Reportaje

Manganime: mejores madres

Por Thais Valdivia
-

Para conmemorar un día tan especial como hoy, hemos decidido hacer un pequeño y humilde homenaje a las madres más famosas del mundo del manganime. ¡Comenzamos!

Hoy es un día muy especial, pues se celebra el día de la madre, esas mujeres que siempre están cuando más las necesitamos. Por supuesto, en el mundo del manganime existen progenitoras que darían la vida por sus niños y que sólo quieren lo mejor para ellos. Así pues, y como homenaje a esas mujeres de bandera, os traemos una pequeña lista con diez madres muy famosas. Cuidado, pues podéis encontraros spoilers: 

Chi-chi (Dragon Ball)

Tenía que ser ella la primera. La esposa de Goku posee un fuerte carácter que hace temblar a cualquier superguerrero que se acerque a ella. Tras el nacimiento de Gohan, Chi-Chi se propuso que su hijo fuera todo un portento en los estudios y que se apartara de las peleas. Para ello, se dedicó en cuerpo y alma a obligar al joven a realizar sus tareas en el menor tiempo posible y a leer libros a mansalva. Todo ello sin descanso.

Años después,  concretamente tras el nacimiento de Goten, Chi-Chi se dio cuenta de que no podía eliminar la parte Saiyan de sus hijos, por lo que se relajó un poco con respecto a su educación y no les prohibió entrenar y luchar en los respectivos torneos que iban a tener lugar. Eso sí, todo ello con una condición: debían ganar para conseguir el dinero del premio. Toda una codiciosa esta mujer de armas tomar. 

Uzumaki Kushina (Naruto)

Continuamos con mujeres guerreras. En esta ocasión nos encontramos con la temperamental Kushina, esposa del Cuarto Hokage y madre de nuestro querido Naruto. Nacida en la Aldea Oculta del Remolino, Kushina tuvo que trasladarse a Konoha, lugar donde conoció al amor de su vida: Minato. Allí fue donde formó una hermosa familia por la que fue capaz de dar la vida.

No hacen falta pruebas de ADN para saber que esta pelirroja es la madre de Naruto, pues no tenéis más que comparar sus personalidades. No encontraréis diferencia alguna, ya que son exactamente iguales: habladores, contestones y ruidosos. Se parecen tanto que hasta Kushina también tiene una coletilla con la que terminar las frases (ttebane), al igual que su niño (ttebayô). De tal palo tal astilla. 

Ikari Yui (Evangelion)

Esta brillante investigadora puede presumir de ser uno de los pilares centrales en la vida de Shinji a pesar de no estar junto él. Desgraciadamente, un experimento fallido acabó con su vida, dejando solos a su marido Gendō y a su hijo. A lo largo de la historia se resuelve el misterio de la muerte de Yui, aunque es mejor que lo descubráis vosotros mismos y juzguéis si de verdad esta mujer es o no una buena madre.

Amable y optimista, las pocas veces que se muestra a Yui podemos ver que su fe en la humanidad es inquebrantable y que su amor por nuestro planeta es inmenso. De ahí que de vez en cuando le enseñara a Shinji todo lo bueno que se puede encontrar en la naturaleza. Una naturaleza que parece destinada a desaparecer junto a la raza humana si alguien no hace nada para evitarlo.   

Sanada Kuroko (Yū Yū Hakusho)

Nos trasladamos al universo de Yū Yū Hakusho para conocer a la poderosa Sanada Kuroko, una detective espiritual ya retirada que aún tiene mucha cuerda para rato. Divertida y amable, esta mujer parece la versión femenina de Sensui, aunque Kuroko es mucho más guapa, por supuesto.

En la obra se indica que Kuroko es una persona muy familiar y hogareña a la que le encanta pasar el rato con sus hijos, aunque tiene un pequeño vicio oculto: le gusta beber y rápidamente se emborracha. Como cualquier madre, tiene un lado oscuro que saca a relucir si alguno de sus pequeños está en peligro, así que cuidado con meteros con ella o con alguna persona de su familia, pues os las veréis con la primera detective espiritual.

Bell-mère (One Piece)

La madre de Nami se cuela en nuestro homenaje para demostrar que no hace falta ser madre biológica para ser una progenitora de los pies a la cabeza. Estando en una misión al servicio de la marina, Bell-mère se topó con dos pequeñas sin hogar y no dudó en dejarlo todo atrás para dedicarse en cuerpo y alma a criarlas. Eso sí, esta madre tan particular no se pudo desprender tan fácilmente de su forma de ser macarra y contestona.

