Análisis

Análisis de GTA V

Por David Martínez
-

Estados Unidos lleva buscando durante décadas esa gran obra literaria que le coloque a la altura del resto del mundo; una historia de su gente y su cultura, que atrape al espectador por su calidad y profundidad. Después de jugar GTA V, creemos que la hemos encontrado, y Rockstar es su gran autor.  

Antes de publicar este análisis de GTA V ya hemos contado con detalle alguna de las novedades de este esperadísimo "sandbox". Rockstar ha preparado este lanzamiento con la precisión de un reloj suizo: ha dejado escapar gotas de información periódica, para que los jugones se fuesen preparando: los tres personajes, la preparación de los golpes, el mundo submarino... No en vano se trata de la producción de entretenimiento más ambiciosa de la Historia. Pues bien, todo lo que os hemos contado son sólo las piezas separadas, pero combinadas se convierten en algo muchísimo más grande.

Preparaos para disfrutar de la obra de entretenimiento más importante en lo que va de siglo XXI: un juego tan grande que sólo puede compararse a películas como El Padrino o novelas como El guardián entre el centeno. ¿Una afirmación demasiado atrevida? 

Una mecánica infalible

La mecánica de juego de GTA V es una evolución perfecta de la saga. El título que sentó las bases de los "sandbox" (las aventuras de desarrollo abierto) recupera el testigo del mejor nivel de GTA IV, El trébol de tres hojas, y lo lleva hasta el límite. Ya no se trata de una sucesión de "encargos" en que tenemos que ir de un lado a otro de la ciudad evitando a la poli, sino que Grand Theft Auto V se apoya sobre niveles complejos, en que hay que preparar cada movimiento como en la vida real. Los atracos, que detallamos aquí, son el mejor ejemplo de esta campaña, que dura alrededor de 30 horas, repartidas en 69 misiones. Y por supuesto, ésto sólo representa un 60% del juego.

La principal novedad es el uso de tres personajes, que "construyen" la historia. Podemos alternar entre ellos antes de cada misión, o combinar las habilidades de Michael, Trevor y Franklin en medio de un "trabajito" para disfrutar de tres perspectivas diferentes. El salto entre los tres protagonistas es ágil y contribuye a que nuestra experiencia sea más completa. Pero la "esencia" se mantiene. La conducción depurada al extremo, la posibilidad de mejorar nuestras habilidades (basta con realizar determinadas actividades, no hay que visitar el gimnasio como en San Andreas) y los tiroteos, con sistema de coberturas y puntería semiautomática, que han conseguido retratar la experiencia de un "shooter" cinematográfico igual que Max Payne 3.  

La libertad de acción, con un mapa inabarcable, también es herencia de GTA San Andreas. Contamos con un abanico de vehículos sobrecogedor (coches, motos, bicicletas, barcos, submarinos, helicópteros, aviones...)  y con ellos podemos hacer casi de todo. Hay misiones secundarias para cada personaje (que encajan dentro del contexto y nos ayudan a conocerlos mejor) y también saltos, triatlón, carreras todoterreno... La ciudad de Los Santos es un campo de juego sin fin, en que nosotros ponemos las reglas. Los jugadores más atrevidos se van a encontrar "golosinas" repartidas por este escenario gigante: bases militares, bosques y desiertos con vida salvaje y unos fondos marinos que esconden tesoros (aunque, como es lógico, la mayoría de los arrecifes están vacíos). Ante esta obra faraónica, lo que más nos  ha llamado la atención es la cantidad de detalles que se ocultan en cada esquina. Un borracho o una prostituta nos asaltan en los barrios bajos, encontramos a un tipo colgado de un cartel publicitario sobre la autopista, hay publicidad del teléfono iFruit, programas de televisión como "El más racista de América", redes solciales como "Life Invader"... la vida en GTA V es como la vida real, pero más divertida.

La historia de nuestras vidas

El argumento no era uno de los platos fuertes de GTA... hasta ahora. El retrato de personajes de esta quinta entrega es sublime, infinitamente mejor de lo que hemos visto en literatura, cine y juegos durante los últimos años. Michael, que comienza hablando con su psicoanalista, es un personaje inspirado en Tony Soprano, y como él, lucha por mantener a flote una familia mientras lleva a cabo actos criminales. Su  historia (con tintes sentimentales) nos ha conseguido emocionar... y lo mismo ha ocurrido con Trevor, que se coloca en el otro extremo: un personaje histriónico y desequilibrado, pero con una humanidad que aflora en los momentos más insospechados. Ambos redondean el drama perfecto. En tercer lugar, Franklin muestra el lado más "convencional" de la historia: la escalada de un pandillero hasta un delincuente de altura, como hemos visto en series como The Wire. Entre los tres, nos enseñan el lado más oscuro del sueño americano. Por cierto, esta historia huye de los tópicos (nada de mafias italiana o irlandesa) para contar un argumento plausible, aunque exagerado.

