Análisis

Análisis de Hyrule Warriors para Wii U

Por Rubén Guzmán
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Versión comentada: Wii U

Un solo soldado no puede ganar una guerra. O bueno, sí, si es Link y se ha traído la Espada Maestra. ¡Qué se prepare el ejército que trata de conquistar Hyrule!

En Hobbyconsolas.com llamamos patata caliente a dos cosas. A las patatas que alcanzan temperaturas superiores a los 40º y a los juegos cuyo análisis puede generar polémica. E Hyrule Warriors es una patata caliente (del segundo tipo). Este juego nace fruto de la política de Nintendo de aliarse con otras compañías para producir títulos protagonizados por personajes de la Gran N. Y aunque ya lo hemos hecho en anteriores avances, tenemos que advertiros una vez más que este juego es un Dynasty Warriors protagonizado por los personajes de la serie Zelda, y qué así lo ha querido la propia Nintendo. Un juego de acción pura y dura que no tiene ni uno solo de los elementos de aventura de los Zelda, pero sí su ambientación, sus personajes y guiños que los “zelderos” agradeceremos.

Campo de batalla: Hyrule

Hyrule Warriors es un musou game, subgénero de los beat’em ups inventado por Koei cuando en 2000 lanzó Dynasty Warriors 2 para PlayStation 2. En este tipo de juegos, nuestro personaje se lanza a un campo de batalla abarrotado de cientos de enemigos para acabar con ellos a golpes, con un sistema de combos muy sencillo y ataques especiales muy espectaculares. Una mecánica que Hyrule Warriors traslada tal cual al Universo Zelda.

Todo comienza cuando la misteriosa hechicera Cya lanza a sus tropas a la conquista, y una nueva generación de héroes, encabezados por la Princesa Zelda y un joven recluta llamado Link, se unen para detenerla. ¿Encaja esto en la cronología de la serie Zelda? Pues está en manos de Nintendo decidir si incluye o no Hyrule Warriors en ella: Cya abre portales temporales a las eras de Skyward Sword, Twilight Princess y Ocarina of Time, y de ellas extrae las hordas de monstruos que conforman su ejército. Para acabar de liarla, fusiona los Hyrules de esas épocas con el de su presente, de manera que vamos a recorrer escenarios de esos míticos juegos… y Link y Zelda van a reclutar a los héroes que los habitan para que luchen a su lado (algo así como Los Vengadores de Hyrule, vaya).

Los amigos de Zelda

En total, la plantilla de personajes jugables del modo Leyenda (así se llama el modo historia) son Link, Impa, Sheik y Zelda del presente del juego, Darunia de la época de Ocarina of Time, Fay de Skyward Sword y Midna de Twilight Princess, además del personaje de nueva creación Lana (muy importante en la historia) y, atención, Ganondorf ya bien avanzada la trama. El juego tiene además cuatro personajes desbloqueables en otros modos de juego: Ruto de Ocarina of Time, Zant y Maripola de Twilight Princess y Grahim de Skyward Sword.

No está mal 13 personajes, aunque los musou games suelen tener muchos más, pero la gracia está en el diferente estilo de combate de cada uno… Bueno, vale, no. En realidad con todos jugamos igual. El control es sencillísimo, con un botón para combos, otro para ataques fuertes que pueden rematar esos combos y otro para los especiales. Hay un botón para esquivar y otro para cubrirse (de este último os juro que no descubrí su existencia hasta después de haberme pasado el modo Leyenda). Este control es idéntico para todos los personajes y, aunque cada uno tiene sus ataques propios, eso no se traduce tanto en luchar de manera diferente con ellos como en que hay personajes mejores y peores (apuntad a Link y Ganondorf como apuestas seguras).

El padre de todos los “machacabotones”

Así que juguemos con el personaje que juguemos, lo que nos espera en el campo de batalla son miles de enemigos a los que masacrar sin piedad, algunos jefecillos intermedios que nos darán algo de más de guerra y nos obligarán a esquivar sus ataques, y jefes finales que solo son vulnerables cuando encontramos su punto débil, y a los que en general derrotamos con el arma secundaria que acabamos de encontrar (bombas, búmerang, arco…). Todo muy vertiginoso y muy machacabotones, pero la gracia está en que, durante las batallas, además de cumplir objetivos principales tenemos que ocuparnos de dos cosas más: ayudar a nuestros aliados controlados por la CPU si están en peligro y cuidar de que las tropas de Hyrule (que nos acompañan en batalla) no sean superadas por las del enemigo. Para lograr esto último, hay que controlar el mayor número posible de bastiones: puntos del mapa que podemos conquistar acabando primero con los monstruos que encontremos en ellos y después con su capitán. Si nos olvidamos de esta tarea, lo que acabará pasando es que el ejército enemigo irá dominando el campo de batalla hasta atacar nuestra base. Y, si esta cae, perderemos la partida.

Así, entre masacrar cientos de enemigos, acabar con los jefes, proteger a nuestros aliados y tomar bastiones, en general las batallas del juego no nos dar respiro y son bastante emocionantes. Yo, en concreto, soy un obseso de ir conquistando bastiones, que me da pena que las tropas de Hyrule se las vean en solitario con los enemigos. Y lo mejor de todo es que podemos vivir la experiencia con un colega. Porque Hyrule Warriors se disfruta en solitario, pero sin duda da lo mejor de si mismo si jugamos a dobles en modo local, uno en la tele y otro en la pantalla del mando (no, no hay modo online), en todo un ejemplo de juego cooperativo de los de toda la vida y de calidad. ¡Además así podemos repartirnos los objetivos!

