Reportaje

Gamescom 2014: Avance de Assassin's Creed Rogue

Por Gustavo Acero
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Assassins enfurecidos del mundo: hemos jugado a AC Rogue y os traemos información para parar un barco, que se convertirá en el gran protagonista de la nueva aventura histórica de Ubisoft. Por primera vez, nos pasaremos al lado oscuro de los templarios, pero pillad una rebequita para no des-templarios... que nos vamos al Océano Ártico.

Ubisoft se ha "portao". Además de enseñarnos una demo guiada por los propios desarrolladores del juego, hemos tenido la oportunidad de coger el mando de PS3 para jugar a una segunda demo muy diferente. La historia se desarrollará durante la Guerra de los Siete Años, en el siglo XVIII, de modo que, a lo largo de la aventura, veremos cómo su protagonista, Shay Patrick Cormac, pasará de ser un assassin traicionado por su hermandad a convertirse en un templario en busca de venganza.

La navegación y los combates marítimos serán una parte esencial de la aventura, como lo fueron en AC IV: Black Flag. Al timonear el barco, podremos hacerlo en tercera persona o cambiar a una perspectiva en primera persona desde la proa, lo que nos permitirá utilizar con mayor precisión el sistema de apuntado de los cañones. En este sentido, tardamos poco en percatarnos de que la personalización y la mejora del barco van a ser mucho más determinantes que hasta ahora.

Por ejemplo, aprovechando la lograda ambientación en ciertas zonas del Ártico, en ocasiones nos encontraremos con grandes placas de hielo que sólo podremos romper si tenemos la mejora adecuada para ello. Es decir, al principio de la aventura, habrá zonas que no serán accesibles hasta que vayamos obteniendo las herramientas necesarias para avanzar.

El tono histórico estará muy presente en el juego, como es habitual en todo Assassin's Creed. Para que os hagáis una idea, a veces nos toparemos con otros navíos que transportarán esclavos ingleses y franceses, y encontraremos animales extinguidos que sólo se extinguieron en esa época, como una especie de pingüino. En la demo que jugaron los desarrolladores, pudimos disfrutar de una parte en tierra firme, en la que el protagonista sacaba un gran partido a su trabuco-mosquete, (con perdón) para el que podrá elegir entre diferentes tipos de munición.

Por ejemplo, hemos visto unas esferas explosivas que estallan y sumen en un profundo sueño a quienes se encuentran alrededor. Para defenderse de tan somnoliento efecto, Cormac podrá usar una máscara de gas. En esa misión concreta, nuestro objetivo era sabotear un almacén de veneno. Al final, el templario acaba cortando la bandera assassin que había colocada en un mástil, dejando patente su supino cabreo hacia la hermandad de la que un día fue miembro, lo que sin duda será la principal baza del juego.

La demo que nosotros pudimos jugar se dividía en dos partes. Primero, una batalla naval, en la que flipamos con los efectos de destrucción de las naves, con detalles como las maderas astillándose por doquier. En la segunda parte, había que descender en un glaciar y trepar por una antigua estructura, haciendo uso de las habilidades de escalada que tan bien han funcionado siempre en la franquicia. La ambientación atmosférica en el Océano Ártico es también un puntazo, y gráficamente rinde a la altura de lo que esperábamos tras ver el primer tráiler.

La demo acababa en lo alto de un mástil, frente a la hipnótica luz de la aurora 
boreal, un final redondo para una demo que augura un dignísimo capítulo a modo de nexo entre Black Flag y AC III. Como sabéis, Assassin's Creed Rogue llegará a PS3 y Xbox 360 el próximo 11 de noviembre, dos semanas después que Assassin's Creed Unity, del que ya mismo podéis leer nuestras primeras impresiones. Sin duda, 2014 se ha convertido el año de los assassins... o los templarios.

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