Análisis

Análisis de Civilization: Beyond Earth para PC

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

Y por fin llegó el día tan ansiado para todos los seguidores de la vida y obra de Sid Meier. Civilization Beyond Earth estará en unas horas entre nosotros, y por eso queremos contarnos las sensaciones que nos ha transmitido con este análisis.

Esta nueva entrega de la saga Civilization es una gran bocanada de aire fresco, en lo que se refiere a su hilo argumental, que no está sujeto a páginas o libros de historia de la humanidad, sino que emerge directamente de la imaginación de Firaxis.

Colonización más allá de nuestro planeta

El comienzo de Civilization Beyond Earth nos mostrará una serie de cinemáticas de gran calidad que nos cuentan de manera sintetizada las causas de la peregrinación en masa de la población humana hacia otros lugares del universo. En la tierra son seleccionados los habitantes más valiosos y lanzados en cápsulas a planetas de todo tipo.

Da lo mismo que dejemos familia detrás, si nosotros somos de utilidad para las distintas confederaciones y nuestros familiares no, seremos igualmente lanzados a la aventura de la colonización sin ningún tipo de contemplaciones, al fin y al cabo es una misión de vida o muerte para nuestro planeta tierra.

Civilization Beyond Earth se desarrolla en un futuro bastante lejano al nuestro, entorno a unos 600 años por delante de nuestra era. Si hoy los viajes a Marte son meras conjeturas y se esperan que puedan ser realidad en un par de décadas, en esta nueva entrega de Civilization comprobaremos que la tierra está más que preparada para dar ese gran salto.

A la hora de comenzar una partida, debemos seleccionar distintas variables que modelen la personalidad de la partida que vamos a jugar. Lo primero de todo será la elección de la confederación de la que queremos formar parte.

Para ello podemos elegir entre ocho, estas son las confederaciones Pan asiática, Franco-íbera, Polistralia, Protectorado Kavithano, Brasilia, Unión Africana, CRA y Federación Eslava. Como habéis podido comprobar, cada una de estas confederaciones representa una agrupación de poblaciones con las actualmente convivimos en nuestro planeta.

Cada una de estas confederaciones tendrá unas ventajas iniciales, por lo que podremos elegirla en base a nuestra afinidad cultural o bien decantarnos por seleccionarla en base a las ventajas logísticas y productivas que esta nos aporte. También elegiremos el tipo de colonizadores, que serán científicos, refugiados, aristócratas, ingenieros y artistas.

Otra de las elecciones antes de comenzar nuestra colonización es la elección de la nave que nos transportará hasta el nuevo planeta, las disponibles son el topógrafo continental, los retro propulsores, escáner tectónico, el reactor de fusión o el sensor de formas de vida.

Una vez más, la elección de la nave nos aportará diferentes ventajas de partida, como conocer de antemano el contorno de las costas o una elección más amplia de puntos donde plantar nuestra colonia.

También la carga podrá ser elegida por nosotros, las diferentes que podemos introducir en nuestras naves son las siguientes, Hidroponia, laboratorio, materias primas, arsenal de armas o maquinaria. Todas ellas nos permiten comenzar con elementos añadidos, como una unidad de soldados extra o un número mayor de ciudadanos.

El último paso antes de la colonización es elegir el planeta donde queremos hacerlo. Tras cientos de años de innovación tecnológica, los habitantes de la tierra han podido descubrir decenas de planetas habitables, por lo que podremos elegir entre una selección de ellos, cada uno con sus características.

Lo más destacado a la hora de elegir el planeta es la composición de su superfície, si está bañada en gran parte por océanos, con decenas de islas o bien es una especie de Pangea donde todos los colonizadores compartirán el mismo territorio, con pocas posibilidades de ampliar sus dominios en ultramar.