Con el paso de los años, Bell-mère formó una auténtica familia en Villa Cocoyasi, aunque la paz del lugar se fue al traste en el momento en que Arlong apareció en escena. Fue entonces cuando Bell-mère dejó salir su vena maternal para salvar de nuevo a sus hijas. Unas hijas que siempre la llevarán en el corazón.

Trisha Elric (Fullmetal Alchemist)

Madre de los genios alquimistas Alphonse y Edward Elric, Trisha se merece tener su momento de protagonismo por todo lo que tuvo que pasar con el padre de sus hijos. Tras haber sido rechazada por él en un primer momento, su forma de ser y su tesón terminaron encandilando al escurridizo Hohenheim. Años después, y por motivos desconocidos, el hombre abandona el hogar, dejando a su mujer y a sus hijos.

Bondadosa y amable, siempre ha tenido fe ciega en su marido, pues no dejaba de mirar hacia el horizonte con la esperanza de poder ver al hombre de su vida volver a casa, aunque desgraciadamente no fue así. Para animarla tenía a Al y Ed a su lado, quienes no dudaban en crear todo tipo de objetos mediante la alquimia. Tristemente, un día esos objetos dejaron de tener significado para ella, pues cayó gravemente enferma y posteriormente murió. Debido a esto, Ed nunca podrá perdonar a su padre.

Kyōko Honda (Fruits Basket)

El mundo del shōjo también nos ha dejado buenas madres, como Kyōko. Durante su adolescencia, esta risueña mujer era una de las líderes de una banda de pandilleras y era conocida como la Mariposa Roja. Odiada por sus padres y repudiada por sus compañeros de clase, Kyōko encontró su redención al conocer a Katsuya Honda, su marido. Junto a él finalmente pudo vivir en paz y formar una familia a la que pronto se unió la pequeña Tōru.

Desgraciadamente, un hecho inesperado hace que Kyōko entre en una profunda depresión de la que consigue salir gracias a su hija. A partir de entonces, esta macarra convertida en madre modelo comenzó a cuidar aún mejor a su pequeña y le enseñó mil y una cosas que Tōru sabrá llevar a cabo junto a la familia Sōma.

Usagi Tsukino (Sailor Moon)

Cabeza de chorlito, inmadura, atolondrada, torpe... No parecen los calificativos que le pondríamos a una madre, ¿verdad? Bien, pues en esta ocasión están bien justificados porque toca hablar de Usagi Tsukino, nuestra querida Sailor Moon que lucha por el amor y la justicia. Durante el segundo arco de la serie se confirma que ella y su querido Mamoru serán padres de una pequeña a quien le pondrán el nombre de Usagi, aunque todos la conocemos como Chibiusa.

Si bien la Usagi del siglo XXX parece madura, adulta y responsable (aunque con el aire atolondrado de siempre), es la Usagi del presente la que tiene que lidiar en todo momento con su, a veces, insoportable hija. A pesar de esos pequeños problemas, ambas forman un gran equipo al que en ocasiones se suele unir Tuxedo Mask. La familia que lucha unida permanece unida.

Tamako Nobi (Doraemon)

Con vosotros, una madre sufridora, pues no es nada fácil tener que criar a un elemento de la talla de Nobita. Ama de casa entregada, Tamako posee un carácter realmente fuerte con el que no duda en regañar a su hijo cada vez que se presenta con algún suspenso. Kilos y kilos de paciencia es lo que se le podría recetar a esta pobre mujer.

Durante la serie se han ido mostrando diferentes aspectos de la infancia de Tamako y, sorprendentemente, ella era igual de torpe o más que su propio hijo. Parece que todas las broncas que Nobita se lleva vienen del deseo de una madre que quiere que su pequeño no pase por lo mismo que ella.

Misae Nohara (Shin-chan)

Terminamos con una madre entregada a la causa de ser una verdadera cabeza de familia: Misae. Este 'monstruo tacaño' intenta por todos los medios ser la madre perfecta, pero su forma de ser se lo impide. Por supuesto, otro elemento que le prohíbe ser la ama de casa ideal es su primogénito, Shin-chan. Malhablado, contestón, rebelde y tremendamente trasto son algunos de los calificativos que podemos ponerle a este pequeño cuya cabeza ya debe estar acostumbrada a los puños de Misae.

Además del pequeño Shinnosuke, Misae debe 'batallar' con su marido Hiroshi, quien suele llegar tarde a casa porque se va de copas con su inseparable compañero de trabajo. No cabe duda que, a pesar de lo desastre que pueda parecer en un primer momento, Misae es toda una madraza y una señora de su casa de los pies a la cabeza.


Tenemos muchas otras recopilaciones de mangas y animes. Aquí las tenéis las más recientes:

Lecturas recomendadas