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Análisis de Alan Wake's American Nightmare
Montana

La pesadilla americana

Creatividad – Facultad de crear. Idear, construir.

 

Últimamente, no son pocos los jugadores que piden una mayor
innovación en los juegos. No son pocos los que se quejan de la falta de nuevas
IP y critican la copia descarada de conceptos y jugabilidad. No son pocos los
usuarios que claman a gritos una mayor ambición por parte de las
desarrolladoras emergentes y reclaman el respaldo de las grandes compañías a las nuevas
propuestas que éstas ofrecen.

 

Últimamente, yo a veces me pregunto: “Entonces, ¿por qué somos tan pocos los jugadores que consumimos este tipo de productos y
arriesgamos a comprar juegos independientes frente a los triple A? ¿Faltan las
ideas o falta el respaldo de la comunidad de jugadores?”

 

Innovación – Cambio que introduce novedades. Creación de un producto
y su introducción en el mercado.

 

Si hay una compañía de videojuegos que a mí personalmente me
encante ésta es Remedy Entertainment, y esta desarrolladora no sería la misma sin la
contribución de una de las mentes más creativas que ha dado la industria del videojuego,
la del escritor Sam Lake.

 

Aquel dúo, que ya creara en 2001 uno de los videojuegos más
grandes a los que he jugado, Max Payne, volvió a sorprenderme casi 10 años
después con un juego atípico, distinto e innovador, pero con un regusto a Max
Payne
más que evidente. Alan Wake supuso 
en 2010 un soplo de aire fresco en un entorno industrial saturado de FPS
y juegos de acción clónicos, en exclusiva para Xbox 360, que nos ponía en la
piel de un torturado escritor con la musa perdida. En aquel juego teníamos que
enfrentarnos a los propios miedos del personaje, mediante una mecánica jugable
bastante minimalista, y unos entornos gráficos soberbios.

 

Febrero, 2012. Alan Wake: American Nightmare. El mismo dúo
vuelve a la carga con la intención de sumergirnos en la pesadilla particular de
Alan Wake, gracias a un juego que se reinventa a sí mismo y da una vuelta de
tuerca más al género del survival horror.

 

Alegoría – Obra o composición literaria o artística que se
basa en la ficción en virtud de la cual una cosa representa o significa otra
diferente. Representación simbólica de ideas abstractas por
medio de figuras, grupos de estas o atributos.

 

Alan Wake: A. N. es un concepto de juego bastante
atípico.

 

En el juego tomamos el rol del escritor
Alan Wake que, tras verse sumergido en la oscuridad que él mismo creara tras lo
acontecido en Bright Falls, tiene que hacer frente a su miedo más profundo: su
propio yo.

 

En esta ocasión, la pesadilla se abre ante
nosotros bajo el telón del programa Night Spings, un programa de televisión de
sucesos paranormales cuyo guión escribiera el propio Alan Wake. La oscuridad en
Alan Wake: American Nightmare toma la forma de Mr. Scratch, el alter ego y némesis de Alan
Wake. Este carismático personaje pondrá a prueba la fe del escritor (y la
nuestra), creando para ello un mundo de terror, miedo y angustia, en el que el
peligro viene representado en forma de poseídos: humanos sin cordura que han
perdido su voluntad y han sido contaminados por la oscuridad; o en forma de poltergeist: objetos inanimados con ganas de aplastar y destruir a escritores famosos.

 

El juego se desarrolla como una pesadilla.
Un continuo devenir de situaciones sin sentido en el que nos sentiremos
realmente atrapados en la oscura mente del protagonista. Toda la historia está
cargada de un terror psicológico bastante sórdido, con un humor muy negro,
detalles no menos escabrosos y momentos de reflexión para que el propio Alan,
voz en off, haga examen de conciencia y recapacite sobre su comportamiento y la
bondad de sus acciones en el mundo real.

 

Nuevamente, podremos recopilar una
especie de manuscrito en forma de páginas sueltas de texto, que nos pondrá al tanto de
la historia del primer juego, así como de las emociones y reflexiones del
propio Alan tras su primera aventura. Todos los textos derrochan un gran nivel
literario, lo que hará que nuestra ansia por hacernos con todas las páginas vaya
en aumento conforme avancen los capítulos.

 

Pesadilla – Sueño que produce angustia y temor. Preocupación
grave y continua.

 

Alan Wake: A. N. sigue la misma línea de jugabilidad que su
anterior entrega. Para hacer frente a las numerosas hordas de poseídos que Mr.
Scratch nos manda deberemos eliminar cualquier resquicio de oscuridad presente en los mismos mediante
nuestra linterna, para posteriormente disparar con nuestra arma a todo lo que
se mueva.

 

Alan es un escritor, y no un soldado. En el juego no
tendremos ningún tipo de punto de mira para nuestras armas, debiéndonos guiar
en todo momento por el foco de nuestra linterna para disparar con acierto a los enemigos. Por otra parte, aunque Alan
puede esquivar y esprintar, también se cansará bastante a menudo, por lo que
debemos de sincronizar bien sus acciones y tener presente en todo momento el
número de balas que nos quedan en el cargador. En ocasiones será mejor huir que luchar por el número ilimitado de enmigos. También hay que decir que la
oferta de armas se amplía consideradamente, dando un mayor margen a la
personalización del juego hacia cada tipo de jugador.

