Reportaje

Battleborn - Impresiones de la campaña

Por Rafael Aznar
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Tras probar dos episodios de la campaña de Battleborn, os traemos un avance de nuestras sensaciones con ella. Puede que Gearbox haya puesto mucho énfasis en el multijugador competitivo en esta ocasión, pero no se ha olvidado de aquéllos que prefieren machacar a la CPU en comandita. El futuro de la última estrella del universo está en entredicho.

De Battleborn os hemos hablado ya largo y tendido, pero Gearbox sigue liberando información de manera paulatina de cara al lanzamiento, fechado para el 3 de mayo, para PS4, Xbox One y PC. Si, hace dos semanas, os hablamos de nuestra visita a las oficinas de 2K Games en Windsor para probar el modo Incursión, ahora, ya podemos dar las impresiones de la campaña, de la que pudimos probar dos episodios, además de ver, por primera vez, su espectacular intro.



Antes de entrar en harina, como recordatorio rápido para los más despistados, el juego pretende dar otra vuelta de tuerca al género del shooter, con una nueva mezcolanza de géneros que retomará muchas ideas de Borderlands, pero con un estilo alternativo. Así pues, esta vez, no se pondrá todo el foco en la campaña, sino que habrá también modos competitivos, varios de ellos con muchas influencias del género MOBA. El modo Historia no se desarrollará en un mundo abierto, sino en niveles bastante lineales. En cuanto al toque rolero, el sistema de progresión no será continuado, sino que se reseteará tras cada partida.


Y llegamos a lo más importante: si la saga de Pandora solía tener cuatro personajes de serie, éste tendrá la friolera de veinticinco. No sólo eso: en Borderlands, cada protagonista tenía una habilidad principal diferente, pero el manejo de todos era similar a la hora de combatir, pues el marco era el de un shooter en primera persona. Eso cambiará aquí, pues cada personaje tendrá un estilo muy diferenciado, tanto por su cometido en el campo de batalla como por su arma y sus habilidades especiales. A grandes rasgos, los personajes podrán estar pensados para labores de ataque, defensa o apoyo, y el arsenal incluirá de todo, desde herramientas a distancia (pistolas, escopetas, fusiles de asalto, rifles de francotirador, lanzacohetes) hasta utensilios para el cuerpo a cuerpo (katanas, floretes, hachas, abanicos)… Cada protagonista será un mundo, y convendrá saber manejar, al menos, a un par de ellos, pues dos miembros de un mismo equipo no podrán utilizar simultáneamente al mismo, sin olvidar que, por ejemplo, los que combatan en distancias cortas necesitarán tener siempre cerca un sanador que les haga de ángel de la guarda.


Manganime para abrir el telón

Recordado ya el postulado general de Battleborn, vamos con lo que ofrecerá la campaña, en la que una coalición de héroes luchará por la supervivencia de la última estrella del universo, Solus. Para evitar su destrucción, deberán pararles los pies a unos seres llamados varelsi y a Rendain, un traidor a la causa que promete convertirse en el hilarante sucesor de Jack el Guapo.



En la presentación a la que asistimos, tuvimos la ocasión de contemplar la introducción del juego, que, en cierto modo, recordará a la de Borderlands 2, por empezar con algunos planos fijos y contar con un tema musical con mucha presencia. Sin embargo, el estilo visual de esa intro no tendrá nada que ver, pues se ha apostado por un sorprendente estilo de manganime, para el que se ha contado con la colaboración de Secret Sauce, una compañía especializada en la materia. Así, la escena de vídeo, bastante larga, irá presentando a muchos de los protagonistas, con un estilo de dibujo animado muy ‘limpio’.


Durante el evento, pudimos charlar con el entusiasta Randy Varnell, director creativo del juego, y nos contó que esa intro cuenta con mucha inspiración de series como GI Joe o Transformers, aunque, sobre todo, es “una mezcla de Pixar y anime”. La cultura japonesa es algo que, de hecho, han tenido muy en cuenta también para el diseño de los personajes, como se puede observar en Caldarius, inspirado en los famosos ‘gundam’, o en Alani, la vaporosa chica que se añadirá como primer personaje extra cuando el juego esté en la calle.

En busca de nuevas veredas

La campaña de Battleborn constará de nueve capítulos, de unos 30-40 minutos de duración cada uno. Como decíamos antes, no será como la de Borderlands, sino que estará constituida por pasajes independientes, que se podrán jugar en cualquier orden, como si se tratara de una serie de televisión. De hecho, para acentuar esa idea, al principio de cada misión, veremos una presentación muy televisiva en la que se nos mostrará a los personajes elegidos por cada usuario (con los típicos cartelitos de ‘starring’).



Durante nuestra visita a las oficinas de 2K en Windsor, pudimos jugar dos de los nueve episodios: ‘El renegado’ y ‘El filo del vórtice’. En el primero, había que ayudar a Caldarius, que aparecía como personaje no controlable, defendiendo varios núcleos; en el segundo, una versión ampliada de la misión que ya se mostró en el E3 2015, el objetivo principal era proteger a un centinela.