Llegó la hora de la verdad

Esta hora comienza cuando seleccionamos un lugar de “aterrizaje”, y digo esta palabra porque no tengo ni idea de cómo se llamaría en este nuevo planeta. Aquí debemos plantar nuestra base más primigenia y comenzar nuestra exploración. Para ello contamos con una unidad de explorador, que podrá merodear por los alrededores de nuestra base principal en busca de todo tipo de vestigios alienígenas.

Esta será nuestra primera misión, la de explorar las nuevas tierras, mientras escoltamos a nuestro explorador con alguna unidad de infantería espacial, la más común de las unidades militares, que tendremos disponible desde el principio.

A partir de aquí, con nuestro explorador podremos descubrir distintos emplazamientos, como por ejemplo, ruinas de antiguas civilizaciones alienígenas, zonas con gran riqueza de minerales o bien descubrir material enviado por nuestras sondas previamente y que podremos recoger y analizar con esta unidad. Estas sondas nos aportarán todo tipo de mejoras para nuestra nueva civilización, potenciando determinadas habilidades.

Paralelamente a nuestras primeras exploraciones, veremos cómo poco a poco van descendiendo otras pequeñas naves con las avanzadillas de otras confederaciones que también apostarán por la exploración y explotación de los recursos del nuevo planeta. Estas son las confederaciones que os describía antes.

Cuando aparezcan estas nuevas confederaciones, lo primero que harán será pulsar nuestra opinión acerca de futuras exploraciones, saludándonos, también manipularlos para declarar la guerra a otra facción, ofrecer cooperación o simplemente ignorarlos.

La experiencia es la madre de la ciencia

Evidentemente, en el año 2600 las cosas serán muy distintas de como las conocemos hoy, por lo que los chicos de Firaxis han podido dar rienda suelta a su imaginación, dotando a Civilization Beyond Earth de unos árboles tecnológicos cargados de ingeniería punta desde el primer momento que lo exploramos.

Podemos dirigir nuestro árbol tecnológico en distintas direcciones, con elementos muy futuristas como la biónica, robótica, ingeniería mecatrónica, servomecanismos, ingeniería de tejidos, genética, ciencias alienígenas, terraformación, control del clima, pensamiento colaborativo y un largo etcétera.

Estas tecnologías, que desarrollaremos con nuestra confederación nos dan una idea de hasta qué punto podrían evolucionar nuestras unidades y el conjunto de nuestra sociedad en el nuevo planeta.

Pero también debemos verlo desde el prisma contrario, el de los demás exploradores del planeta, que también irán desarrollando estas aptitudes incluso a más velocidad que nosotros si no nos movemos rápido. Para ello podremos consultar una tabla que nos detalla la situación de cada confederación, clasificados en base a unos puntos obtenidos por una serie de variantes.

Para comenzar a expandir nuestros dominios, debemos algunas edificaciones básicas, como granjas, plantas de energía y por supuesto unidades militares que ayuden a que la exploración de este nuevo mundo sea lo más sencilla posible.

En nuestras primeras batidas por las tierras alienígenas, tendremos que enfrentarnos a las criaturas originarias del planeta, que desde el primer momento acecharán a nuestra base principal.

Esto nos obligará a crear unidades militares que las contrarresten, una vez eliminadas, debemos buscar el foco de estos grupos alienígenas, que suelen ser cuevas donde se desarrollan y multiplican. Limpiando estas cuevas con nuestros militares estaremos libres de criaturas alienígenas durante varios turnos.

Los alienígenas también nos acecharán en los mares, ya que grandes criaturas marinas intentarán atacar nuestra ciudad, barcos o patrulleras, para lo que tendremos la opción de realizar ataques a distancia y eliminarlos, aunque en mar abierto son muy peligrosos.

Ahora bien, hay que tener cuidado a la hora de tratar con los alienígenas, ya que las distintas confederaciones difieren mucho a la hora de encarar este tema. Si te dedicas a la aniquilación de la fauna autóctona, puedes encontrarte con otras confederaciones que condenen abiertamente tu actitud represiva, hasta el punto de que te denuncien en voz alta frente a las demás confederaciones.

