armas y el sistema de combate, que si las
batallas navales, que si la modificación del motor gráfico AnvilNext, que si la
Revolución Americana… y así un largo etcétera. Finalmente, el videojuego se
puso a la venta casi una semana antes de lo esperado, acompañado de una potente
campaña de publicidad, incluyendo anuncios de TV con el manido lema “Rebélate”
–¿De verdad pintaban algo Gerard Piqué y Sergio Ramos poniéndose una capucha y
haciendo el gamba? (…) Debí sospechar la jugada. Cuando en la mañana del 31 de
Octubre –fecha oficial de salida– IGN puntuaba a AC III con un 8.5,
a la vez que otros portales especializados se sumaban a otorgarle notas
moderadas, comprendí de inmediato. Los mandamases de Ubisoft sabían que esto
ocurriría y decidieron vender el juego cuando el hype aún estaba por las nubes.
Resulta bastante irónico, visto lo visto, que el DLC incluido en la edición
especial llevara como título “Un Secreto Peligroso”.

 

Pero entonces, ¿Qué fue lo que le hizo perder puntos a
la epopeya de Ratohnhaké:ton? ¿No tenía que ser mucho mejor que Assassin’s
Creed II? Es más, ¿No debería haber sido el videojuego DE-FI-NI-TI-VO? La
cuestión ha sido analizada desde ópticas variadas. Aquí un servidor da su
somera opinión habiendo probado el juego durante 15-20 horas, para revenderlo
ipso facto –algo difícil de predecir teniendo en cuenta su espectacular inicio,
cuando uno inserta el Blu-ray en la Playstation 3 y escucha el vibrante tema
principal de la BSO. Cuando se mueve por los menús y rememora los berrinches
del Animus. El teatro, la cantidad asombrosa de personajes en pantalla. El
navío. América. La sensación de mareo en los camarotes y la de libertad y una
nueva vida en la popa (hay algo aquí de Nico Bellic a su llegada a Liberty
City). Los juegos de mesa de la época: los morris, fanorona y las
archiconocidas damas, en los que poder apostar contra marineros. Las
gaviotas. El gentío y la actividad pesquera en el puerto de Boston. ¡Benjamin
Franklin y su imprenta! ¿Cómo diablos puede acabar estropeándose semejante
despliegue de medios?

 

Para empezar, los gráficos no impresionan ni siquiera en
un PC a máximo rendimiento –imagino que se trata de un port desde Xbox 360,
como parece va a suceder con el recientemente filtrado AC IV. Ojo,
hablamos de una superproducción con una inversión brutal en desarrollo y publicidad,
no del juego indie de turno. Uno de los mayores encantos de la saga es su capacidad de inmersión en otra época, otro lugar, y la potencia gráfica es
clave para estos menesteres. Los escenarios se ven poco detallados y una
neblina cubre de forma perenne el horizonte. Además, si Assassin’s Creed II
brillaba por los bellos edificios de la vieja Europa (mención especial para los
palacios venecianos), en AC III el bagaje cultural de los yanquis limita en
gran medida esa impresión. Esto último, a su vez, tiene efectos sobre la
jugabilidad. El parkour urbano ha sido substituido por los saltos entre árboles
centenarios de La Frontera –la vasta región boscosa que separa Boston y Nueva York–,
los cuales no resultan ni de lejos tan divertidos, a pesar de las buenas
intenciones.

 

Fue en La Frontera donde me percaté de algo
verdaderamente insólito: me estaba aburriendo espantosamente, hasta alcanzar el
tedio. Al igual que en Far Cry 3, el mapeado de La Frontera se divide en
distintas zonas de caza, cada una de ellas con la presencia de fauna exclusiva.
Sin embargo, contrariamente a lo que ocurre en FC 3 y otros videojuegos de
mundo abierto y exploración como Skyrim, en los que prima una sensación de
peligro acechante a medida que te adentras en nuevas regiones, en AC III ésta
desaparece por completo a los pocos minutos. Ello se debe, básicamente, al hecho de
poder terminar con las alimañas que nos salen al paso a base de Quick Time
Events. ¿Qué te encuentras un oso? QTE. ¿Una manada de lobos? QTE. Los enfrentamientos
contra personajes humanos tampoco representan un gran reto, aunque bueno, ese
defecto ya lo tenía AC II. Incluso como sandbox falla, pues uno tiene la sensación
de no poder trepar esa montaña o ese árbol porque no le ha dado la gana a los
desarrolladores, encontrando una muralla de cartón a lo largo de kilómetros.

