Reportaje

Avance de Splatoon para Wii U

Por Gustavo Acero
-

El avance más esperado de Splatoon para Wii U viene directamente desde las oficinas de Nintendo Europa, donde hemos probado en primicia su hasta ahora desconocido modo Historia junto a los adrenalínicos modos multijugador para ocho calamares o incluso personas. Salimos del avión con los cristales tintandos para contaros nuestras impresiones sobre el shooter que más pintará en Wii U a finales de mayo. ¿Habrá cubierto nuestras expectativas con algo más que pintura?

Jugar a Splatoon ha sido y será uno de los acontecimientos más esperados de los últimos años para cualquier poseedor de Wii U: primero, porque estamos ante la primera IP nueva de Nintendo EAD como desarrollo 100% interno y exclusivo desde hace catorce años, cuando los Pikmin florecieron en GameCube (permitidme que obvie los desarrollos de filiales como Monolith o la línea Touch Generations, por no ser universos comparables) y, en segundo lugar, porque se trata del primer shooter multijugador de su historia. Tras exprimirle hasta la última gota de pintura durante más de cinco horas, hemos decidido contaros nuestras impresiones de viva voz en este colorido gameplay en el que vais a contemplar imágenes inéditas del modo Historia, así como de los combates competitivos del multijugador Territorial y el llamado Pintazonas. Seis minutos de vídeo para empaparos de información a través de un gameplay directamente capturado de nuestra partida en Frankfurt. ¡Esperamos que os guste! Y el juego también.

Ah, ¿que sois más de leeros el libro antes que ver la peli? Pues a continuación tenéis también el avance escrito donde os contamos todos los detalles que nos hemos dejado en el tintero. Y empezamos, si os parece, por el modo Historia, por ser el que más curiosidad nos había despertado hasta este preci(o)so instante, por la escasísima información disponible sobre él. Salgamos de dudas y veamos qué ofrecerá Splatoon a los jugadores más solitarios... o los que tengan un módem de Wanadoo. 

"Inkopolis tiene un color especial"

La aventura para un jugador comienza en el "hub" principal de Inkopolis (nombre provisional de la ciudad), desde el cual accedemos a los diferentes niveles del mundo con sólo tocar sus respectivos iconos en la pantalla táctil del GamePad. El mapa está dividido en cuatro isletas flotantes más una central, y aunque en la versión que jugamos había nueve niveles en total, Nintendo nos permitió probar a fondo cinco de ellos. Lo primero que nos ha llamado la atención es la forma en que están estructurados, pues guarda notables similitudes con Super Mario Galaxy al dividirse en secciones sobre las que aterrizamos tras ser catapultados por charcos propulsores, como los "supersaltos" estelares del citado plataformas. Ahora entendemos a qué se refería don Shigeru Miyamoto cuando dijo que Mario estuvo a punto de protagonizar Splatoon en un primer momento, aunque los chorreos de pintura también nos han recordado al A.C.U.A.C. de Super Mario Sunshine e incluso a los brochazos de Epic Mickey, pero en divertido. Es broma, no estaba tan mal.

En este sentido, no nos vamos a andar con medias tintas: Splatoon es fundamentalmente una apuesta multijugador, por lo que el modo Historia resulta, al menos por ahora, mucho más sencillo, breve y menos profundo que los de una aventura en tercera persona al uso. De hecho, completar los niveles nos ha llevado entre tres y siete minutos, ya que están planteados más bien como un tutorial para aprender a manejar las armas, cubrirnos tras vallas de cemento o transformar a la joven protagonista en un ágil calamar, la auténtica estrella del juego. Para ello, debemos pintar primero la superficie que deseemos recorrer para después sumergirnos en ella, pero lo que más mola es hacer lo propio sobre muros y rampas para ascender a plataformas superiores. Además de ser un vicio, estas zambullidas sirven para escondernos de los tentaculares octolings, mientras llenamos nuestro depósito de pintura para seguir abriéndonos camino y coloreando zonas enemigas para convertirlas en terreno transitable.

"Hay que pintar lo que se ve" – Édouard Manet

La primera sorpresa que nos hemos llevado ha sido la gran variedad de mecánicas y situaciones que se suceden a nuestro paso, que además van trazando una curva de dificultad progresiva y muy accesible: pasamos de impulsarnos hacia zonas más altas mediante potentes columnas de pintura que salen de las alcantarillas hasta impregnar esponjas que absorben nuestra pintura para aumentar de tamaño, una gozada tanto a nivel jugable como gráfico; ver cómo se refleja la luz del sol sobre el líquido acrílico que empapa los poros de las esponjas es casi hipnótico, aunque caer al vacío cuando un octoling enemigo nos la embadurna (la esponja) con su tinta no lo es tanto. La fluidez de las partidas (60 fps y 720p reescalables a 1080p) es también una delicia, y no hemos apreciado ni un sólo bajón del frame rate en ninguno de sus modos, pese a la cantidad de personajes y borbotones de pintura que se mueven en pantalla, especialmente en los combates multijugador. En la siguiente captura podéis vislumbrar el esponjoso efecto al que nos referíamos hace unos segundos, y fijaos también en la profundidad de los fondos y sensación de solidez de sus rocas y plataformas.

