Análisis

Análisis a mamporros de Punch Quest

Por David Alonso Hernández
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Los juegos Free-to-play están invadiendo nuestros dispositivos móviles y, aunque la mayoría de ellos sólo dan el máximo cuando accedemos a sus micropagos, de vez en cuando aparecen joyitas que nos dan la oportunidad de disfrutar a tope de forma totalmente gratuita. Punch Quest es un genial ejemplo de ello.

En nuestra última entrega de los 5 mejores juegos para iOS de la semana os recomendamos Punch Quest, un curioso endless run (o juego de 'carrera infinita') desarrollado por Rocketcat Games y Madgarden que nos llamó la atención por muchos y muy variados motivos, como su genial aspecto tipo 16-Bit o que fuera totalmente gratuito.

No os voy a engañar; la semana pasada el juego que más horas se contoneó por mi iPhone y iPad fue el genial Angry Birds Star Wars de Rovio, del que, por cierto, ya os ofrecimos un completo análisis el mismo día de su lanzamiento. Sin embargo, no fueron pocas las veces que -casi inconscientemente- mi dedo se deslizó hasta el botón Home de mi dispositivo para "enjaular" a los pájaros cabreados y liberar toda la acción que se desataba al pulsar el icono de Punch Quest. ¿Qué estaba pasando?

Lo que pasaba es, simplemente, que el título que se han marcado Rocketcat Games y Madgarden es uno de los más adictivos que han pasado por mi móvil o tablet en los últimos meses, por lo que era incapaz de quitarme de encima esa sensación de "pique" por superar mi puntuación anterior. Es justo esa capacidad de atraparnos, junto a otros muchos motivos, la que hace que todos los que tienen un dispositivo táctil con la manzana detrás deberían darle una oportunidad a Punch Quest. Os contamos por qué.

Corriendo y golpeando sin fin

La mecánica de Punch Quest no puede ser más sencilla y, para ser sinceros, la verdad es que no inventa nada nuevo respecto a otros endless run: en un entorno 2D, nuestro cometido es avanzar por unos escenarios que no terminan nunca y en el que los enemigos y las trampas no dejan de complicarnos la existencia.

El avance de nuestro fornido héroe es automático, por lo que nosotros sólo debemos preocuparnos de saltar para esquivar los distintos obstáculos y de golpear a los esqueletos, duendes u orcos que practican sus variados ataques contra las "cachas" de nuestro prota.

Pulsando en la parte izquierda de la pantalla nuestro héroe salta lanzando un poderoso gancho, lo que resulta muy útil para sortear precipicios adornados con pichos o para golpear a los enemigos que se ubican en la parte superior del escenario. Por su parte, si tocamos la parte derecha de la pantalla ejecutamos un puñetazo deslizante, con el que es posible encadenar -si somos lo suficientemente hábiles- combos de golpes con números estratosféricos.

Con la única combinación de estos dos movimientos es posible avanzar una buena distancia despachando a los enemigos y recorriendo los distintos caminos que componen los escenarios, en los que podemos encontrar potenciadores con distintos efectos, como aumentar nuestra fuerza, así como transformaciones que nos permiten, por ejemplo, cabalgar a lomos de un dinosaurio que dispara rayos láser (¡toma!) o convertirnos en un enano con una fuerza y rapidez descomunal. 

Estos power-ups resultan muy útiles para acabar con los jefes finales o para cumplir las distintas tareas que se nos proponen al inicio de cada partida, tales como ejecutar un número determinado de ganchos o acabar con un cierto tipo de enemigo, y que nos otorgan punchos extra, la moneda de cambio para adquirir nuevas habilidades y ventajas.

No sin mis punchos

Uno de los elementos más divertidos de Punch Quest es la posibilidad de adquirir nuevas habilidades para nuestro héroe; escudos protectores, movimientos de bloqueo, ataques especiales... hay un montón de poderes que podemos equipar (con un máximo de 3 simultáneamente en cada partida) y que hacen que el desarrollo de cada nuevo juego cambie sustancialmente.

Buscar la combinación idónea de habilidades es tan divertido como vital si queremos mejorar nuestras puntuaciones, lo que hace que nos "piquemos" de mala manera y que siempre queramos echar una partida más.

Y es que jugar y tratar de superar nuestros récords combinando diferentes poderes es la mejor forma de conseguir punchos, aunque los desarrolladores también nos dan la opción de comprar paquetes de ellos a través de un menú del juego. Lo bueno es que, a diferencia de otros muchos títulos Free-to-play, Punch Quest puede ser disfrutado al máximo sin necesidad de gastarse un Euro, ya que su dificultad y jugabilidad está muy bien ajustada

Con respecto a esto, se podría decir que Rocketcat Games y Madgarden lejos de idear "tretas" para hacernos pasar por caja si queremos continuar, como hacen otras compañías, han incluido el sistema de compra de punchos como un elemento secundario; algo así como una posibilidad para que los usuarios podamos premiar económicamente su buen trabajo, (y de paso obtener punchos rápidamente), pero siempre de forma voluntaria y sin que afecte de manera importante al desarrollo del juego. Una política sin duda excelente y que pone en evidencia las "malas artes" de otros títulos Free-to-play.

Diversión con estilo retro

Si os habéis fijado en las pantallas que acompañan este texto seguro que os habrá llamado la atención el peculiar aspecto gráfico de Punch Quest. Y es que otro de los elementos más molones del juego es su apartado técnico al más puro estilo 16-Bit.

Con unos personajes y escenarios pixelados para la ocasión, pero con un colorido y diseño excelente, los gráficos de Punch Quest están íntegramente programados en 2D, todo un punto a favor para los amantes de los juegos clásicos.

Además de nuestro fuertote héroe, cuyas animaciones están bastante logradas, los enemigos son bastante variados y tienen un diseño muy atractivo. Vamos, todo lo atractivo que puede resultar un orco, troll o esqueleto arrastrándose por unos cavernosos escenarios... pero el caso es que molan.

La guinda a este "pastel retro" la ponen unos efectos bastante solventes que se producen al realizar distintas acciónes, como golpear a un enemigo o ejecutar un movimiento de bloqueo, y que completan un atractivo apartado gráfico al que sólo se le echar en cara una cierta falta de variedad en el diseño de los escenarios y algunas ralentizaciones puntuales cuando el número de elementos en pantalla es muy elevado.


Unos males menores, junto a la falta de traducción de los textos a nuestro idioma, para un juego muy entretenido; de esos que consiguen "picarnos" sin remedio, y cuya relación calidad precio no podría ser mejor. Es evidente que Punch Quest no puede competir con los grandes desarrollos para iOS (ni tampoco lo pretende), pero pocos títulos Free-to-play nos ofrecen tanta diversión por tan poco dinero. 

Valoración

Punch Quest es el ideal de juego Free-to-play para móvil: es sencillo, pero muy divertido, tiene un estupendo apartado gráfico y resulta ideal para echar una partida rápida en cualquier parte... sin que sus creadores quieran arruinarnos.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Su mecánica engancha y los gráficos 'retro' son un punto. ¡Y es gratis!

Lo peor

No puede competir con "los grandes" de iOS y sus escenarios son un poco repetitivos. Está en inglés.

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