Reportaje

Iberia Inc - Review del supergrupo de Carlos Pacheco

Por Jesús Delgado
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Iberia Inc es un clásico de la industria comiquera española. Carlos Pachecho, Rafael Marín y Rafa Fonteriz firman un ejemplo de lo que nuestros autores pueden hacer, adaptando nuestros mitos e indiosincrasia al lenguaje del cómic estadounidense, con superhéroes patrios que se basan en nuestra tradición cultural. 

"Los Vengadores no podrían tener lugar en España". ¡Craso error! España también podría tener superhéroes "de aquí". Hace veinte años, el equipo creativo formado por el dibujante Carlos Pachecho (Siempre Vengadores, X-men, 4 Fantásticos), el escritor Rafael Marín y el también dibujante Rafa Fonteriz demostró que España tenía suficiente tradición histórica y cultural como para hacer una historia superhéroes y de ciencia-ficción. Iberia Inc., que así se llamaba este grupo, era una suerte de versión española de Los Vengadores

Iberia Inc. se basaba en la premisa de los cómics Marvel, presentando un equipo de superhéroes formado por Trueno, un científico con poderosas prótesis; Drac de Ferro, una suerte de Iron Man catalán, Trasnu y Dolmen (un duende y un golem vivo, para más señas); Traka, una piromante algo amoral; Lobisome, un hombre lobo atormentado; y Aquaviva, una nereida procedente de las ruinas hundidas de Tartessos. El grupo, que se presentaba ya formado en su primer número, debía acudir a Gibraltar cuando el dios Melkart despertaba de su sueño milenario bajo una de las Columnas de Hércules. Tras el enfrentamiento con éste, y con la entidad demoniaca que le poseía, Melkart se unía a las filas del grupo, iniciando una sucesión de nuevas aventuras superheroicas que se desarrollaban en España.

Si, con esta premisa, muchos pensaréis que estamos hablando de la versión regional de Los Vengadores. Algo de eso hay, pero antes de que entremos a valorar acerca de la obra, quizá haya que ponerla en contexto.

The Avengers - Spanish Section

Si os decimos que Iberia fue un proyecto originado como la rama española de Los Vengadores, ¿nos creeríais? Seguramente no, pero lo cierto es que ese fue el germen de este cómic que nos ocupa. En los años 80, la industria del cómic gozó de bastante buena salud. En España, esto se nos "contagió". Antonio Martin, director editorial de Forum (rama de Planeta que editada por entonces Marvel en España) había logrado una edición española de no poca calidad, rompiendo la tendencia nacional de publicar "tebeos" de bastarda calidad, considerados como producto infantil y de menor importancia. Este mimo de Martín hizo que éste recurriera a Carlos Pacheco y a Rafa Marín para encargarles un proyecto: dibujar un grupo de superhéroes que apareciera como suplemento dentro de las páginas de Patrulla X o el resto de colecciones importantes de la edición española. 

Sin embargo, el proyecto no cuajó por motivos laborales. Pachecho saltó a Marvel UK, la línea europea y británica de Marvel (allí también destacó nuestro Salvador Larroca), en donde el protoproyecto de un "supergrupo español" pareció gustar. Pero lejos de desarrollarlo, Marín y Pachecho optan por seguir dándole vueltas para que madure mientras trabajan en otros encargos. ¡Ya casi tienen al grupo cuando arranca la crisis del cómic en EEUU y esto obliga a Marvel UK a echar el cierre! Iberia Inc. queda en el limbo, por el momento.

Pasan los años y en 1996 Antonio Martín, el señor de Forum (por si no prestáis atención a los nombres), logra que Planeta le dé luz verde para crear un sello destinado a generar cómics de autores nacionales. Había nacido el sello Laberinto. En ella se enmarcan series como Jaque Mate, Ánibal Gris, Desafio, Yinn, Triada Vértice (la idea primigenia del supergrupo que nos ocupa) y, ¿cómo no?, Iberia Inc. 

En este marco, y para apoyar a Pachecho y a Marín, los responsables del sello contactan con Rafa Fonteriz quien suplirá a Pachecho como dibujante. Este está a tope con los encargos de Marvel y no puede trabajar en ambos proyectos. Así, Iberia se desarrolla y comienza a narrar su historia. Siguiendo los diseños de Pachecho, Fonteriz dibuja el resto del cómic, en base a los guiones previamente creados por Marín. De esta manera, la serie sigue su curso, al menos un tiempo. Jesús Yugo y Jesús Merino han de intervenir cuando el trabajo se les acumula, encargándose de las tintas. Y aún así, los retrasos no se hacen esperar. 

