Reportaje

Las 10 peores películas de videojuegos

Por Javier Parrilla Ruiz
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Con los años, los videojuegos más icónicos y populares han tenido sus respectivas adaptaciones cinematográficas. Adaptaciones que lejos de hacer honor al juego que representan, se convierten en parodias o experimentos dignos de elaborar un informe con una enumeración de errores. Vamos a ver las 10 peores películas de videojuegos.

Cualquier película basada en un videojuego debería de ser objeto de celebración y alegría para cualquier amante de los videojuegos. Sin embargo, el tiempo y la imagen cosechada por estas adaptaciones cinematográficas han convertido la experiencia en un trance de temor, pesadillas previas y mordisqueo de uñas por las aberraciones audiovisuales que acaban siendo. Pocas se salvan y los videojuegos de lucha han sido en la mayoría de los casos los grandes damnificados.

Con el anuncio de una película de Tetris en camino, aparte de otras basadas en The Last of Us o Assassins's Creed por ejemplo, hemos decidido recopilar las peores adaptaciones cinematográficas de videojuegos hechas hasta ahora. Aquí están 'Las 10 peores películas de videojuegos'.

10. Super Mario Bros.

Año: 1993

Director: Annabel Janken y Rocky Morton

Género: Documental sobre dinosaurios

La primera adaptación indigesta de la lista es la del plataformas más famoso de la historia. En Super Mario Bros., Mario y Luigi se convierten en unos visionarios que inspiraron el guión de Bioshock Infinite mezclado con Parque Jurásico, un viaje a una realidad paralela con dinosaurios estilizados como humanos y una paleontóloga en apuros llamada Daisy. Las personalidades de los hermanos fontaneros, intercambiadas para el cine por puro capricho, nos dejan un filme adorablemente cutre a la par que alejado del diseño de cualquier nivel de los juegos más clásicos de la franquicia.

Crítica de Super Mario Bros.

9. Doom

Año: 2005

Director: Andrzej Bartkowiak

Género: Acción en Marte

 

Lo bueno de adaptar Doom al cine era la libertad que tenía el director para elaborar un argumento con más condimento que el del propio videojuego. Sin embargo, Bartkowiak debió de pensar que no merecía le pena y así creó un largometraje de acción espacial con los típicos personajes de rol estereotipado que ardes en deseos de que llegue su momento de morir. Sin más pretensión que ofrecer acción, algún que otro susto y muertes violentas, la ambientación podría haber sido mucho más elaborada y opresiva, en vez de lanzarse al "espectáculo" que la hace olvidable dentro de su género.

 

 

Crítica de Doom

 

8. Street Fighter: La Última Batalla

Año: 1994

Director: Steven E. de Souza

Género: Parodia de Street Fighter II

 

Street Fighter: La Última Batalla sería la primera película en carne y hueso del mítico juego de lucha. Lo más fiel, por decirlo de alguna manera, fue la apariencia de los actores en sus papeles con los sprites del videojuego. Nos encontramos a un Bison, interpretado por el fallecido Raúl Julia, histriónico y que no impone nada de respeto, más bien da risa. Blanka es ahora un monstruo genético cuidado por el doctor Dhalsim; mientras que Chun-Li, Balrog y Honda se han convertido en un trío de periodistas. Para rematar, Ryu y Ken se dedican a la estafa y al timo comercial. Todo muy acorde. Los currículos de los luchadores callejeros se vieron ampliados en el cine. 

 

 

Crítica de Street Fighter: La Última Batalla

 

7. DOA: Dead or Alive

Año: 2006

Director: Corey Yuen

Género: Los Ángeles de Charlie con El Circo del Sol

 

Una película basada en Dead or Alive estaba claro que iba a tener como mayor reclamo al reparto femenino, aspecto en el que no aprueba del todo a pesar de que pueda parecer su único punto fuerte. ¿Por qué? La marginación de Lei Fang en la peli no tiene perdón. La saga de lucha nació con ella, Kasumi, Ayane y Tina, más tarde vendrían Helena y Christie, entre otras luchadoras. Lei aparece en el filme de forma secundaria y nada involucrada con el resto de chicas. Aparte de este recorte femenino, tenemos una adaptación que puede convertirse en un 'guilty pleasure', con escenas surrealistas como el momento "me pongo el sujetador que cae del aire y entra sin problemas" o "salto a la moto sin dejarme la pesetilla en el intento". Varias escenas rozan el absurdo, como el momento Circo del Sol sin caerse de la torre, sujetándose con escaleras y con personajes que aparecen de la nada o el momento final a lo Spice Girls u homenaje a Los Ángeles de Charlie katana en mano.

