Reportaje

Avance de Animal Crossing Amiibo Festival

Por Laura Gómez
-

Ya está aquí Animal Crossing Amiibo Festival. Desde su debut en GameCube en 2002, Animal Crossing se ha convertido en una de las franquicias más duraderas y queridas de Nintendo. En esta entrega, en lugar de construir la casa de tus sueños e interaccionar con vecinos-animales peculiares, el objetivo es ser feliz. No es broma. 

Animal Crossing Amiibo Festibal para Wii U es un juego gratuito de mesa para hasta cuatro jugadores que se inspira en los Mario Party. Nos movemos avanzando por el tablero con personajes de Animal Crossing como Isabelle, Tom Nook, Cyrus, Mabel o Lottie, el último personaje de la saga visto en Happy Home Designer. Tras lanzar los dados (colocando el Amiibo que hayas elegido sobre el sensor de la tableta), el objetivo es conseguir Felicipuntos (como estrellas de Mario Party) y hacer dinero (que seguramente acabarás usando para comprar más puntos felices).

 

La estética nos lleva hasta uno de los pueblecitos de Animal Crossing, con sus melocotoneros y sus peces en el estanque. Solo que esta vez, en lugar de recolectar bienes y sobrevivir en el día a día con una climatología muy loca, nos enfrentamos a una serie de pruebas. Tipo El Grand Prix, pero sin vaquillas.



Festival familiar

 

Al caer en algunos espacios se activan los llamados “eventos”, que son minisecuencias con algunos personajes de Animal Crossing que se cuelan en el tablero: los chistes malos de Dr. Sito, una lectura de cartas de la pitonisa Katrina, la venta de nabos… Todo ello para conseguir puntos, cartas y Felicipuntos. En estos eventos ocurren cosas que afectan directamente a tu personaje, y aunque no podamos elegir su destino, es bastante divertido cotillear en sus vidas más allá de la tienda que regentan o dónde pescan.

 

 

Cada tablero corresponde a un mes del año: si eliges verano, espera muchas cazas de bichos; si es invierno, espera retos navideños. Otros pilares del juego son las interacciones con los demás pueblerinos, el mercado de nabos (que tiene fluctuaciones diarias en materia monetaria, porque en este pueblo sí que saben gestionar la economía) o los visitantes.

 

También hay bonus, diálogos y alguna que otra sorpresa que aún no puede desvelarse y hace la experiencia un poco más robusta. No hay mucha variedad dentro de los tableros, pero a lo largo de los días se suceden diferentes acontecimientos presentados por la tropa de Animal Crossing. El objetivo prioritario es acumular Felicipuntos, que pueden usarse para comprar decoración. El juego va un poco más lejos en eso de personalizar las cosas: si tienes Happy Home Designer, tus diseños pueden ser importados a Amiibo Festival y usarse para poblar los tableros; algo que gustará a los más decoradores y añadirá unas cuantas horas de diversión.

 

Amiibos y Cards

Para jugar necesitarás un Amiibo de Animal Crossing, sin excepción. Las tarjetas, además, servirán para desbloquear ciertos minijuegos o conseguir items. Una vez hemos colocado a nuestros personajes sobre el tablero a través del gamepad de Wii U, ganará el jugador que tenga más Felicipuntos al final del juego (y las rondas que se jugarán se eligen al principio del juego). Aunque las pruebas, las metas y las estrategias parezcan muy facilonas, que lo son, Amiibo Festival centra ahí su encanto: en una experiencia simple, ligera, para pasar un rato agradable sin mayor complejidad.

 

 

Los microepisodios y los eventos facilitan las partidas cortas, y parece que será más disfrutable en sesiones pequeñas. En solitario resulta bastante más aburrido: soportar las tiradas de los demás solo mola si son amigos, no la CPU. La tablet de la consola la usamos, sobre todo, para elegir algunos items o levantar cartas; poca cosa.

 

 

Animal Crossing tiene una forma un poco cruel de enseñar valores económicos a los más peques (te estoy mirando a ti, Nook), pero elementos como las bayas se convierten en una forma de potenciar tus habilidades para coleccionar Felicipuntos. Perder puntos e ir en una dirección negativa repercute en tus habilidades hasta que seas capaz de salir de una deuda millonaria. Incluso en el universo cute de Animal Crossing, el capitalismo es feroz entre las sonrisas de los aldeanos. Recuerda: las casillas rosas son positivas y las moradas negativas.

 

El modo principal

El modo “Tablero” es el central, pero hay algunos modos adicionales para los que prefieran una experiencia aún más breve (y también más enérgica), cuyo primer minijuego es un trivial con preguntas sobre la franquicia destinadas a todos los jugadores. Los que lleguen de nuevas a la franquicia, lo tienen crudo en este modo, y en general, se nota que está construido para los fans más acérrimos de la saga. En las primeras horas también hemos probado cierto modo donde todos los jugadores colaboran a lo largo de los 30 mapas diferentes con niveles de dificultad muy variados, muy interesante para potenciar el trabajo en equipo y la cooperación con dosis de estrategia en lugar de las competiciones. Habrá que seguir quitando capas.

 

 

Podría resultar fácil descartar Amiibo Festival como una versión más cursi (y gratis) de Mario Party, pero lo cierto es que sus minijuegos van dirigidos a trabajar otro tipo de habilidades y llegar a otro tipo de público: sobre todo, verdaderos fans de AC. Las primeras horas muestran potencial, pero los miedos son evidentes: ¿será suficientemente desafiante? De momento, parece ideal para las fiestas navideñas: no puedes ponerte a decorar habitaciones con otras 13 personas, pero puedes lanzarte a los minijuegos en grupos de 4. Si no resulta tan variado como nos gustaría, tenemos otra ilusión: que estos tableros se conviertan en un nuevo corazón para la franquicia.

Lecturas recomendadas