Reportaje

X-men: La serie de dibujos animados de los 90 - ¡La recordamos!

Por Jesús Delgado
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X-men se quedó en nuestra memoria, sobre todo, por la televisión y no por los cómics de Marvel. La serie animada de X-men de los 90 es uno de esos hitos de la infancia de muchos. ¡No es para menos! Es de las mejores adaptaciones de la Patrulla-X en tele. 

¿Quién de aquí no esperaba embobado a que llegara la tarde, con los programas infantiles que Telecinco y Antena 3 emitían tras el culebrón (sí, eso pasaba hace mucho tiempo) y así poder ver sus dibujos animados preferidos? Lupin III, Oliver y Benji... si seguisteis nuestro reportaje sobre series animadas icónicas de los 90, recordaréis la mayor parte de ellas. Pero hay una que, seguramente, recordaréis con cariño si sois comicófilos. Nos referimos a X-men.

 



 

X-men: la serie animada es un producto basado en los cómics de X-men de Marvel y nos llegó mucho antes de que la película de Bryan Singer sobre estos mutantes aterrizase en cine. Y, de hecho, tan buena acogida tuvo que a día de hoy se la tiene considerada una de las mejores series de la década, junto a Batman: La serie animada, la apuesta de Warner que marcó tendencia con los héroes de DC. En este aspecto, esta comparación viene que ni al pelo, pues X-men sentó las bases para series posteriores como Spider-man, Iron-Man o los 4 Fantásticos, las cuales también vimos por nuestras costas. 

Esta popularidad, no os engañéis, no estuvo exenta de contratiempos. De entrada, esta serie no fue la primera que se realizó, sino que fue un revamp de un piloto frustrado de 1989 que trató de lanzar Saban, responsable de programas como el Show de Super Mario. Tiempo después Fox volvió a interesarse por el proyecto y el 31 de octubre de 1992 se estrenó por vez primera este show en EEUU en Fox Kids. Pero lo hizo con tantos errores de animación que su re-estreno hubo de postergarse a 1993, hasta que el metraje del piloto formado por dos capítulos hubo sido reparado por el estudio coreano AKOM, responsable de la animación y de los fallos subsiguientes. Para que luego nos riamos de los percances de Dragon Ball Super

Los mutantes de nuestra infancia

Pronto el show se convirtió en un éxito. Adoptando el estilo y la estética de Jim Lee en los cómics de X-men, así como los uniformes del momento, la serie recuperó los principales arcos argumentales del cómic. Desde clásicos como la Saga de Fénix, La cualidad del odiado o Arma-X, hasta revisiones (light) de la Masacre Mutante, pasando por conceptos como el Mojoverso, todas dieron el pego muy bien en la serie. Aun siendo un programa orientado a público menor de edad, lograba conservar buena parte de la esencia originales de los cómics. 

Buena parte de la violencia, eso sí, era propia de los dibujos de la época. Y esto implica que Lobezno solo rajara robots, a los que desmembraba mientras los cables y chisporroteos llenaban la pantalla, o que vieramos villanos armados con pistolones láser (algo que los códigos de las series infantiles prohíben expresamente a día de hoy) y que los puñetazos y golpes fueran más bien de falsete.

Otra de las claves, como ya os señalábamos anteriormente, radicaba en que los personajes huían de su estética original, aquellos monos amarillos y negros originales, y del look setentero, y apostaba por un grupo moderno y variopinto. Esto también se aplicaba a sus integrantes. En lugar de constreñirse y ceñirse a los miembros originales del grupo (y posiblemente los menos carismáticos también), la serie animada de X-men apostaba por reclutar a los personajes más populares del momento, con sus looks más modernos: Lobezno, Tormenta, Gambito, Júbilo, Pícara... quienes a su vez se cohesionaban con los miembros originales y clásicos: Cíclope, Jean Grey, Bestia... Y algo similar se aplicaba a los villanos.