 

El apartado gráfico sigue siendo impresionante. En esta
ocasión los frondosos parajes forestales del norte de USA dan paso al enorme paisaje
desértico de la profunda Arizona, con una estética más propia de las películas
de serie B que tanto gustan a Robert Rodríguez (Desperado) o a Tarantino (Death
Proof). Los típicos moteles de carretera con su iluminación fluorescente, las
construcciones arcaicas del bajo sur norteamericano y el propio desierto son
todo un regalo para la vista, que nuevamente sorprenden por su atmósfera contagiosa
y su fenomenal ambientación. Creo que muy pocas desarrolladoras se han
arriesgado a mostrar el ambiente seco y desesperante de un desierto con la
noche como telón de fondo. Remedy ha conseguido que la luna ofrezca una sensación de
agobio y sofoco mayor que la del sol.

 

Las localizaciones escogidas para esta ocasión son solo
tres, pero sus extensiones son tan enormes y ricas en detalles que se promueve
más la exploración que en el primer juego. Además, si queremos hacernos con
todas las páginas del manuscrito tendremos que patearnos de cabo a rabo todo el
mapeado. Por cierto, el peligro estará presente en todo momento, y no sólo
cuando la niebla aparezca, por lo que la experiencia se hace más divertida
todavía si cabe.

 

La iluminación sigue siendo un factor clave en este juego.
La sensación claustrofóbica de los interiores, en los que sólo nos respalda el
brillo de la linterna, ligada a la imponente libertad que ofrecen los bastos
escenarios que visitamos durante la aventura ponen a este Alan Wake: A. N. a un
nivel por encima de su antecesor. No vas a ver un juego arcade (y difícilmente
verás un juego triple A)  con el nivel de
detallismo gráfico, y la genialidad en el juego de luces y sombras impuesto por
Alan Wake: A. N. Te lo prometo.

 

El apartado sonoro sigue en la línea del Alan Wake original.
Yo personalmente he echado de menos algún que otro tema de cuerdas con sabor
sureño, pero la OST
del juego cumple, y los efectos sonoros de las armas, así como los graznidos y
chillidos de los enemigos están a un buen nivel. Puntualmente, se echa de menos
el doblaje al castellano.

 

Anochecer – Empezar a faltar la luz del día. Venir la noche.

 

Como colofón final, Remedy ha introducido en este juego un
modo arcade de tipo horda, en el que el jugador deberá sobrevivir a numerosas
holeadas de enemigos durante varios minutos en diversos escenarios.

 

En este modo de juego queda patente la gran inteligencia
artificial con la que se ha dotado a Alan Wake: A. N., y el buen hacer de
Remedy a la hora de ajustar la curva de dificultad en las distintas pruebas.

 

Amanecer – Empezar a aparecer la luz del día.

 

Alan Wake: A. N. es una buena propuesta de juego. Aunque
muchos medios digan que no es la secuela real de Alan Wake, yo pienso que es un
justo sucesor el primer juego, ya que continúa con la historia del escritor una
vez sumergido éste en su propio mundo de oscuridad, tiene claras referencias a la
primera parte, se atan muchos cabos que quedaron más bien sueltos y ofrece un
desenlace igual de bueno que la aventura original.

 

Por un módico precio de 1200 MP tendrás una experiencia
jugable realmente buena, una propuesta de juego bastante original en los
tiempos que corren y un complemento perfecto para el Alan Wake original.

 

Lo mejor:

 

Atmosfera subrealista. Estética de película de serie B muy lograda. Buen nivel técnico. Buena historia. Buena ambientación.
El final.

 

Lo peor:

 

Se echa en falta una mayor variedad de escenarios. Hubiera sido todo un detalle que lo doblaran al castellano.

 

PD: No sé si los señores redactores de Hobby Consolas leen muchas reviews de éstas que hacen los usarios, pero si alguno por casualidades del destino está leyendo la mía, se va a llevar como regalo adicional un reproche.

 

¿Por qué no viene analizado Alan Wake: American Nightmare en la Hobby Consolas de Marzo? Que yo sepa, este juego salió a la venta al público el día 22 de Febrero, y creo que a ustedes, los medios especializados, os dan versiones de prueba antes de que el producto salga de forma oficial. ¿Acaso se había cerrado la revista antes de que esto pasara? Me quedé con ganas de leer vuestra review, y espero que para el próximo número la hagais. No quiero ser mal pensado, así que voy a daros un voto de confianza.

 

Probablemente este reproche caiga en saco roto, porque dudo que los peces gordos lean estas reviews, pero yo me he quedado muy agusto despues de escribir esta pequeña queja.

 

Un saludo a todos.

 

Con Dios.

 

A. C. D.

90

Excelente

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis 'alan' American Nightmare

    Por unas horas, nos metemos en el televisor. Durante uno de los episodios de Night Springs, que dan pie a Alan Wake's American Nightmare. Así, Remedy nos devuelve a su mundo siniestro, oscuro y lleno de dobles sentidos. Precisamente, este juego tenía todas las papeletas para ser una segunda parte. Sin embargo, desde el primer instante nos damos cuenta de lo que se trata. Es un episodio paralelo. Comparte protagonista, mecánica y hasta personajes con el título original. Pero se apunta a la moda de los 'spin off', muy a pesar de los fans que querían ver continuada la historia principal, después de recibir el final del título a modo

    Hobby

    82

    Muy bueno

    Lo mejor

    Más acción con el estilo de Remedy, junto a una historia que amplía sus pesadillas.

    Lo peor

    Tiene potencial para ser una segunda parte, pero se queda algo descafeinado.

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Alan Wake's American Nightmare