Reportaje

Club Chistendo: Las escenas más polémicas de los videojuegos

Por Gustavo Acero
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Los videojuegos nos hacen violentos. Esto es así. Cada homicidio perpetrado por un psicópata menor de edad es culpa de GTA, cada accidente de tráfico por exceso de velocidad está provocado del modo 200cc de Mario Kart 8 y cada caso de diabetes deviene del consumo inmoderado de Candy Crush. Y no lo digo yo, sino las principales cadenas, emisoras de radio y periódicos nacionales, así que tiene que ser verdad. A todos aquellos cuñaos sociólogos, psicólogos y criminólogos a tiempo parcial va dedicado este artículo. Si querían juegos polémicos para el aquelarre, aquí tienen material para un mes.

Érase una vez un país ibérico en el que, cada vez que un joven desequilibrado provocaba una desgracia con resultado mortal, los medios de comunicación responsabilizaban al último shooter de moda, a The Walking Dead o a la última de Tarantino como inductores del crimen. Videojuegos, series y películas; el orden de los tres culpables venía determinado por la edad de cada sector, inversamente proporcional a la de los jueces mediáticos, pues cuantas más canas peinaban, menor conocimiento acumulaban de cada tema. Y si el presunto homicida empleaba un arma concreta para materializar su crimen, incluso se apresuraban a rastrear cualquier obra de ficción que incluyese dicha arma antes que a los padres que la pusieron al alcance de su hijo. "Llevó una ballesta al colegio. Meteos en su Facebook, buscad la primera serie en la que aparezca una y quememos sus DVDs en la hoguera".



Por supuesto, a pesar de ser el mayor fuente creativa de la historia desde las sangrientas tragedias de Sófocles hasta la novela negra más actual, la literatura no entraba en la sala de reconocimiento, pues su antigüedad secular la asentaba como un sospechoso libre de cargo, quizá porque todos hemos tenido contacto con un libro (no incluyo a la Princesa del Pueblo, que esa sólo escribe), pero no todos han tocado un videojuego, y lo desconocido siempre ha sido más fácil de execrar. La mayoría de aquellos fiscales cuñaos acusaba a los psicópatas de no saber distinguir entre realidad y ficción, sin reparar en que, curiosamente, los primeros afectados por esa disfunción eran ellos mismos, al mostrarse incapaces de distinguir entre la ficción de un videojuego y la siempre insuperable realidad. Quizá algún día se enteren de que las obras de ficción no son el espejo de la sociedad, sino al revés.

El desconocimiento de la prensa generalista sobre los temas que trata la especializada le hace a uno pensar cuántas barbaridades inexactas, falaces o inventadas nos colarán en ámbitos más complejos como la economía, la ciencia o la política exterior (que la interior ya nos la vamos conociendo solitos, por desgracia), pero cuando ensucian "nuestro territorio" con generalizaciones absurdas, estereotípicas y oportunistas es inevitable seguir llevándonos un facepalm a la frente ante cartas al diector como ésta, publicada en cierto Periódico hace diez días. Agarraos los machos, y las hembras también: 

Jaque a los videojuegos

Todo el mundo se preguntará cómo es posible que un niño sea capaz de una atrocidad como la del IES Joan Fuster. 

No hace mucho hubiéramos echado la culpa al cine o a la tele. ¿Y hoy? ¿Alguien ha pensado en la cantidad de videojuegos cuyo único objetivo es lograr lo que quieres al precio que sea? [Eso fijo que va por las amiibo] Estos videojuegos forman el carácter, dan una estructura personal y social a personas en periodo de formación.

Por supuesto, la familia y la escuela deben hacer suyo este problema y buscar soluciones, pero ya va siendo hora de que las instituciones hagan su trabajo, sin dejarlo todo a terceros, prohibiendo la venta de estos videojuegosVa en ello el futuro de la salud familiar, escolar y social.

Marta de la Calle

Profesora (de) primaria. Barcelona.



Como diría Sir William Shakespeare, "What the fuck??" Para ser docente, su autora ha cometido una errata en el título; pone "Jaque", cuando lo que en realidad quería decir es "Mate a los videojuegos", en el sentido de cargárselos, que hay un anónimo que no lo ha pillado. Pero lo que más me duele de este libelo es que sea el texto más desternillante que ha pasado por el Club Chistendo y su autor sea otro. Tengo los días contados, y con razón. La captura, que compartió mi "primoh" Daniel Acal, ha suscitado el escarnio público en las redes sociales, pero lo más preocupante es que habrá quien comparta este discurso y de verdad crea que la solución para erradicar la violencia juvenil pasa por prohibir los videojuegos, y no por evitar las circunstancias sociales que pueden convertir a un niño en monstruo, cuyo origen se debe buscar precisamente en las aulas y el entorno familiar, no en sus redes sociales ni en sus listas de juegos favoritos como buitres carroñeros. Así que propongo este otro título para la columna de la arriba firmante: "La culpa es de los padres, que los visten como cosplayers".