 

 

Crítica de DOA: Dead or Alive

 

6. Tekken

Año: 2010

Director: Dwight H. Little

Género: Fake del Torneo del Puño de Hierro

 

Como en prácticamente todas las películas basadas en juegos de lucha, la adaptación de Tekken no fue menos y se inventó relaciones personales, apariencias físicas y biografías que nada tenían que ver con las del videojuego. ¿Amor entre Jin Kazama y Christie Monteiro? Aquí era posible. ¿Nina y Anna Williams, concubinas de Kazuya? Sí, como lo oyes. ¿Steve Fox rapado? Sí, le dio por cambiar de look. Y así una larga enumeración de incongruencias que nos hacen plantearnos para qué compran una licencia si van a pasar olímpicamente de respetar los detalles más básicos, llevándose de serie el chasco de los fans de los videojuegos.

 

 

Crítica de Tekken

 

5. The King of Fighters

Año: 2010

Director: Gordon Chan

Género: El Rey de las invenciones biográficas

 

Los derechos argumentales que se tomaron en The King of Fighters siguen la estela de lo visto en las películas anteriores. La icónica Mai Shiranui se convierte en la novia de Iori Yagami, cuando éste se burlaba de ella en los juegos, aparte de que a Mai siempre le ha hecho tilín Andy Bogard. Además, ni la exuberante luchadora ni Terry, el hermano de Andy, han trabajado nunca como agentes de la CIA. Por lo demás, el argumento es totalmente absurdo y destila horterismo por todos los costados.

 

 

Crítica de The King of Fighters

 

4. Double Dragon

Año: 1994

Director: James Yukich

Género: Santería / Tu Estilo a Juicio

 

El mayor reclamo de esta adaptación es ver a Alyssa Milano, de Embrujadas y actualmente en Infieles, de rubia oxigenada y pelo corto en el look más destroyer de toda su carrera, algo así a Milla Jovovich en El Quinto Elemento en el papel de Leeloo. Por lo demás, nos encontramos a los gemelos protagonistas que de gemelos no tienen nada y un repertorio de escenas de artes marciales enlatadas en un argumento infumable. Double Dragon o Doble Dragón nos dejó doblemente decepcionados o más si cabe.

 

 

Crítica de Double Dragon

 

3. Mortal Kombat: Aniquilación

Año: 1997

Director: John Leonetti

Género: Apocalipsis Prêt-à-porter

 

En esta secuela de la primera película, anque sigue habiendo 'fidelidad' con el aspecto de los personajes con el videojuego, el resultado es una mezcla de batallas estilo Power Rangers, programas de gimnasia a lo Eva Nasarre, atrezzo del Grand Prix y artículos de disfraces que venden en los chinos. Vamos, que el aniquilante cóctel de estos elementos atufa de lejos. Cualquier sprite de los juegos se haría un hara-kiri al estilo Mortal Kombat Deception de tener que tragarse esta película.

 

 

Crítica de Mortal Kombat: Aniquilación

 

2. The House of the Dead

Año: 2003

Director: Uwe Boll

Género: Terror con mucha guasa

 

The House of the Dead o La Casa de la Pradera versión campamento de verano, como prefiráis llamarla. Nos encontramos al típico grupo de jóvenes engreídos, petardos, con las hormonas revolucionadas y que caen como moscas. Le aderezamos a la peli sus dosis de tomatina, multitudes de esperpentos disfrazados de zombis y tenemos lista la adaptación del siglo. Para rematar, hay españoles de por medio y el cameo del hijo postizo del Capitán Pescanova con el Capitán Garfio.

 

 

Crítica de The House of the Dead

 

1. Street Fighter: La Leyenda

Año: 2009

Director: Andrzej Bartkowiak

Género: Biografía apócrifa de Chun-Li

 

Lejos de aprender de los errores de Street Fighter: La Última Batalla, quince años después nos llegó una nueva adaptación cinematográfica del juego de lucha de Capcom, esta vez desde la visión de Chun-Li. El resultado no pudo ser más pésimo. Empecemos por Vega, interpretado por Taboo de The Black Eyed Peas, que resulta llevar máscara por ser más feo que Picio, cuando en los videojuegos es todo lo contrario ya que protege su rostro debido a su narcisismo. Bison, a falta de tener los ojos en blanco, no se parece en nada al personaje, por lo que podría haber sido cualquiera y resulta que tiene una hija. Por último, Gen ha descubierto el elixir de la vida y se convierte en el Dorian Gray asiático, aparte de aparecer por las calles de Bangkok en el momento oportuno cual aldea de pueblo. Con tantas licencias, hasta la china de la discoteca podría ser Pai Chan de Virtua Fighter.

 

 

Crítica de Street Fighter: La Leyenda

 

No obstante, la mayoría de las películas basadas en videojuegos han sido malas o simplemente mediocres, bien por su aspecto cutre o por la poca fidelidad con el producto al que se supone que representan. Por ello, si os habéis quedado con ganas de más, podéis leer más críticas de otras pelis en nuestro especial 'Del Juego al Cine'. Y si echáis de menos los peores juegos o las peores carátulas, tenéis más reportajes en 'Los 10 peores de los videojuegos'.

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