El modo Aventura

Esta intensidad de las partidas basta para que le dediquemos al juego las 12 horitas, más o menos, que nos llevará superar la historia. Pero resulta que Hyrule Warriors tiene un modo bastante más largo que el modo Leyenda, llamado Modo Aventura. En él exploramos el mapa del juego con el que comenzó todo, The Legend of Zelda para NES, y cada unas de sus 128 pantallas esconde un desafío que debemos cumplir en un mapa del modo Historia. Suelen ser del tipo de “acaba con X enemigos en tiempo limitado”, pero hay sorpresas como la irrupción inesperada de jefes, obligarnos a tomar bastiones, buscar y eliminar a determinados enemigos…

Aunque lo más interesante es que, en muchas de estas casillas, conseguimos ítems que luego usamos para buscar recompensas secretas en otras. Las casillas que tiene una recompensa secreta lo indican, pero lo que no sabemos es qué objeto y en qué parte de la casilla hay que usarlo. Afortudamente, uno de los objetos, la brújula, sirve para desvelar el punto de la pantalla en el que hay que usar otro ítem. Si por ejemplo es un árbol, lo suyo es que lo quemes con una vela. Una vez descubierta la recompensa, hay que completar el desafío para conseguirla. Y suelen ser de las mejores, como nuevas armas o algún personaje desbloqueable. Pero vamos, lo que queda de todo esto es que el mapa guardan un montón de cosas y descubrirlas resulta entretenido, además de suponer un porrón de horas de juego que también podemos disfrutar a dobles.

Mejorando tu armamento

La dificultad del modo Aventura asciende rápidamente según desbloqueamos casillas, así que es en este modo donde da más de sí el sistema de mejora de personajes disponible también en la historia. Con las rupias que ganamos al derrotar enemigos, subimos a nuestros héroes de nivel y comprarmos nuevos combos y capacidades en sus árboles de desarrollo… Bueno, al menos las armas nos salen gratis, ya que las conseguimos jugando en los diversos modos, pero para mejorarlas sí que nos hace falta pasta: algunas armas tienen características especiales (más combos, más poder de ataque, mayor probabilidad de que los enemigos dejen recompensas al caer) y en la armería podemos “arrancar” estas capacidades y colocarlas en otras, con el objetivo de crear el arma definitiva.

Así cada personaje va ganando un montón de armas… aunque esto tiene truco. En realidad, más que armas distintas se trata de versiones con diferentes atributos de una misma arma. Por ejemplo, Zelda puede tener un florete básico, uno con más poder de ataque, otro con ataques acuáticos, etc. En realidad, armas completamente distintas, es decir, con diferentes ataques, hay como mínimo dos por personaje (aunque algunos personajes tienen más. Por ejemplo Link puede llevar una espada normal, báculos, manguales y la Espada Maestra).

Mejorar a tus personajes y buscar secretos en el modo Aventura son sin duda dos alicientes muy importantes para seguir jugando a Hyrule Warriors más allá de la historia, reclamos lo suficientemente potentes para superar la repetitiva mecánica de las partidas.

El apartado técnico: bueno y malo a la vez

A ver: Hyrule Warriors peca de escenarios simplísimos, hasta el punto de que el atractivo que podría tener revisitar lugares míticos de la saga desaparece. Además, el diseño de los enemigos es muy irregular, con algunos muy básicos y otros más currados. Eso sí, en general los personajes jugables están bastante bien hechos. Pero lo más importante es que, cuando lo pones todo junto, el juego funciona, te olvidas de lo cutres que son algunos decorados, y disfrutas de unos ataques especiales muy espectaculares y batallas con decenas de enemigos en pantalla y suficiente refresco de imagen. La música está bastante bien, con la recuperación de temas clásicos, algunos versionados con toques guitarreros que pegan con la salvaje acción del juego.

Y la ambientación “zeldica”… Sí, son Link, Zelda y compañía, y están bien hechos y tal. Y la historia cumple sin alardes, con escenas de vídeo mudas (como siempre en la serie Zelda) más o menos espectaculares, y algunos guiños graciosos. Por ejemplo, veremos a Darunia bailar la Canción del Bosque, o a la princesa Ruto entrar en escena en la misma postura en la que la transportaba Link en Ocarina… y claro, están los cucos, que a veces nos encontramos por cientos en el campo de batalla como ejército enemigo o aliado. En general, queda la sensación de que el juego aprovecha la mitología de la serie de manera correcta pero no extraordinaria, logrando sonrisas cómplices en los fans de la serie pero sin convertirse en un juego indispensable para los mismos.

En general, juzgado como título independiente, Hyrule Warriors supera las flaquezas de su repetitiva mecánica con la intensidad de las peleas y el pique por ir desvelando su contenido desbloqueable. Además, el título seguirá creciendo, con DLCs y cosas que Nintendo está añadiendo, como un nuevo modo Desafío que se estrenará con el nivel de la batalla de Farore y que suponemos se irá actualizando. Así que estamos ante un juego de acción competente, con mucho contenido y, sobre todo, perfecto para superar junto a un camarada de armas.

Valoración

El Universo Zelda sirve de escenario para un juego de acción de mecánica sencilla e intensidad muy alta, que engancha por su mucho contenido desbloqueable y sus partidas a dobles. Como homenaje a la serie Zelda, cumple su cometido sin emocionar.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Las batallas no nos dan respiro. Las partidas a dobles. Algunos guiños a la serie Zelda.

Lo peor

El sistema de combate es muy, muy básico. Sí, a machacar botones, esquivar y hacer especiales.

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