En este sinsentido, mola que el mismo informativo que deja caer alegremente que juegos como GTA (para ellos, el "+18 de PEGI" debe de ser una peli porno protagonizada por la novia de la Rana Gustavo) fomentan la violencia entre los niños, emita inmediatamente después el vídeo de un policía norteamericano cosiendo a tiros a un ciudadano desarmado, de padres apalizando a chavales y árbitros en un campo de fútbol o imágenes explícitas de civiles mutilados por un atentado. Si fuésemos igual de hipócritas, los periodistas especializados deberíamos señalar sistemáticamente a los grandes medios ante cualquier masacre protagonizada por un menor, pero no lo hacemos porque sería tan injusto como la opinión de esta profesora, a la que recomendaría la siguiente cita de Borges -que no Forges-: "No hables a menos que sea para mejorar el silencio".

Aunque parezca una obviedad, que cualquier videojuego clasificable dentro de ese concepto universal de "los Nintendos" acuñado por el visionario don Josué Yrion nos permita matar virtualmente, no lo convierte en arma, ni siquiera los juegos "matamuch" (esa sí es de Forges), así que el siguiente recopilatorio va por ustedes, señores fiscales de la moral. Mal que les pese, ni siquiera las escenas más violentas y controvertidas de los videojuegos sirven como prueba en un jucio por asesinato; entre otras muchas razones, porque los criminales existen desde unos cuantos milenios antes que las consolas o las series de zombis. Como a sus señorías les gusta tanto repetir: ¡la polémica está servida!

Call of Duty Modern Warfare 2: Aterroriza como puedas

Año del pifostio: 2009

Móvil del crimen: PS3, Xbox 360, Windows, Mac OS X

Escena del ídem: Ataque terrorista en un aeropuerto

Sólo ha habido una campaña más controvertida que la de Star Wars Battlefront, aunque en este caso sí existió. El motivo, una peliaguda escena que recrea sin tapujos un ataque terrorista en la terminal de un aeropuerto ruso, donde el jugador puede abrir fuego contra decenas de inocentes y desencadenar una masacre, aunque para las aerolíneas y autoridades aeroportuarias, los verdaderos sospechosos de pertenencia a banda armada seamos todos los pasajeros, a juzgar por la forma en que nos tratan desde el desgraciado 11-SPara ilustrar mi indignación, os cuento una experiencia personal que viví el mes pasado en un aeropuerto europeo que no revelaré durante un viaje laboral.


Tras pasar el control con los zapatos, el cinturón y la chaqueta en la mano, un amable agente de aduanas me vació la maleta en mi cara porque el escáner detectó un "objeto sospechoso" en su interior. Cuando ya me veía pasándome seis años entre rejas, el bulto extraño resultó ser... mi 3DS XL. "What's this, sir?", me inquirió el joven mientras sostenía la consola, cuya funda rezaba el críptico mensaje "Nintendo 3DS", pero antes de responderle, espetó: "Oh, a Game Boy". Como comprenderéis, sentí la tentación de robarle la porra y comprobar si funcionaba, pero recordé que me acababa de librar de la trena por pura potra, así que recompuse mi maleta y huí pitando de Frankfurt. Ups, luego lo borro.

En cualquier caso, la escena que nos ocupa transcurre bastante más lejos, en el Aropuerto Internacional de Zakhaev, Moscú, y pertenece a la cuarta misión de CoD Modern Warfare 2 titulada "Nada de ruso", donde encarnamos a un agente de la CIA infiltrado en una organización terrorista, como en 'En Tierra Hostil', pero sin música de Resident Evil. Para que no nos descubran, debemos seguir las órdenes de su cabecilla Makarov (muy ricos al gratén), aunque la escena de la masacre es opcional, algo que no sucede en las múltiples películas donde se recrean ataques terroristas mucho más cruentos, y con esto no estoy criticando al séptimo arte (Kubrick me libre), sino a los moralistas que no aplican el mismo rasero a todo. El revuelo puso en el punto de mira a Activision en diarios como The Guardian, que se planteó si era apropiado y ético "jugar con el terrorismo" dados los antecedentes de nuestra historia reciente. Para dulcificar la escena, veámosla acompañada del temazo Tiptoe Through the Tulips del inefable Tiny Tim, que puso banda sonora al peliculón Insidious.

GTA V: Trevor, el "alicatador" de baños... o de piños 

Año del movidote: 2013-2014 

Plataformas: PS4, PS3, Xbox 360, Xbox One, PC, Wii U. Una de ellas es broma.