Si bien Magneto arrancaba como el gran antagonista, pronto daba paso a villanos más peligrosos y letales, como Apocalipsis y Mr. Siniestro, quedando relegado al papel de aliado forzoso recurrente, al igual que en los cómics. Y lo mismo podemos decir de otros tantos secundarios como Cable, Forja, Bishop, cuya génesis era relativamente reciente respecto al resto del equipo, aunque su implicación en la trama era relativamente distinta.

Vida, muerte y resurección... como el Fénix

Este éxito hizo que la serie siguiera viva hasta 1997. De hecho, como curiosidad, X-men: la serie animada no tuvo un final, sino dos. Originalmente, la serie acaba en el episodio de cuatro partes titulado "Beyond Good And Evil", en el que los mutantes derrotaban a Apocalipsis. Tras esto, el guión estipulaba la disolución de la Patrulla-X. Sin embargo, Fox exigió más capítulos, lo que alargó la serie unos meses más. Eso sí, estos episodios no tuvieron el mismo control de "calidad" por parte de Marvel, ya que los financió Saban en su lugar. Por entonces, la editorial estaba en bancarrota y apenas podía permitirse el lujo de financiar más episodios. 

La historia distó mucho de acabar por entonces. La serie continuó en una serie de cómic llamada Adventures of X-men que se ambientaba en el universo televisivo, narrando durante varios números los hechos que no pudieron ser emitidos en televisión. Además, uno de los tie-in de Secret Wars 2015, llamado X-Men ’92, recuperó esta línea argumental, adaptándola en cómic. 

Por otro lado, cabe destacar que el éxito de la serie también tuvo un punto a su favor en el recuerdo colectivo del público. El estreno de la película de X-men avivó la nostalgia muy fuertemente. En 2001 únicamente Fox emitió de nuevo diversos arcos argumentales de la serie. Pero, debido a la demanda, la cadena emitió toda la serie al completo para satisfacer a los fans.

Curiosidades que seguro que no conocíais

Y ahora la parte que seguro que os gustará: la del cotilleo. Como muchos sabréis, Ian McKellen (Gandalf en El Señor de los Anillos y El Hobbit) fue el primer Magneto de la historia del cine hasta X-men:Días del Futuro Pasado. En el 2000 debutó en el papel del Amo del Magnetismo. Sin embargo, por poco se queda sin el papel. Para el papel del villano se había postulado anteriormente otro candidato: David Hemblen, el actor que ponía la voz a Magneto en la serie animada. Desgraciadamente, para él, sus compromisos con otras producciones le impidieron aceptar el papel finalmente.

Y ésta no es la única curiosidad, ojito. X-men: the animated series recicló numerosos elementos de sonido de otro clásico de televisión. Ni más ni menos que de Star Trek y sus diversas películas. Uno de los reciclajes más conocidos precisamente se da con Magneto. El sonido adjudicado a su uso de poderes es el mismo de la nave klingon de Star Trek III al usar su dispositivo de camuflaje. Ya sabéis apuntaos esta detalle superfriki para la próxima partida de friki-trivial.

Por otro lado, esto seguramente os haga gracia: La serie NO se emitió de manera ordenada. Debido a que después del comienzo de la tercera temporada la producción se diversifícó entre distintos estudios, el arco argumental de ésta está completamente al retortero. Esto implica que las historias se solapan de manera inconexa y desordenada. Así, el final de la Saga de Fénix ve inmediatamente narrados episodios que se suponen anterior a este otro arco. ¡Canela en rama!

Por último y ya como guinda: X-men: la serie animada tuvo dos openings distintos para Japón. Como bien sabéis, esto es habitual en las series americanas en el País del Sol Naciente. Pero en el caso de X-men, no se trata de un revamp de las imágenes de cabecera, con una música tecno/rock atronadora al uso. La animación de estos openings fue completamente original, realizada ex-profeso para el espectador japonés. De hecho, las chicas fueron adecuadas a los canones de bellezas del anime, en un intento de enganchar al público japonés y el montaje del opening obedece más las reglas del anime que a las de las series norteamericanas de animación.

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