Análisis

Análisis de Dynasty Warriors 8 Empires

Por Álvaro Alonso
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Versión comentada: PS4

Machacando botones llega el análisis de Dynasty Warriors 8 Empires para PS3, PS4, Xbox One y PC, la versión ampliada con opciones estratégicas y nuevos personajes de Dynasty Warriors 8: Xtreme Legends. Los guerreros orientales han vuelto, y esta vez, nuestras órdenes (y nuestros pulgares) dictarán el resultado de la batalla. 

Antes de entrar de lleno en el análisis de Dynasty Warriors 8 Empires, conviene repasar un poco la historia de este spin-off. La saga Dynasty Warriors utiliza, entrega tras entrega, el Romance de los Tres Reinos (la novela que narra la reunificación de China) como excusa para ofrecer batallas campales 1 vs. 1.000.000 a "botonazo" limpio, lo que se conoce habitualmente como musou. Pero su sombra es tan alargada que incluso alcanza a otras sagas tan conocidas como Naruto, One Piece o, recientemente, The Legend of Zelda con Hyrule Warriors.

Dentro de la propia franquicia Dynasty Warriors también hay varias subsagas, en concreto dos:  la vertiente Xtreme Legends y la que hoy nos ocupa, Empires. Mientras que el primero sirve como una ampliación de los juegos principales (con nuevos personajes, habilidades y trajes), Empires añade elementos estratégicos a la fórmula machacabotones, dando como resultado una amalgama tan curiosa como interesante. Y así, tras disfrutar de Dynasty Warriors 8 y Dynasty Warriors 8 Xtreme Legends, llega el momento de dirigir ejércitos orientales en Dynasty Warriors 8 Empires.

La dura vida del general de brigada

Desde el 'Empire Mode' accedemos a las distintas campañas que ofrece el juego, todas basadas en las batallas que se narran en el Romance de los Tres Reinos, aunque, si lo deseamos, también podemos crear y participar en contiendas adaptadas a nuestros gustos, con nuestras propias reglas y personajes. Eso sí, no esperéis encontrar grandes escenas de vídeo que narren los acontecimientos: las pocas que se ven sirven para narrar acontecimientos fijados, como el principio o el final de la aventura, que son absolutamente iguales escojamos el personaje que escojamos. Y hablando de personajes, prácticamente todo aquel que haya tenido cierto protagonismo a lo largo de la saga Dynasty Warriors está disponible para ser seleccionado como comandante, dando lugar a un elenco abrumador de guerreros, cada uno con sus habilidades y ataques propios: desde Sun Quan, que barre el campo de batalla a toda velocidad con su espada, hasta Liu Shan, un joven que causa estragos en batalla con... Un banco de madera.

La prioridad en Dynasty Warriors 8 Empires es ponernos en la piel de un guerrero cuyo objetivo es unificar los reinos de la manera que creamos conveniente, ya sea mediante alianzas... O invadiendo y aniquilando los territorios vecinos. Además, es posible actuar desde distintas posiciones: podemos ejercer de "vagabundos" que no rinden pleitesía a ninguna nación, crear la nuestra propia (algo bastante arriesgado, todo sea dicho) o unirnos a un ejército y ascender en los rangos hasta convertirnos en máximos dirigentes. Cada posición conlleva sus pros y sus contras, por ejemplo: trabajar bajo las órdenes de un ejército nos aporta una paga mensual por nuestros servicios, unos servicios (representados como objetivos) que debemos cumplir sí o sí. Mientras que, como vagabundos, tenemos total libertad para hacer lo que nos plazca, sin requerimientos ni ataduras... Pero también sin pagas mensuales.

Desde el menú de opciones estratégicas, podemos llevar a cabo gran cantidad de tareas: persuadir a otros generales para que se unan a nuestra causa, reclutar soldados, incrementar nuestros beneficios, invadir territorios, ejercer de negociadores durante las alianzas, recolectar materiales, participar en misiones para abastecer de armas a nuestras tropas.... Eso sí, muchas de estas acciones hacen que el tiempo avance inexorablemente, y si suceden 50 años y no hemos conseguido unificar todos los reinos, obtendremos una dolorosa pantalla de Game Over. Dicha pantalla se da tanto en este caso, como cuando una nación que no sea la nuestra consiga conquistar todo el territorio. Esto significa que una derrota en batalla no supone el final de la partida, ni mucho menos.

