Reportaje

Avance de Ori and the Blind Forest

Por David Martínez
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Os damos nuestras impresiones sobre Ori and the Blind Forest, un juego de Moon Studios para Xbox One y Xbox 360, que se convirtió en uno de los desarrollos independientes más interesantes del pasado E3. Hablamos con sus creadores y vimos este juego, deudor de títulos como Limbo o Child of Light, en movimiento. 

El panorama de los juegos idependientes se amplía por momentos, como hemos podido comprobar durante el pasado E3 por el apoyo que las tres grandes compañías, Sony, Nintendo y Microsoft  le están dando a este tipo de desarrollos. Un caso muy particular es el de Ori and the Blind Forest, desarrollado por Moon Studios en exclusiva para Xbox One y Xbox 360. Aquí podéis echar un vistazo al  tráiler del E3 de Ori and the Blind Forest que se mostró durante la conferencia de Microsoft, para poneros en situación. Pero, ¿se trata realmente de un juego indie o es un "triple A" camuflado?

El director del estudio Thomas Mahler, nos ha presentado el juego, y nos da las claves de este plataformas de desarrollo clásico "ha sido un trabajo de más de cuatro años, que hemos mantenido en secreto" ni siquiera lo podían comentar con sus familias, así que "presentar el juego en el E3 fue un gran alivio, sobre todo después de ver las buenas reacciones de la prensa y el público".

El desarrollo del juego está basado en Super Metroid  y su escuela (los llamados Metroidvania) y nos obliga a explorar un escenario 2D muy intrincado. Según Mahler son unas ocho horas de juego en que no se repite ningún decorado "como si estuviera dibujado a mano" y en que las habilidades de Ori son la clave para avanzar. Nuestro protagonista -que es un ser fantástico inspirado en criaturas como los kodama de La Princesa Mononoke- aprende nuevas acciones a medida que avanza: algunas son clave para el desarrollo y otras son fruto de la experiencia y se desbloquean a través de un árbol de habilidades. Lo que diferencia a Ori de otros juegos similares es la jugabilidad. Según el director, "tiene un control de salto perfecto, que se ajusta al píxel" y eso hará que se siga hablando de Ori durante muchos años.

Pero no basta con unos grandes diseños para "marcar una época". Ori and the Blind Forest tiene un argumento sincero, con una buena narrativa. Se trata de una historia de pérdida, en que la tristeza de los jugadores es importante (la banda sonora también se utiliza para crear melancolía) y aunque los personajes sean criaturas fantásticas, el paralelismo con el mundo humano está muy claro. En este sentido, el juego recuerda a Limbo o la experiencia de Braid, pero con un ritmo más fluido.

En lo que respecta a los aspectos técnicos, Ori se ha realizado con el motor Unity, lo que ha permitido eliminar por completo los tiempos de carga a lo largo de todo el desarrollo. Este motor (que también se utiliza en dispositivos móviles) no ha lastrado en absoluto el apartado artístico: es un juego completamente orgánico, en que los escenarios cobran vida gracias a una iluminación muy estudiada. Las animaciones, por su parte, son diferentes cada vez, como el salto triple que hemos visto en Super Mario Bros.

En The Blind Forest también hay secuencias de combate, aunque se trata de algo más anecdótico. Nuestro personaje se defiende lanzando orbes de energía, pero no se trata de ser más rápido que nuestros enemigos, sino de resolver pequeños "puzles" que dejan al descubierto sus puntos débiles. Podremos comprobarlo en su lanzamiento, a través de descarga digital, que está previsto para finales de 2014.

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