Reportaje

Probamos Kingdom Hearts 3D

Por Daniel Quesada
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Volvemos a empuñar la Llave Espada con Sora y Riku. Nuestra primera partida con esta entrega para 3DS nos transporta a un nuevo entorno: la tierra de Los Tres Mosqueteros.

Pocos juegos están despertando más expectación entre los usuarios de 3DS que este Kingdom Hearts 3D: Dream Drop Distance. Su historia, que arrancará después del final de Kingdom Hearts Re: Coded, servirá a su vez como un "prólogo" de lo que nos espera en ese deseado Kingdom Hearts III.

Un paseo por los sueños

La trama del juego vuelve a centrarse en Sora, que ha de pasar el examen de la Marca de Maestría junto a su amigo Riku. Para ello, ambos viajan hasta Mundo Onírico, en el que les aguardan nuevos entornos basados en clásicos de Disney: Fantasia, Tron Legacy, El Jorobado de Notre Dame o Los Tres Mosqueteros prestarán su ambientación a los niveles que recorreremos.

El control de Kingdom Hearts 3D será parecido al usado en Kingdom Hearts II. Podremos encadenar combos con nuestra Espada Llave en tiempo real. Ahora bien, en esta ocasión será más fácil lanzar ataques devastadores, pues bastará con pulsar un botón. Mientras, otros dos aliados combatirán a nuestro lado. No se tratará de Donald o Goofy (que aún así, nos acompañarán en muchos momentos de la aventura), sino habitantes de Mundo Onírico. Nos explicamos: en esta dimensión viven los Devoradores de Sueños, que se dividen en las malvadas Pesadillas (nuestros enemigos) y en los Espíritus. Podremos "reclutar" a estos Espíritus para que peleen a nuestro lado. Habrá más de 50, pero sólo podremos tener a 2 a la vez. Eso sí, cada uno tendrá habilidades especiales (que podremos usar cuando se rellene una barra de afinidad a base de combatir), como saltar repetidamente sobre los rivales o sanarnos si superamos un minijuego de baile.

Amigos y héroes

La alternancia entre Sora y Riku será otra de las características de Kingdom Hearts 3D. Si, por ejemplo, estamos jugando con Sora, éste tendrá una barra llamada Drop, que irá decreciendo con el tiempo. Cuando se agote, Sora quedará sumido en un profundo sueño y pasaremos a controlar a Riku. A su vez, cuando la barra Drop de Riku se agote, volveremos a Sora... Y así, sucesivamente.

El cambio de personajes servirá para mostrar distintas perspectivas de los acontecimientos o enfrentarnos a puzles distintos para cada personaje, si bien el mapeado a recorrer en ambos casos será el mismo. Por supuesto, la gama de movimientos también cambiará, siendo Sora más ágil y Riku más contundente.

La pantalla táctil servirá para activar la ayuda de nuestros Espíritus o, en determinados momentos, deslizar el "stylus" hacia abajo para desencadenar un ataque especial llamado Wonder Comic. Una vez se active, en la pantalla táctil veremos las viñetas de un cómic y, sobre ellas, unos sencillos comandos táctiles que habrá que reproducir a tiempo: rotar el stylus, deslizarlo en una dirección, dar golpecitos rápidamente... Tener éxito en el Wonder Cómic será obligatorio para derrotar a los jefes finales.

Todos para uno...

Hemos tenido ocasión de poner las "zarpas" sobre una demo japonesa del juego (por cierto, es sorprendente lo mucho que se parecen las voces de los personajes Disney en cualquier idioma). En concreto, hemos completado el episodio inspirado en la cinta Los Tres Mosqueteros, una peli de dibujos que se lanzó al mercado doméstico en 2004 y presentaba a Mickey, Donald y Goofy como los famosos espadachines. Nos toca, por tanto, ayudarles a rescatar a la sufrida Minnie y, de paso, acabar con Pete y sus secuaces, los Golfos Apandadores. En general, predominan los combates con ligeros toques de exploración, pero en un mapeado bastante más sencillo y directo que el que hemos visto en otros Kingdom Hearts. La mecánica "tradicional" está salpicada por momentos en los que hemos de perseguir a los Apandadores, atacar a un enorme Pesadilla desde una carroza en movimiento o resolver algún puzzle de interruptores.

Los constantes golpes de humor blanco, el colorido de escenarios y enemigos (olvidaos de los Sincorazón) y el desarrollo algo más asequible sugieren que el juego tendrá un enfoque menos oscuro que el visto en Kingdom Hearts II. Pero aún es pronto para juzgar. De momento, nos quedamos con un apartado técnico excelente (el modelado y expresividad de los personajes brillan con luz propia) y una historia que promete volver a enamorar a los fans de Mickey, Yen Sid y compañía.

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