Escena del crimen: La tortura de Trevor

Parafraseando a don Alonso Quijano, "con Rockstar hemos topado, Sánchez" (la moto desbloqueable en el juego). Si existe una saga de videojuegos envuelta de polémica desde su primera entrega, esa es Grand Theft Auto, pero si tengo que quedarme con una escena reciente, opto por la tortura de Trevor Philips, sólo superada por 'La tortura' de Alejandro Sanz y Shakira. Por cierto, me acaban de encargar un montaje para celebrar el lanzamiento de The Witcher 3 titulado Geralt Piqué. Muy pronto en La Nave del Chistendo. Pero volviendo a GTA V, la escena que vamos a recordar incomodó a buena parte de prensa y público por su gratuidad y sadismo injustificado, por cuanto desentonaba con el perfil del personaje y la historia, al menos hasta el momento en que se produce.

No contento con darle un mero sustillo y dejarle marchar, el bueno de "Trev" recurre a toda clase de herramientas para torturar al pobre Ferdinand Kerimov al estilo de Reservoir Dogs, desde unas pinzas electrificadas a modo de pezoneras (cuánto daño ha hecho 50 Sombras de Grey) hasta un bidón de gasolina, pasando por unos alicates para sacarle la muela del juicio sin anestesia ni nada. No sé si esto induce a la violencia entre la poblacion, pero sí a no volver al dentista. De hecho, diría que esta escena se queda corta. Desde entonces, a Trevor se le conoce como Roco Alicates. Esta coña sólo la pillarán los que vivan en Madrid y tengan más de 25 años. Qué maja estaba Cibercelia.

Manhunt 2: Rockstar haciendo amigos (o deshaciendo enemigos)

Año del escándalo: 2007

Plataformas: PS2, Wii, PSP

Escenas: Todas las mutilaciones

¿Recordáis cuando el Ministerio de Cultura presidido por la co-guionista del "peli-culón" 'Mentiras y Gordas' doña Ángeles González-Sinde (¡hasta nunkiii!) prohibió a efectos prácticos el estreno de Saw VI en España al cascarle una calificación 'X'? La distribuidora Buenavista se negó a estrenarla en las salas porno a las que quedó relegada, así que tuvimos que esperar un año para verla censurada bajo el ridículo subtítulo "El montaje del director". Del director del Comité de Calificación, sería. Si esto ocurrió en pleno 2009, os podéis imaginar la que se lió con Manhunt 2, el juego más violento de Rockstar, a cuyas innumerables polémicas debemos buena parte de los logros alcanzados en el sector del videojuego en lo que a libertad de expresión y equiparación a otros medios se refiere.

En el caso de este survival horror ambientado en el hospital psiquiátrico Mental Dixmor (con ese nombre, una marisquería no era), las múltiples formas de descuartizar, mutilar y deshollinar a nuestros carceleros encendió las alarmas del organismo ESRB -el PEGI estadounidense-, que lo calificó como "sólo para adultos", así como de su equivalente británico, que directamente se negó a calificarlo para no hacerse pis en la cama de por vida. Como diría Pedrerol, Manhunt 2 quedó RE-TRA-TA-DO y el escándalo mediático provocó la reclamación directa de Hillary Clinton (lo raro es que no lo hiciera Al "Gore"), lo que obligó a Rockstar a censurar el juego de cinco maneras distintas, desde añadir flashazos en rojo, blanco y negro en las ejecuciones hasta eliminar casi todas las decapitaciones. Finalmente, la versión "light" del título vio la luz en la mayoría de mercados, aunque no deja de resultar paradójico que los censores censuren las mutilaciones a base de mutilarlas. Advertencia: Las siguientes imágenes pueden herir la sensibilidad de Hillary Clinton.

¡Queríamos el juego de Del Toro, no el del Toro!

Año de la cornada: 2014-2015

Ruedo: Xbox One, PS4, PC

Escena de la polémica: Pues casi que cualquiera, de plaza para dentro

He aquí un ejemplo de que las compañías nos "escuchan": pedimos que el juego de Guillermo del Toro siga adelante y Konami lo cancela; pedimos que Toro no vea la luz, y aquí lo tenemos, preparado en los toriles y a puntito de salir a la paza de Xbox One, así que descartamos la WaraWara. Este "simulador taurino" desarrollado por el estudio español Reco Technology ha sido uno de los proyectos más controvertidos de los últimos meses, hasta el punto de motivar una recogida de firmas en change.org para solicitar su cancelación. Con lo que molaban las vaquillas del Grand Prix, y nos sacan esto. Como dije en una tertulia, me encantan los toros, pero detesto a los toreros. Como tuiteaba ayer Manuel del Campo, resulta curioso que El País decline informar sobre el boxeo y, por ende, del supuesto "combate del siglo" por motivos deontológicos y, sin embargo, sí dedique espacio a la información taurina, y no sólo por Montoro.