Y ya que hablamos del apartado gráfico, la ambientación urbana del juego es una de las más modernas y "realistas" que hemos visto en un juego de Nintendo, con rampas y estructuras que emulan pistas de skate, almacenes, rascacielos con sus reflejos en las cristaleras y muros forrados de carteles propagandísticos con tipografías inspiradas en el alfabeto cirílico. Estos entornos industriales, unidos al contraste entre el asfalto gris y la explosión de color que supone nuestra irrupción en cada nivel no han dejado de recordarnos al estupendo deBlob, una aventura de la difunta THQ que vio la luz en Wii seguida de una secuela multiplataforma, donde manejábamos a un "boloncio" de pintura que coloreaba la ciudad a su paso. Sin embargo, Splatoon destila personalidad propia y espíritu nintendero en cada una de sus esquinas, cuidadas al detalle en su diseño.

Por contra, el control de la cámara a base de giroscopio no resulta todo lo cómodo y eficaz que nos gustaría, pero nos confirman que su activación será opcional, algo que sin duda ayudará a afinar nuestra puntería en los combates multitudinarios. Y así es como llegamos a la hora de la verdad, la auténtica razón de ser de Splatoon y el motivo por el que valdrá la pena comprarse una Wii U si es que aún andábamos indecisos:

Multijugador online: la pesadilla de los daltónicos

Las partidacas de ocho jugadores divididos en dos equipos de cuatro integrantes se perfilan como un explosivo paintball virtual que conjuga el desenfreno de Mario Kart 8 y la tensión competitiva de Super Smash Bros, como os comentábamos en el videoavance. Y es que cuesta encontrar mejores referentes para un modo tan adictivo como el Territorial. Nuestra misión consiste en pintar más territorio que el equipo contrario, que a su vez hará todo lo posible por tapar nuestra superficie "conquistada" con la tinta de su color. Si lo consiguen, no podemos cargar nuestro depósito ni sumergirnos en sus zonas, así que todo se convierte en una carrera contrarreloj por ver qué equipo se coordina mejor.

A menos que la diferencia entre ambos sea aplastante, la incertidumbre suele prolongarse hasta el emocionante veredicto final, emitido por un entrañable gato obeso llamado Judd que se encarga de revelar los porcentajes de territorio abarcado por cada equipo. Pero volviendo al campo de batalla, aparte de escondernos bajo el suelo en forma de calamar y resurgir cuando menos se lo esperen, otro de los puntazos es la posibilidad de elegir desde el GamePad en qué punto reaparecer (el clásico "respawn") cuando nos derrotan, aunque siempre es preferible que seamos nosotros los aniquiladores, para así ganar tiempo de pintado.

El segundo modo que pudimos probar durante casi dos horas fue el llamado Pintazonas (con "z", no con "m"), que nos pareció aún más desternillante y entretenido que el Territorial, ya que nos propone capturar una zona central del escenario antes que el equipo contrario durante un tiempo total de cien segundos. Pero si nos arrebatan la Zona de pintado, nuestro cronómetro se detiene y se activa el del rival. Para cumplir la misión, cada equipo tratará de desplegar todo tipo de argucias, y aquí es donde entran en juego las acciones secundarias de cada arma. Dependiendo de cuál elijamos antes de empezar cada partida, podremos activar un escudo de fuerza que nos protegerá durante unos segundos o lanzar tres granadas seguidas, aunque las hay mucho más ofensivas como desatar un tornado de pintura o colocar una ducha que bloquea el paso al enemigo por tiempo limitado.


Por último, destacan las múltiples opciones de personalización de nuestro personaje. Desde la plaza principal de Inkopolis podemos acceder a tiendas en las que comprar todo tipo de camisetas, gorras y calzado que no sólo afectan a nuestro aspecto estético, sino también a al rendimiento del personaje, a través de parámetros como la velocidad de los que no nos permiten avanzar más datos. Así, dependiendo de qué vesrtimenta configuremos, potenciaremos las características del/la protagonista, lo que añade un factor RPG a las partidas multijugador, en las que también subiremos de nivel para convertirnos en unos verdaderos artistas del rodillo, la pistola o la escopeta de pintura. Sí, también hemos pensado en la que usaba Homer para "maquillar" a Marge.

En conclusión, Splatoon tiene todas las papeletas para convertirse en la experiencia multijugador más satisfactoria, concurrida y memorable de Wii U, sólo detrás del rey de los karts y las peleas de los hermanos "Smash", lo que ya es más que suficiente para haceros una idea de la calidad que rebosa este esperado shooter para amantes del arte abstracto. Sin duda, el Splaton fuerte de Nintendo para esta primavera está servido, así que ya os pueden gustar los calamares en su tinta, pues vais a repetir menú hasta que se os funda el router... o la lavadora, porque estas manchas no se quitan ni con Wipp Express. No os perdáis el reportaje especial que llevaremos en el próximo número de la Revista Oficial Nintendo y, pocas semanas después, el análisis en Hobby Consolas de este firme candidato a MOTY 2015 (multiplayer of the year).

Nota: En vista de algunos comentarios, vuelvo a matizar que cuando hablo de "la primera IP nueva de Nintendo en catorce años", estoy dejando al margen conscientemente títulos pertenecientes al sello Touch Generations por no ser universos comparables a los de Mario, Zelda o Pikmin. Y cuando hablo de Nintendo como desarrolladora, me estoy refiriendo exclusivamente a Nintendo EAD, no a filiales como Intelligent Systems o Monolith Soft. Daba por hecho que no haría falta matizarlo, pero para eso estamos. ;)

Lecturas recomendadas