Iberia acabó "de aquella manera", concluyendo su primer arco argumental y dejando algunos cliffhangers. Desgraciadamente, el sueldo que se paga a los dibujantes hacía inviable que Fonteriz pudiera o quisiera comprometerse a largo plazo. Para colmo, Laberinto cerró en 1999, finiquitando el proyecto de manera más o menos definitiva.

Quien tuvo retuvo

Si algo se puede decir de Iberia Inc. es que es simple y llanamente genial. Pero más a tiempo pasado. Esto, chicos, no es chovinismo del barato, ni vamos a arrancarnos a gritar "¡España, ra, ra,ra!" ni "¡Yo soy español, español, español!" No, nada de eso. Lo que pasa es que tenemos que reconocer el mérito al cómic que hoy nos ocupa y que Dolmen ha recopilado recientemente en un único tomo. 

A ojos vista, hay una cosa que llama poderosamente la atención de este cómic. Y es cómo el equipo Pachecho-Marin-Fonteriz refunden convencionalismos españoles, la rica tradición de cada región de la península y localizaciones de nuestro país con las convenciones del cómic de superhéroes de los 90 y sus propias reglas. En este aspecto, podemos decir que Iberia Inc podría "haber colado" perfectamente en la producción de Marvel de su época, y nadie se habría dado cuenta. 

Por un lado, tenemos una estética que huele a la distancia a la que destilaban los cómics de "supers" en aquella época. Los personajes están realizados con el mismo tono y son primos hermanos (que no copias) de aquellos de ultramar. Pero además, el discurso y el desarrollo de sus respectivas personalidades obeden a las reglas narrativas del cómic de aquella época: mamporros, tramas estiradas como el chicle, misterios, villanos liándola parda desde la sombra, caídas a la villanía por parte de héroes, etc... Y sí, el cómic está en blanco y negro, ya que con ello se abarataban costes. Pero si estuviera a todo color, ya os adelantamos que, posiblemente, no encontraríais mucha diferencia con un cómic americano. 

Por otro, el cómic tiene una bondad y es la de creerse a sí mismo. Uno de los problemas que durante años ha tenido este país ha sido el de no creerse sus mitos. Ora por cuestiones políticas, ora por ese cinismo derrotista que parece que tenemos tan asimilado, en España la idea de aventuras fantásticas, superhombres y cosas parecidas, parecía caer siempre en saco roto, siendo tildado de género menor o de producto pueril "para niños" y por ello indigno de ser tomado en serio. Tan solo con notables excepciones como la serie de El Ministerio del Tiempo esta tendencia parece estar cambiando ahora. Y decimos ahora porque quizá en estos años, en el que los superhéroes y la ciencia ficción ya no se tienen tan mal considerados, Iberia Inc. hubiera logrado hacerse hueco de alguna manera con la premisa que presenta. 

En este aspecto, que la acción transcurra en Sevilla o los bosques gallegos, en lugar de en Nueva York o la lejana y ficticia Latveria, también nos sitúa dentro de un escenario conocido, permitiéndonos soñar con lo que puede ser y no es. Pero si además encontramos héroes y villanos con un acerbo nuestro (como ese villano conocido como Lince Dorado, que responde al nombre de Leonardo Domínguez) no podemos sino aplaudir con las orejas tamaña traslación. 

Además, la construcción argumental es sencillamente impecable. Iberia Inc. y su mundo proponía una evolución del superhéroe nacional, trazando su trayectoria desde la Guerra Civil del 36 hasta nuestros días. Esto implicaba el choque a posteriori entre superhéroes franquistas y superhéroes disidentes, cada uno dotado de sus propias señas de identidad filosóficas y políticas y que de alguna manera aventuraba nuestra propia Civil War. Y lo mismo se aplicaba a otros héroes, como el veterano El Burlador, que recurría a la estética tradicional de un espadachín español del Siglo de Oro. En defintiiva, la ausencia de complejos nos dejaba muy buen sabor de boca. 

Concluyendo, a tiempo pasado, solo podemos valorar Iberia Inc con muy buenos ojos, como el proyecto valiente que fue, y que por desgracia no acabó de tener la acogida que merecía. Quizá de haber sido desarrollado por Marvel (a expensas de que la editorial se quedara con los personajes y los derechos), hoy tendríamos a Iberia Inc. dentro del mapa del Universo Marvel y, ¿quién sabe?, alguno de sus personajes en las películas. Sin embargo, que estemos ante un proyecto romántico y en cierta manera fallido, no deja de tampoco de asombrarnos y maravillarnos a la hora de leerlo, ponderando el excelente trabajo para su momento que fue. 

Si os hemos picado en la curiosidad, os recordamos que Dolmen edita un integral con todo el material original de Iberia Inc. en un único tomo, cuyo precio es de 24,95 euros. Dicho tomo puede encontrarse en librerías especializadas, tiendas on-line y grandes superfices.

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