A pesar de la brutalidad del boxeo, parece más respetable que dos hombres se zurren voluntariamente (aunque Mayweather y Pacquiao se aticen más en Wii Sports que en el ring) a que se torture a un animal hasta la muerte en total desigualdad de condiciones. Como dijo el artista mejicano Paul Rodríguez en referencia a la caza, "en un deporte, ambas partes saben que están jugando". Sin embargo, al margen de mi posición antitaurina (se ha notado, ¿no?), defiendo la libertad de publicar una obra de ficción como Toro, porque aquí, al menos, ambas partes sí saben que es un juego.
De hecho, según sus creadores, "incluso podemos controlar al morlaco y cornear al torero de manera cómica" en uno de sus divertidos minijuegos. Digno del mejor Impacto TV. Sin más,
 ¡disfrutad de la next-gen en todo su esplendor! Eso sí, desde el burla-dero.

Outlast: Los juegos cada vez vienen más capados

Año del corte: 2014

Plataformas: PS4, Xbox One, Windows, Linux, OS X 

Escena del crimen: Como diría Víctor Sandoval: una cruel mutilación

Aviso: os vais a descojonar, y no va en sentido figurado... Este mes, en la sección 'La otra cara de la actualidad' que abre el nº 286 de Hobby Consolas (acabo de revelar el gran secreto de la revista aparte de la identidad de Yen), os cuento que en Japón han censurado los pezones y penes en la escena del prostíbulo de The Order 1886, borrando los primeros con "fotochopped" y tapando los segundos con pantalones cortos. Pues bien, los diseñadores de Red Barrels Games han encontrado un método aún más efectivo para censurar palitroques: cortando el tema por lo sano. Como vean a los jefes finales de Gynoug y Shin Megami Tensei II se quedan cortos con la radial.

De todos modos, ya no se hacen survivals como los de antes: ¿acaso se os ocurre peor pesadilla que despertar en una camilla de un manicomio y encontrar al doctor Canavero a punto de practicaros una operación de próstata... con una sierra de Saw? Pues esa es la agradable experiencia que ofrecía la expansión Whislteblower (¿iría con "re-tranca?"), lanzada hace justamente un año. A ver si sois capaces de ver la escena de cabo a rabo. Sumadlo a las dos orejas del Toro y gritaréis de júbilo, pero con la voz un pelín más aguda. La escena íntegra es aún más explícita, pero sólo recomendamos verla si tienes más de 18 años (52, por ejemplo). En cuanto a los demás, especialmente si os mareasteis con Hostel, con esto tendréis más que suficiente. Aviso: os va a doler.

Desde luego... cómo está la sanidad pública.

Tomb Raider: Lara Croft como nunca la habíamos visto

Año: 2013

Plataformas: PS3, Xbox 360

Escena: Intento de violación

Si leisteis nuestro reportaje Sexo, sexismo y viceversa, e incluso si os pareció interesante, recordaréis el caso de la espinosa escena del intento de violación que sufre Lara Croft en el último Tomb Raider de Crystal Dynamics, y que acaba en un baño de sangre rematado por un balazo en la cabeza del agresor. El tenso momento tardó poco en pasar a la historia de las escenas más discutidas de los últimos años por abordar una lacra social tan sensible como la agresión sexual, más aún si añadimos la explicitud hemoglobínica, que fue censurada en una versión posterior. Por cierto, ¿alguna vez veremos a un ruso "bueno" en un videojuego o película? Y lo que es más difícil, ¿a alguno sobrio? Y nos quejábamos de los estereotipos de nuestros Ocho Apellidos Patrios... Seguro que se llamaba Vladimir, el muy hijo de Putin.


Estos son sólo unos cuantos ejemplos de escenas que la liaron parda tanto dentro como fuera de nuestra industria, pero hoy voy a incorporar la nueva política DLC al Club Chistendo: añadiré un par de casos más sangrantes mañana a primera hora, que me acaba de llegar un certificado con remite del aeropuerto de Frankfurt y tengo que ir a recoger la carta a Correos. Espero que no sea nada. Permaneced atentos a la página, que la polémica está servida, pero todavía queda el postre... Mientras tanto, contemplad los estragos causados por todos estos juegos ultraviolentos en nuestros Histéricos Históricos (parte 1) y (parte 2).

Nota: Es posible que sus protagonistas ya vengan tocados de fábrica, a menos que seas la profesora que firmaba la columna inicial. En ese caso, la relación videojuego-conducta es un hecho indiscutible. Ay, señor, llévame pronto...

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