Reportaje

Un disco SSD en tu PlayStation 3

Por Óscar Díaz
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Consolas con disco duro dentro… qué tiempos estos en los que hay que instalar los juegos y esperar como si fuera un PC. Pero, como todo, hay posibilidad de mejorar la experiencia. ¿Qué tal con una unidad, incluso más cara que la propia PS3? Nos hemos permitido el lujo de comprobarlo.

Discos y no discos

La primera Xbox, allá por 2001, traía de serie un disco duro. Algunos juegos, incluso lo utilizaban para agilizar los tiempos de carga y mejorar la experiencia. Cuatro años más tarde, llegó Xbox 360 y en Microsoft decidieron ponerle una unidad de disco externa y opcional, con lo que ningún juego vendido en DVD precisaría de esta para funcionar (excepto alguno online…). Meses más tarde, Sony lanzó PS3 con una unidad de disco interna como las de los ordenadores portátiles, totalmente estándar, que permitía a los desarrolladores contar con esta para acelerar tiempos de carga y mejora la experiencia… ¿os suena?

El disco duro que traen todas las PS3, hasta ahora, es un modelo mecánico. Es decir, tiene una o varias piezas que se mueven, se calientan cuando funcionan y están sujetas a las leyes de la física, para lo bueno y lo malo. Pero hay otra opción, cada vez más habitual en el mundo del PC, que se basa en utilizar chips para almacenar la información, en lugar de platos y cabezales magnéticos. Son las unidades de estado sólido (SSD), por lo que llamarlos discos no parece del todo correcto.

La tecnología empleada en los modelos SSD es parecida a la que llevan las llaves de memoria USB. Sin embargo, la interfaz más habitual es mucho más rápida y, además, mejoran notablemente la fiabilidad frente a los sticks habituales. Eso sí, meter cientos de gigabytes en un SSD resulta costoso y, más aún, si se utilizan componentes de alta calidad y velocidad.

Al lío

OCZ nos ha proporcionado una de sus unidades para que veamos qué puede hacer, una vez dentro de una PlayStation 3. Los tests en ordenadores arrojan resultados espectaculares cuando se transfieren datos, se trabaja con imáges y vídeos de alta resolución o, sencillamente, cargamos el sistema operativo. Sin embargo, ¿qué ventajas puede tener cambiar el disco duro a una consola?

El proceso de sustitución del disco en PS3 depende del modelo de esta. En las primeras, las FAT, debemos abrir la tapa correspondiente y retirar un tornillo. Después desplazamos el soporte de la unidad y procedemos a quitar otras cuatro sujeciones. En el caso del modelo OCZ VERTEX 2 que hemos probado, el cambio físico apenas nos llevará un minuto, si tenemos algo de maña. Se trata de un producto con formato de 2,5”, estándar, que también es compatible con PS3 SLIM. Por cierto, el proceso de sustitución en los nuevos modelos no dista mucho del propio en los aparecidos hace cuatro años.

El siguiente paso ya nos da una idea de lo que vamos a sentir con una unidad SSD dentro de la consola. Llega el momento de formatear y preparar el disco. Esta operación es imprescindible para que funcione y el tiempo necesario para la unidad OCZ VERTEX 2 se queda en tres segundos (3s). En el caso de un disco mecánico, modelo Seagate Momentus 5200.2 de 60GB llegó a seis segundos (6s), el mismo espacio que necesitó un modelo Toshiba GSY de 250GB. Esta operación depende de la velocidad de la unidad, del tamaño y, quizá un poco, de lo bien que se lleve el dispositivo con la consola. De todas formas, es un proceso que sólo realizaremos una vez, al instalar el disco, con lo que no debe preocuparnos mucho.

El siguiente test consistió en instalar la última versión de Home. La descarga no da lugar a comparaciones posibles, ya que el tiempo empleado depende mucho del estado de la conexión a Internet. De ahí que nos limitemos al proceso de instalación, que en la unidad SSD se quedó en siete segundos (7s), mientras que en la de Seagate alcanzó los doce segundos (12s) y en la Toshiba rozó los diez segundos (10s). Con las cifras, tal cual, no parece que vayamos a notar mucho la presencia del SSD, pero cuando lo pasamos a porcentajes, sí que se aprecia. El mejor disco mecánico que hemos probado fue un 42% más lento que la unidad de estado sólido y esta arrojó una mejora del 71% frente a la mecánica de 60GB, que venía de serie con la consola.

El siguiente proceso necesario para disfrutar de Home es la reserva de espacio en el disco. Esto sirve para asegurar que la aplicación dispondrá de los recursos necesarios para funcionar correctamente, una vez online. Para el proceso, la unidad SSD empleó 23s, el modelo mecánico de 60GB alcanzó los 23s y el de altas prestaciones se quedó en 20s. Tampoco es que aquí podamos tomar una decisión sobre las ventajas reales, pero está claro que los discos sólidos rinden mejor.

En el mundo real

Llegamos a la parte interesante de las pruebas, los juegos reales. Para empezar, probamos la demo de H.A.W.X. 2, que ocupa la friolera de 2001MB cuando la descargamos de PlayStation Network. Una vez en nuestra consola, la versión de PS3 necesita instalarse antes de empezar a jugar, un proceso que se une al de descarga y que con el disco de OCZ tardó 212s. Con la unidad de Seagate alcanzó los 316s y en el caso de Toshiba registramos 294s. La diferencia entre el disco duro que viene con la consola que hemos probado y el SSD es de 104s, es decir, nos hemos pasado esperando un 49% más a que la demo se instale y podamos empezar a jugar. Hasta pulsar el botón de disparo, desde que apretamos el de iniciar la demo en la interfaz, sólo tardamos 19s con el SSD y 38s con la unidad original.

Otros juegos, que precisan de instalaciones más pesadas en el disco duro de nuestra PS3, nos han proporcionado diferencias de hasta cuatro minutos cuando hemos usado la unidad SSD. Un tiempo que, para muchos, es valiosísimo porque pueden dedicarlo a jugar en lugar de esperar. También sorprende que las limitaciones de velocidad de lectura del Blue-Ray frente al DVD, se aprecian menos si mejoramos el disco duro. Sin embargo, ¿cuánto valoramos esos segundos o minutos? Hay que tener muy claro que las unidades SSD son caras en comparación con los discos duros más clásicos. En nuestro caso, el producto de OCZ tiene un precio oficial de venta al público de 330€ y dispone de 120GB de capacidad. Por otro lado, un disco mecánico del mismo tamaño y altas prestaciones puede encontrarse por apenas 40€, así que cada uno saque sus conclusiones.

En el lado de las ventajas, hay otra que no se aprecia a primera vista, ni en cortos periodos de tiempo, se trata del calor. La temperatura dentro de la consola es elevada, sobre todo en los modelos FAT. Que haya un dispositivo que genera más calor aún, como un disco duro de altas prestaciones, no es precisamente positivo. De ahí que, generalmente, no esté recomendado usar unidades que superen las 5.400 revoluciones por minuto. En el caso de los SSD, el calor no parece ser un problema, ya que con el uso que realiza PS3 de estas unidades, apenas se calientan. Esto, aunque mínimamente, puede contribuir a una vida más larga para la consola, alejada de problemas por sobrecalentamiento. Aunque, lo único que ha de enseñarnos esta situación es que debemos tener cuidado a la hora de seleccionar el disco duro que vamos a usar en la consola, si decidimos sustituir el que viene de serie.

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