La campaña se podrá jugar en solitario o en cooperativo, con la peculiaridad de que podrán juntarse hasta cinco personas, una cifra poco habitual. En el caso de PS4 y Xbox One, también habrá opción a pantalla partida para dos jugadores. El nivel de dificultad se adecuará en función del número de usuarios, aunque también será posible ajustarlo al alza o a la baja. En relación con eso, habrá oleadas y oleadas de enemigos, con jefes finales que nos pondrán las cosas peliagudas.



En la demo que probamos, pudimos comprobar que la campaña estará muy influida por el género del tower defense. A menudo, habrá que defender diversos núcleos de las oleadas de enemigos que irán apareciendo, para lo que podremos desplegar torretas en ciertos puntos estratégicos, previo pago con las esquirlas que hayamos ido recolectando por los escenarios.


Un detalle que no se había dicho hasta ahora, y que nos ha gustado mucho, es que habrá un número de vidas limitado, para fomentar el trabajo en equipo. Será posible levantar a los compañeros caídos, pero, si pasa demasiado tiempo, morirán y se nos descontará una vida del marcador. Para suavizar la dificultad, habrá algunos cofres con vidas extra. Este postulado es importante, pues será casi imprescindible que haya, al menos, un sanador en el equipo. Cuando acometimos la misión ‘El renegado’, había un sanador en nuestro equipo, pero, en la de ‘El filo del vacío’, nadie se quiso sacrificar y acabamos jugando sin nadie encargado de curar. Conseguimos llegar hasta el final de ambas, pero no sin dificultades. Si la primera la hubiéramos jugado sin sanador, muy probablemente no lo habríamos logrado, ya que tenía una dificultad más acentuada. Por tanto, la selección de personajes será fundamental, igual que la coordinación. Por ejemplo, en una de las secciones, había que subir a lo alto de una construcción para limpiar una zona de enemigos y activar un interruptor, con el condicionante de que el propulsor que llevaba hasta allí sólo funcionaba si había cuatro de los cinco miembros del equipo colocados sobre una serie de interruptores.



En principio, una campaña de nueve episodios puede antojarse escasa, y más viniendo Gearbox de una propuesta tan mastodóntica como la de Borderlands, pero es el coste de haber dividido esfuerzos hacia el multijugador competitivo. Aun así, promete ser bastante rejugable, por varios motivos. El primero es que habrá que desbloquear a los personajes uno por uno, algo que se podrá lograr bien aumentando nuestro nivel de comandante o bien cumpliendo dos posibles desafíos por cada personaje, en la línea de Super Smash Bros. En segundo lugar, al final de cada episodio, recibiremos una puntuación, en función del número de muertes, reapariciones, asistencias, resurrecciones y esquirlas recolectadas. También habrá desafíos, como eliminar a un determinado número de enemigos u obtener vidas extra. Finalmente, las diferencias entre los propios personajes harán que la forma de abordarlos con cada uno varíe, algo que se hará extensible a los diálogos.


Y no hay que olvidar que el juego contará con un importante plan de expansión en forma de DLC. Los cinco episodios de historia que hay previstos serán de pago (4,99 euros, por cada uno de los cinco packs que habrá, o 19,99 euros, si se adquiere el pase de temporada completo), pero los cinco personajes adicionales serán gratuitos, algo que se agradece. No en vano, de las sagas de la pasada generación, Borderlands es, con diferencia, una de las que mejor equilibrio calidad-precio ofrecieron en su oferta postlanzamiento. En ese sentido, parece que 2K ha tomado buena nota del desencanto que hubo con las costosas extensiones de Evolve el año pasado. Por el contrario, nos ha sorprendido el repentino anuncio de que el juego requerirá conexión permanente obligatoria, bajo la excusa de que habrá un sistema de puntuación común tanto a la campaña como al competitivo.




A la vuelta de la esquina, y con beta

Battleborn se pondrá a la venta el 3 de mayo, pero, antes, habrá una beta abierta para testear el funcionamiento de los servidores y para que cualquier pueda familiarizarse de primera mano con las mecánicas del juego. En PS4, estará disponible desde el 8 de abril a las 19.00h, mientras que, a Xbox One y PC, llegará el 13 de abril, a la misma hora. La fecha de finalización será el 18 de abril, a las 16.00h. Dicha beta incluirá dos de los nueve episodios de la campaña ('El filo del vacío' y 'El algoritmo') y dos de los tres modos competitivos (Incursión y Fusión), así como los veinticinco personajes de lanzamiento.

Será difícil que supere el altísimo listón de Borderlands, pero la atrevida propuesta de Gearbox tiene visos de, como poco, aportar un soplo de aire fresco al género de los disparos multijugador, perennemente manido. Ya lo decía Clancy Wiggum con su psicología inversa: “No queremos que nadie se convierta en un héroe… ¡Un héroe! ¡Un héroe!”.

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