Y no sólo esto, alguna de ellas podría declararte la guerra si entiende que tu actitud es ya insoportable. Todas estas amenazas provienen de que muchas de estas confederaciones consideran a los alienígenas un elemento clave para poder avanzar más rápidamente en la investigación en nuevas formas de vida.

Una vez más, la libertad que aporta Civilization Beyond Earth radica en que podremos dar nuestro propio carácter a la confederación, lo que a su vez chocará con los ideales de las demás y viceversa, lo que nos obligará a ser moderadamente diplomáticos.

Todas las virtudes de Civilization V se mantienen en esta nueva versión interestelar, por lo que con su conocido sistema de construcción de unidades a lo largo de varios turnos podremos hacernos con todo tipo de nuevos colonos y construir nuevos centros de investigación.

Por poner algún ejemplo, podremos construir citoviveros, clínicas, laboratorios, complejos de lanzamientos, laboratorios farmacéuticos, reactores, talleres, recicladoras y un largo etcétera de construcciones que nos aportarán conocimiento y sobre todo capacidad de investigación y desarrollo frente a las otras civilizaciones.

Las unidades también nos permitirán desarrollar la labor principalmente de exploración y defensa de nuestros territorios. Podremos construir vehículos de combate, reclutar soldados francotiradores, exploradores, trabajadores y el colonizador, que es de los que más turnos tardará en reclutarse,  pero que nos permitirá abrir nuevas sucursales de nuestra misión colonizadora.

Con el tiempo y de la mano de nuestros avances tecnológicos, podremos mejorar las unidades que construyamos. Podremos adquirir evoluciones de cualquier unidad, estas estarán disponibles en base a la dirección del árbol tecnológico que estemos utilizando, mejorando unidades de infantería, blindados y un largo etcétera.

Evolución de nuestra confederación

Sin duda es el gran atractivo de la serie Civilization. Ver como de una simple cápsula se puede llegar a crear casi una reproducción de tu país a millones de kilómetros. Tras el aterrizaje y evolución de nuestra ciudad principal, podremos construir colonizadores para fundar nuevos puestos.

Esto nos dará paso al siguiente nivel, la creación de rutas comerciales entre nuestras propias ciudades, lo que aumentará la riqueza y poder para construir cada vez elementos más avanzados en el menor tiempo posible. También podremos abrir el comercio a otras ciudades de nuestro entorno pertenecientes a otras confederaciones.

Aunque lo más normal es que te encuentres con la negativa de esta a hacer ningún trato contigo, para lo que en muchos casos lo mejor será someterlos. Con un buen ejército provisto sobre todo de lanzamisiles, la ciudad enemiga caerá de nuestro lado en cuestión de tiempo, pudiendo arrasarla, saquearla o simplemente asimilarla y anexionarla a nuestra confederación.

En una confederación bastante avanzada aparecerán elementos como la agencia de espionaje, que podremos desarrollar para torpedear a las confederaciones enemigas. Esto nos permitirá asignar a estos espías diferentes misiones, como reclutar nuevos espías en otras confederaciones, desviaciones de energía, agitación, espionaje industrial y un largo etcétera de opciones que nos darán mucha información y recursos de forma clandestina, aunque como os podéis imaginar, asumiendo ciertos riesgos.

En Civilization Beyond Earth hay un elemento tóxico común en todos los territorios, el miasma, que es una especie de bruma verde que intoxica a las unidades que en ese turno se encuentren en esta casilla infectada. Esto puede quitar por cada turno unos 10 puntos de vida a nuestra unidad.

Para ello, existe una tecnología capaz de acabar con el foco de estas nubes tóxicas, a través de un satélite que pondremos en órbita, lanzándolo desde cualquiera de las ciudades preparadas para ello.

Esto nos permitirá descubrir la vista orbital, que cambia el mapa a este modo para poder ver aquellos objetos que pululan por la órbita del planeta, en este caso este satélite que cada turno irá limpiando de miasma cada uno de los hexágonos seleccionado por nosotros.