 

Los controles siguen el mismo esquema anquilosado visto
en anteriores entregas, léase mantener pulsado perpetuamente el gatillo derecho
del mando. Pero el problema primordial no es ese. El manejo del personaje se
vuelve errático, pues mientras corres a Connor le da por escalar cualquier
superficie que se le cruce (más abundantes en este capítulo), ya sea una valla,
un tenderete, una columna… Dicha “habilidad” no es especialmente útil cuando te
persiguen cincuenta casacas rojas. Que esa es otra: resulta increíblemente
frustrante que te descubran y tener que esconderse. Cuando ya crees que le has
dado esquinazo al grupo de centinelas, aparece otro grupito en tus narices. Las
misiones de infiltración (TODAS) se convierten así en un capítulo de Benny Hill
donde recorres la ciudad entera para lograr escapar de tus perseguidores –más
de una vez la única opción será lanzarse al mar. Si bien la introducción de las
dinámicas de los Batman de Rocksteady Studios mejora ostensiblemente la
jugabilidad (un botón para golpear, otro para cubrirse, otro para
contraatacar), los enemigos siguen haciendo cola para que les repartas estopa,
aunque hay que reconocer que resulta menos evidente que en sus antecesores.

 

El diseño del menú contextual es directamente terrible,
haciendo de algo tan sencillo como consultar las misiones secundarias un
rompecabezas. Incluso se ha dado un paso atrás con la selección del armamento,
ya que requiere acceder a un listado lento e intrusivo que sustituye a la “rueda”
de AC II. Otros detalles contribuyen a destrozar la propuesta. Apuntar al
enemigo pretendido con una arma de fuego es escandalosamente poco ágil, cubrirse
de las ráfagas de disparos utilizando como parapeto a un casaca roja cuestión
de azar, algunas misiones secundarias apestan (ej. descubrir túneles, montar
una granja reclutando trabajadores y comerciar con sus productos), los PNJs se
sienten demasiado robotizados, la caza mediante cebo y pienso no entretiene, y,
en general, el protagonista no encaja tan bien en la ambientación como Ezio
Auditore (vestuario, tomahawk en lugar de espada…). Agrégale a lo anteriormente enumerado los numerosos bugs de la versión sin parches del título.

 

A pesar de todo, sigue siendo un buen juego. Cada misión
principal se divide en subtareas, de las cuales algunas son opcionales. Éstas
últimas suponen un reto añadido que desbloquea la información completa en el
ADN de Desmond Miles, aunque a veces repetir misión puede acabar con los
nervios del más templado. Las habilidades de asesinato se muestran magistrales como siempre,
resultando terriblemente entretenido ahorcar al personal en las ramas mediante
los dardos de cuerda, acechar en una esquina al enemigo para apuñalarlo o hacer
estallar depósitos de dinamita. Las batallas navales constituyen todo un
acierto y le aportan dinamismo y diversión al juego. La ambientación es
fabulosa, manteniendo la seña de identidad de los Assassin’s, y la
caracterización de los personajes, argumento y documentación soberbios. Las
escenas que incluyen al bueno de Desmond han ganado en relevancia, y además
su nuevo aspecto es más “humano”. El multijugador, aunque no lo he probado, se
desmarca de las típicas propuestas y parece que ha causado cierta aceptación.

 

En mi opinión, AC III es una desafortunada iteración de una
obra maestra de los videojuegos como fue la segunda parte. Partiendo de ésta,
se ha seguido la dirección equivocada, pues AC II sólo necesitaba algunos retoques
para convertirse en la experiencia virtual definitiva. En lugar de ello, se ha
ahondado en sus carencias y se han introducido elementos que, simplemente, no
funcionan. Además, y en su afán por competir con los Call of Duty, Ubisoft ha
pretendido anualizar su propuesta, obteniendo como resultado una versión
inacabada del juego. Aunque las ventas de esta entrega acompañan (más de 10 millones
de unidades expendidas, ni más ni menos), la compañía gala debería andar con pies
de plomo para no correr la misma suerte con su franquicia estrella que los Resident Evil de Capcom. Assassin's Creed IV: Black
Flag acaba de ser anunciado. No me gustaría ser pájaro de mal agüero, pero
espero que el año que viene nadie pueda leer esta review y preguntarse cómo
demonios se ha podido repetir la misma historia. La euforia es traicionera,
amigo.

