Reportaje

Avance de Animal Crossing: Happy Home Designer

Por Laura Gómez
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No son pocos los que arquearon una ceja al conocer el desarrollo de Animal Crossing: Happy Home Designer, que Nintendo anunció allá por abril en un Nintendo Direct y que parecía más pensado como un juego para dar cabida a los Amiibo y las Cartas Amiibo de Animal Crossing, que se lanzan única y exclusivamente para este juego. Sin embargo, tras unas horas jugando con la versión final del juego, las dudas se han disipado.

Animal Crossing: Happy Home Designer es, ni más ni menos, que un spin-off de la saga de hipotecarse hasta las cejas y recolectar frutos de los árboles. Al empezar el juego, no hay que conseguir un terreno para la casa, no hay que vender tu alma al diablo para pagarla y no eres tampoco el alcalde ni mucho menos. En este caso, eres un currante de la inmobiliaria del mismísimo Tom Nook, quien, por supuesto, juega más al golf que trabaja y tiene a Nuria, su sobrina, y otros tantos trabajadores llevando el peso de la empresa.


 

 

Tu trabajo va a ser decorar interiores, y de ahí el nombre del juego, claro. En apenas cinco minutos, tus compañeros te han puesto una chaqueta roja para identificarte como trabajador de la inmobiliaria y te han puesto tu primera casa a decorar. Aunque al principio no tienes una gran variedad de muebles y de objetos para decorarla a tu gusto, es fácil conseguir un lugar acogedor y bonito.

 

Ahora bien, no te asustes si estás más de media hora colocando y recolocando una lámpara en las paredes porque no termina de encajar con tu visión de la casa o con el feng shui. En el fondo, la gracia de Animal Crossing: Happy Home Designer está ahí, en perderte en sus menús y darle vueltas a qué papel pintado refleja mejor la personalidad del cliente que te ha tocado.

 

 

Como os podréis imaginar, decorar las casas depende en gran medida de tus gustos y de tu habilidad, pero como trabajas para clientes muy concretos y que tú mismo deberás ir buscando todos los días, también tendrás que contentar sus exigencias. ¿Cómo vas a hacer que esta casa sea tan aristrocrática como te ha pedido ese gracioso animalito antropomórfico que suelta chistes tontos constantemente?

 

No es tarea fácil, no solo porque a veces las exigencias de los clientes son algo vagas, sino porque el espacio siempre es limitado: ¡en una casa de 6 recuadros por 6 no entran tantas cosas! Aunque no tengas que pagar por los objetos que metes en la habitación del cliente, los huecos son muy concretos y tendrás que dejar espacio para que se pueda mover por su casa y para meter una cocina diáfana, un salón con tele y sillón, una cama bonita y un baño equipado con ducha, lavabo y váter. En otras palabras: que te ganas tu jornal como dios manda.

 

 

 

Lo más normal es que tanta actividad decorativa te haga terminar de noche y te toque hacer tu informe diario a última hora del día. Esta es la manera en la que guardamos partida y hacemos que el juego avance. Y aunque algunos días son más sosetes que otros, porque te toca ir a buscar un cliente y decorar su casa, justo como habías hecho el día anterior, en otras ocasiones aparecen invitados especiales que el mismísimo Tom Nook te pide que atiendas. Y no lo hace porque seas el empleado más novato, no, sino porque él no quiere comerse el marrón.

 

De momento, está confirmado que podremos tratar con la querida Canela de Animal Crossing: New Leaf y que haremos unos cuantos encargos para su ayuntamiento. Como no hemos jugado todavía lo suficiente, no sabemos muy bien hacia dónde nos lleva todo esto, pero seguro que cuanto más ayudemos al ayuntamiento, más negocios desbloquearemos en nuestra zona y más opciones de decoración tendremos. Y poco a poco, a medida que avanzamos en el juego, será posible ayudar a los clientes a elegir un terreno para sus casas y decorar no solo sus interiores, sino también los exteriores, con columpios, jardines con flores y toda la parafernalia que tan bien conocemos de la saga.

 

 

 

Por último, pero no más importante, tenemos que volver a hablar de las Cartas Amiibo. Si bien hemos dicho que el juego nos ha parecido mucho más que una excusa para vender estas cartas tan monas y a los Amiibo específicos de Animal Crossing, las Cartas Amiibo están ahí y su papel es bastante importante. Si las usamos, podremos desbloquear nuevos clientes con pedidos especiales.

 

Además de decorar sus casas y hasta sus apariencias, se podrán guardar estos cambios en la propia carta – que funciona como un Amiibo al uso – y llevar estos personajes a las partidas de otros jugadores de Animal Crossing: Happy Home Designer. Si en New Leaf podíamos visitar personalmente el pueblo de un amiguete, ahora podrán hacerlo nuestros clientes.

 

 

 

No está claro si estos clientes serán exclusivos de las cartas o si también podrán desbloquearse jugando, pero sí sabemos que los sobres de las Cartas Amiibo vendrán con tres de ellas, una de las cuales, será siempre una carta especial. Es una lástima que no recibamos el trato preferencial de EEUU, donde los sobres vienen con seis cartas, pero bueno, al menos hemos recibido el mismo trato que Japón, donde Animal Crossing: Happy Home Designer ya se ha lanzado y está siendo un éxito a la altura de la anterior entrega de Nintendo 3DS.

 

Las primeras sensaciones con Animal Crossing: Happy Home Designer han sido magníficas y los temores a encontrarnos con un episodio menor dentro de la fabulosa saga de Nintendo se han esfumado casi por completo. Ya os contaremos más en profundidad nuestras aventuras decorando casas ajenas y soportando la pereza congénita de Tom Nook.

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