Pero no penséis que GTA se ha vuelto dramático, porque todo está salpicado de sarcasmo y de sentido del humor. Evidentemente, es entretenimiento para adultos: hay sexo, violencia y un lenguaje poco apropiado... que nos provoca las mismas sensaciones que la secuencia del disparo fortuito de Pulp Fiction. Hasta sabe reírse de sí mismo (y de otros "shooter" muy populares) y se permite niveles "psicotrópicos" en que los protagonistas usan sustancias ilegales para ver cosas que no existen en la realidad.

Técnica maestra

La obra de Rockstar es apabullante, pero no es perfecta. Es verdad que durante el juego nos encontramos fallos en la carga de texturas (pese a la instalación) en la detección de colisiones o en el comportamiento de algunos secundarios... pero no importa lo más mínimo. El motor Rage, propiedad de Rockstar, junto a Euphoria, ponen en pantalla unos efectos que quitan el hipo. No hay nada comparable a recorrer por primera vez Zancudo Valley pilotando un avioneta, contemplar un atardecer en la playa de Vespucci  o ver el downtown iluminado por la noche. La luz en todas estas escenas casi se puede tocar. 

Los rostros de los personajes son muy expresivos, y sus animaciones, especialmente durante los tiroteos, parecen perfectamente naturales. Por su parte, la Inteligencia Artificial (en personas y animales) nunca deja de sorprendernos, y la física en explosiones y disparos es "cinematográfica" (un tanto exagerada, pero funciona a la perfección dentro del juego).

Mención especial para el apartado sonoro, con efectos envolventes y una banda sonora (compuesta específicamente para el juego) bien escogida. Como curiosidad, escuchar algunos temas electrónicos mientras se conduce por la noche, es casi como protagonizar Drive.  En el otro extremo, están las emisoras de radio, temáticas y con canciones licenciadas de grandes artistas. Sólo GTA V cuenta con temazos como Radio Ga Ga de Queen, Rythm of the Night de Corona, Johnny Cash, Chicago... 

Las voces se mantienen en el inglés original. Por un lado, es una lástima que muchos jugadores terminen empotrándose con una farola mientras conducen por ir leyendo los subtítulos (en este sentido las conversaciones se parecen a las de Red Dead Redemption) y ni siquiera disfrutarán con la brutal parodia de 50 Sombras de Grey que se anuncia por radio. Pero por otra parte, la interpretación en las voces es perfecta. Por cierto, se usaron delincuentes reales para el doblaje de algunos personajes.  

El multijugador

No se puede afirmar que GTA V tenga modo multijugador. El juego es una experiencia individual, que hace mucho hincapié en las emociones... pero que incluye una "puerta" hacia el mutljugador: GTA Online.   Este modo se desarrolla en Los Santos, pero es algo aparte, que no interfiere con las vidas de Michael, Trevor y Franklin. Si tenéis curiosidad por saber qué nos ofrecerá GTA Online, no dejéis de leer nuestro primer avance. Cuando este juego se ponga en marcha, el próximo mes de octubre,  os ofreceremos un análisis pormenorizado. Pero por ahora sólo puede considerarse como un extra: un añadido que no es parte de GTA V.

Ten un hijo, planta un árbol, juega a GTA V

Hay una serie de cosas que todo el mundo debería hacer, al menos, una vez en su vida. Y aunque suene hiperbólico, jugar a GTA V es una de ellas. El título de Rockstar demuestra hasta dónde han llegado los videojuegos dentro de la industria del entretenimiento. Se trata de la obra integral: seguro que atrapa a los amantes de la conducción, o de los "shooter": tampoco dudamos que algunos lo comprarán sólo para recorrer Los Santos, provocando a la policía o buscando secretos... o por conocer la historia. Incluso los habrá que se enamoren de su potencia gráfica (que rivaliza con la próxima generación) pero eso sería quedarnos en la superficie.

Lo que hace a GTA V mucho más que un juego es que cuenta la historia de nuestra generación, nuestra sociedad, sin descuidar ningún aspecto y disfrazada de videojuego. Habla de la crisis de la mediana edad, la familia, el sexo, el sueño americano y las elecciones personales (la última misión nos invita a hacer una elección moral muy relevante). Y consigue que sea increíblemente divertido, y nos marque para siempre, como sólo han conseguido "los grandes" de esta industria. Magistral.

Valoración

GTA V es una obra de arte, la más importante en lo que va de siglo, que trasciende el mundo de los videojuegos para convertirse en un fenómeno cultural. La experiencia de jugarlo se os quedará grabada para siempre.

Hobby

99

Obra maestra

Lo mejor

Michael y Trevor, dos personajes "vivos" con los que nos hemos identificado.

Lo peor

No está doblado, y no se han subtitulado los diálogos de las emisoras de radio.

Lecturas recomendadas