Pulgares, para qué os quiero

Y es que a pesar de la densa capa estratégica, las batallas campales contra cientos de enemigos siguen siendo el quid de la cuestión... Y poco ha cambiado respecto a Dynasty Warriors 8 y Dynasty Warriors 8 Xtreme Legends. Controlamos a un único personaje que puede aniquilar a decenas de enemigos de un sólo golpe, tenemos acceso a multitud de combos y ataques mágicos espectaculares, distintas armas, monturas para desplazarnos a toda velocidad... La principal diferencia respecto a sus hermanos es la inclusión de nuevas armas EX para determinados generales y la posibilidad de usar ciertas opciones estratégicas durante la batalla, conocidas como estratagemas.

Las estratagemas varían dependiendo del personaje, y a medida que progresamos en nuestra carrera como generales, obtenemos acceso a nuevas opciones más poderosas. Las hay de todo tipo, desde las simples que se limitan a recuperar una ligera parte de la salud de nuestros aliados, hasta estrategias a gran escala que pueden hacer que los soldados enemigos huyan durante cierto tiempo, procurando una gran ventaja que puede dar la vuelta a la batalla en un abrir y cerrar de ojos. Además, disponemos de la opción de construir emplazamientos que sirven como bases en mitad de la batalla... Con el consiguiente riesgo a perderlos si nos los defendemos debidamente. La climatología también juega un pequeño papel, ya que dependiendo de la hora y del tiempo, la batalla podría decantarse hacia un lado u otro.

Todas estas opciones suenan muy bien sobre el papel, el problema es que en el fragor de la batalla es posible ignorarlas por completo y dedicarnos a seguir la 'fórmula Dynasty' a pies juntillas: machacar botones hasta quedarnos sin pulgares llevándonos por delante a todo aquel que ose interponerse en nuestro camino. Y en la gran mayoría de situaciones, siguiendo esta fórmula el resultado es igual o incluso más favorable que si nos dedicamos a planear minuciosamente estrategias de ataque. Cierto es que se disfruta igualmente, pero igualmente cierto es que al final, Dynasty Warriors 8 Empires termina cayendo en la exageradísima monotonía que acusa la franquicia desde prácticamente la primera entrega.

Una batalla perdida no significa el fin de la guerra

Gráficamente, la versión de PS4 está muy por debajo de lo que se espera de un juego de nueva generación, con un acabado sólido pero muy simple, en especial en lo que a texturas se refiere. Aunque, eso sí, hay que reconocer que a pesar de mostrar en pantalla a cientos de enemigos constantemente, el juego se mueve con fluidez en todo momento, y no hemos notado bajadas de frames. Al rey lo que es del rey.

Dynasty Warriors 8 Empires llega, como viene siendo habitual, completamente en inglés y con voces en japonés. Mientras que en los juegos de la saga principal esto no supone un gran problema, el añadido de las opciones estratégicas se traduce en grandes cantidades de texto que podrían suponer un problema para aquellos que no estén versados en la lengua de Shakespeare. Dicho esto, y salvando el tema del idioma, es un juego que hará las delicias de los fans de las batallas multitudinarias, la estrategia militar y la historia mítica oriental. Pero recalcamos lo de 'fans', pues ellos y sólo ellos serán los que disfruten al 100% de este ligero soplo de aire fresco para una saga que pide a gritos una renovación de sus mecánicas de juego.

Valoración

Las opciones estratégicas consiguen aportar algo de variedad, pero la fórmula Dynasty Warriors convierte la acción desenfrenada en monotonía más rápido de lo que nos gustaría.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

Cantidad ingente de contenido, en especial personajes. Las opciones estratégicas.

Lo peor

Excesivamente repetitivo. Gráficos bastante pobres. Totalmente en inglés.

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