Reportaje

Avance de Wolfenstein: The New Order

Por Borja Abadie
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El anuncio del segundo reinicio en la historia de Wolfenstein fue una de las grandes sorpresas estas úlimas semanas. Nosotros decidimos viajar a Londres para comprobar de primera mano la pinta de las nuevas aventuras de B.J. Blazkowicz, famoso aniquilador de nazis e ilustre del videojuego desde principios de los 90's.

Aunque no nos dejamos influir por las declaraciones de viejas glorias del sector como Warren Spector, que cada vez tienen más de viejas y menos de gloria, la verdad es que nosotros también sospechábamos de la novena entrega de una saga que hace mucho que perdió la calidad del original. Por eso fuimos a Londres para jugar una demo de unos 40 minutos de duración y dilucidar si deberíamos ponernos del lado del creador de Epic Mickey o si lo mejor es quitarle la razón. 

Los encargados de crear este segundo reinicio de la saga son MachineGames, un nuevo estudio formado por ex miembros de StarBreeze, creadores de joyas como la saga Riddick o The Darkness, un desarrollador que siempre se ha caracterizado por crear aventuras en primera persona que ofrecen algo más que tiros.

¡Oh, no! Los nazis han ganado la Guerra

El argumento del juego nos volverá a poner en la piel del soldado y espía B.J. Blazkowicz, con un aspecto muy parecido al original, aunque con unos cuantos miles de polígonos más y unas decenas de píxeles menos, la verdad. El estilo en sí se mantendrá; el de un musculado instrumento de guerra dispuesto a darle a los nazis lo que se merecen (no, no es un Nobel de la Paz).

El primer nivel del juego transcurrirá en 1946, en plena Segunda Guerra Mundial, pero Blazkowicz sufrirá un ataque nazi que le dejará en coma durante 14 años. El mundo de 1960 en el que despertará, será muy distinto al que conocía nuestro héroe. No tendrá ningún problema en adaptarse a los avances tecnológicos aparecidos en su ausencia (en especial con las nuevas armas), pero sí que los tendrá para habituarse a sus descubridores, los nazis, que ganaron la Guerra años atrás, sometiendo al mundo a sus designios.

Malditos, y benditos, bastardos

Entre los nuevos artilugios inventados por los nazis encontraremos todo tipo de armas, como pistolas, ametralladoras o una seductora escopeta (muy del estilo de los clásicos de id Software). Lo mejor es que, en la mayoría de las ocasiones, podremos equiparnos con dos del mismo tipo a la vez. Ganaremos mucha potencia de fuego, pero perderemos la posibilidad de apuntar con la vista desde la mira del arma. 

El láser será una de las armas más importantes de todo el juego. En la misión que jugamos tuvimos que infiltrarnos en el London Nautica, una especie de museo y laboratorio nazi dedicado a la investigación espacial. Durante los primeros instantes tuvimos que abrirnos paso a tiro limpio, pero el láser del que os hablábamos pronto se volvió indispensable. Gracías a este invento podremos destruir partes del escenario que nos abren nuevos caminos. 

La precisión y la espectacularidad de este nuevo arma serán brutales. Incluso podremos ir rompiendo una valla en pequeños trozos y ver cómo van cayendo. Un poco más adelante pillaremos una versión mejorada, el Laserkraftwerk, que nospermitirá destruir materiales más resistentes y lanzar un fulminante disparo que reventará en pedazos (literalmente) a nuestros rivales. Lo que no vimos, y nos extrañó bastante, durante la demo fueron ningún tipo de arma arrojadiza, como granadas.

Esta guerra es una aventura

Además de cientos de tiroteos, Wolfenstein: The New Order nos obligará a pensar un poco. El láser nos servirá para resolver todo tipo de puzles que nos permitirán seguir avanzando. Por ejemplo, metidos en el hueco de un ascensor podremos romper los frenos del elevador para, una vez colocados sobre el bloque de hormigón que sirve de contrapeso, salir disparados hacia el último piso.

Incluso podremos aprovechar el láser para abrir una pequeña apertura en una cobertura metálica para disparar desde ella a los enemigos mientras continuamos protegidos. El sentido del humor también será uno de los puntos fuertes del juego. Constantemente oiremos expresiones del protagonista en voz alta que serán muy divertidas. Muy al estilo de Duke Nukem, Serious Sam o el reciente Far Cry 3 Blood Dragon.

Pero éstos no serán los únicos toques aventureros del título, ya que los niveles mezclarán diálogos, combates, sigilo e incluso conducción. Uno de los mejores momentos de la presentación fue, sin duda, una de las secuencias de diálogos. Llegamos a un tren, en el que una de las parejas más extrañas y grimosas que hemos visto nunca en un juego nos impedían el paso. 

La parejita estaba formada por un joven soldado de las SS y su "madurita" amante, también miembro de la Schutzstaffel. Ambos nos obligarán a participar en un macabro juego en el que debemos escoger las imágenes que mejor representan la pureza aria. Si fallamos, tiro en la cabeza. La escena incluía tocamientos, miraditas y comentarios surrealistas de la pareja, lo que creaba un ambiente de tensión realmente insufrible.

La tecnología al servicio de la Alemania nazi

Este nuevo reinicio abandonará el carácter sobrenatural de alguna de las anteriores entregas para centrarse en el lado tecnológico y con toques de ciencia ficción del final del juego original (en el que nos enfrentábamos a una versión robótica del propio Adolf Hitler.

Pero la tecnología que más nos interesa no es ésa, sino de la que hace gala el propio juego. Usará el motor id Tech 5, en una versión mejorada que nos dejó bastante impresionados, sobre todo por la gran cantidad de partes del escenario que podremos destruir, como partes de la cobertura o el suelo de cristal por el que caminan algunos soldados nazis. Eso sí, lo jugamos en un PC, por lo que aún no sabemos el aspecto que tendrá en las consolas de la actual y de la próxima generación.

El juego será una experiencia para un único jugador, que nos llevará completar de 12 a 16 horas, aunque será rejugable. Y es que hay una decisión que debemos tomar casi al inicio del jeugo que marcará el desarrollo de la aventura, por lo que, una vez acabado, nos invitará a volver a jugarlo para escoger la otra opción. Esperamos que ésto no se quede en la nada como sucedió con el pajarito y la jaula de Bioshock Infinite. Además, habrá varios tipos de coleccionables, como códigos enigma, piezas de oro, arte conceptual, modelos de personajes y secretos de Fergus (que aumentarán nuestra energía permanentemente).

El nuevo Wolfenstein llegará a finales de este mismo año. Mientras tanto, podéis ver qué más disfrutamos en el Bethesda Gamers Day en nuestros avances de The Evil Within y The Elder Scrolls Online

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