 

 

Far Cry 3: El bueno

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/bueno-49409

 

Assassin’s Creed II

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/tutto-e-permesso-28365

 

Mis otras reviews
http://www.hobbyconsolas.com/foros/index.php?topic=27361.0

 

78

Bueno

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis de Assassin's Creed III: La redención

    El trío de contenidos descargables para Assassin's Creed III conocido como La tiranía del rey Washington llega a su fin con La infamia, el tercer y definitivo capítulo de esta realidad alternativa en la que Connor nunca fue un assassin y al comandante Washington le dio por convertirse en monarca de los EEUU. Si desembolsáis 640 Microsoft Points (mañana llegará a PS3 y PC por unos ocho euros), podréis descubrir esta entrega final. Ojo, ligeros spoilers, si no habéis jugado los capítulos anteriores. Como recordaréis, en los dos capítulos anteriores (llamados La infamia y La traición), Connor ha recorrido la Frontera y Boston mientras intantaba dar con la forma de derrocar a Washington quien, absorto

    Hobby

    75

    Bueno

    Lo mejor

    El nuevo poder del oso. El desarrollo es notablemente más variado.

    Lo peor

    Las misiones secundarias son totalmente prescindibles. No acabamos de empatizar con "la causa".

    Análisis de Assassin's Creed III: La traición

    El DLC de Assassin's Creed III llamado La tiranía del rey Washington comenzó hace unas semanas con La infamia, el primero de tres episodios. En él, Connor se descubría a sí mismo en una realidad alternativa en la que George Washington se ha hecho con el fruto del Edén y, a la postre, con el reinado de Estados Unidos. Este segundo episodio, llamado La traición, tiene lugar en la ya familiar ciudad de Boston. Al igual que en las series de televisión un "anteriormente en..." nos recuerda por lo que hemos pasado (spoilers ligeritos, si no habéis jugado el capi anterior): Connor ha sido hecho prisionero por Putnam y ha de escapar

    Hobby

    66

    Aceptable

    Lo mejor

    El nuevo poder "aguileño", sin duda.

    Lo peor

    Las misiones son muy poco creativas.

    Análisis de Assassin´s Creed III: La infamia

    ¡Se desata La tiranía del rey Washington! Aunque Assassin´s Creed III ya ha tenido algún que otro contenido descargable de cara al multijugador, lo que nos llega ahora es una expansión para la Campaña. O, mejor dicho, un tercio de ella. Nos explicamos: Ubisoft ha planteado una historia alternativa, que se dividirá en tres entregas. La primera de ellas (y, por tanto, la que nos toca analizar aquí) se llama La infamia y, junto con las otras dos, formará la trilogía de La tiranía del rey Washington. ¿Y cómo se accede a esta historia alternativa? Pues directamente desde el menú principal, siempre y cuando hayáis pagado lo que cuesta: 800 Microsoft

    Hobby

    68

    Aceptable

    Lo mejor

    Los nuevos poderes de Connor, sin duda. Ver la historia desde otra perspectiva.

    Lo peor

    Por ese precio, debería ofrecer algo más de sustancia. La mecánica de las misiones no es novedosa.

    Análisis de Assassin's Creed III para Wii U

    Tal y como pudimos ver en el análisis de Assassin´s Creed 3 para PS3 y Xbox 360, estamos ante un verdadero juegazo. Os podrán convencer más o menos el plataformeo o la IA enemiga, pero no cabe duda de que aquí encontraréis una atmósfera, una narrativa y una variedad de tareas que superan en mucho a la media de las aventuras. Todo el dessarollo, incluidos el multijugador y las misiones secundarias, se mantienen intactas en la versión de Wii U. Por ello, si queréis conocer a fondo el desarrollo del juego, os remitimos al análisis que hemos "linkado" en el primer párrafo. Todas las versiones son prácticamente idénticas, pero vamos

    Hobby

    89

    Muy bueno

    Lo mejor

    Hay una enorme variedad de retos. Tenéis para muuuchas horas. La ambientación es estupenda.

    Lo peor

    La aportación del Gamepad es casi nula. Los altibajos en el frame rate.

    Análisis de Assassin's Creed 3

    Ratohnhaké:ton no es el nombre que pondríamos a nuestros hijos, pero es uno que no olvidaréis. Así es como fue llamado por su tribu Connor, el nuevo héroe de Assassin´s Creed. Tras tres entregas, Ezio ya estaba viejo y cansado (literalmente) y los usuarios demandábamos un cambio más sustancial en la saga. Por fin ha llegado el momento: del siglo XVI saltamos al XVIII y a un entorno muy diferente: América. Los ingleses tienen colonias cerca de la costa este del continente, pero sus habitantes, ahogados por los impuestos y la presión de los soldados casacas rojas, están al borde de la revolución. Desmond vuelve a ser el hilo conductor, un

    Hobby

    93

    Excelente

    Lo mejor

    Las sorpresas del guión y la variedad de retos que podemos cumplir.

    Lo peor

    Algunos bugs que, esperamos, parcheen pronto. El minijuego de las cerraduras es muy pesado.

Más análisis de usuarios