La misma interfaz de siempre

Y agradecemos que así sea, se mantiene todo lo que ha hecho legendaria a esta saga, sus mapas divididos por hexágonos, las partidas por turnos, los combates sencillos, con resultados lógicos y las relaciones con las demás facciones que son claves para mantener nuestra confederación a salvo de agresiones externas.

No se deja nada al azar, cuando vamos a atacar el resultado de lo que podría pasar se mostrará en unos gráficos claros, que en distintos tonos de rojo y verde nos alertarán del posible resultado que podría tener la escaramuza.

Los menús son muy similares a los de otras entregas de la serie, aunque como es obvio, adaptado a las nuevas tecnologías disponibles y sobre todo con un aspecto futurista que le va como anillo al dedo.

Poco más que añadir al manejo en general de Civilization Beyond earth los que sois veteranos de la saga no tendréis ningún problema en adaptaros a sus controles, y los profanos en ella tampoco necesitaréis mucho tiempo para haceros con él, sobre todo con el extenso tutorial interactivo que nos acompañará en los primeros turnos.

Una de las buenas noticias, es que siguen disponibles los mods, lo que nos permitirá seguir cargando aquellas modificaciones que creen los demás usuarios, cosa que como es obvio, a día de hoy es nada, pero que en breve comenzará a tener sus modificaciones.

Apartado técnico

La verdad que en este apartado Civilization Beyond earth se ha portado de manera impecable. Desde que hicimos el avance a ahora, han aparecido unos nuevos drivers de Nvidia que si bien no se han notado de manera espectacular, sí han añadido nuevos efectos que nuestra GTX 770 ha manejado con una fluidez total durante todo el juego.

También hay que reconocer que no es un juego con unos requerimientos enormes, pero desde luego, todo el detalle que cabría esperar sí está presente, aun cuando ampliamos el zoom a su punto más cercano. El apartado sonoro también raya a gran altura con una banda sonora totalmente adecuada para el mundo futurista en el que nos movemos, con momentos de verdadera épica.

La traducción y doblaje al español es total, con voces profesionales de calidad que nos acompañan todo el juego, desde el extenso tutorial a las conversaciones con otras confederaciones.

Conclusiones

La verdad que sólo podríamos decir cosas buenas de Civilization Beyond earth, salvo que en algunos aspectos para los más profanos en este juego, los comienzos pueden ser un poco abrumadores, aunque para eso también tiene soluciones Firaxis, pudiendo diseñar la partida a tu medida y con una dificultad escalable.

Lo mejor de Civilization Beyond earth es que rompe con los anteriores esquemas de fidelidad a la historia de nuestro mundo, donde la imaginación toma el poder nos muestra una sociedad y entorno totalmente nuevo por descubrir, con tecnologías súper chulas que nos encanta investigar y todo tipo de unidades que difieren mucho de las arcaicas que teníamos que utilizar en anteriores Civilization.

Yo siempre pongo el mismo ejemplo, hubo un juego, Starflight, de Megadrive, que era emoción pura, exploración planetaria totalmente de lo desconocido, ahí residía su encanto, en el descubrimiento de nuevas formas de vida y recursos naturales.

Civilization Beyond earth devuelve a la saga de Sid Meier el aire fresco que ha podido perder en sus últimas entregas, creo que las series históricas necesitaban un descanso y qué mejor que esta nueva entrega interplanetaria para relanzar la franquicia de forma extraordinaria.

Si eres un veterano de la saga, no te defraudará en absoluto, pero si nunca lo has jugado, ¿a qué esperas? Es un título imprescindible.

Valoración

Gran vuelta de tuerca a la saga Civilization, en esta entrega la historia no está escrita, la modelamos junto con las demás confederaciones en una galaxia muy, muy lejana

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

La emoción de lo desconocido, los brillantes árboles tecnológicos, calidad técnica

Lo peor

Demasiado abrumador para el novato, es muy difícil obtener algo de otras confederaciones

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