Análisis

Análisis de Medal of Honor Warfighter

Por David Martínez
-

Después de servir en el conflicto de Oriente Medio, los operadores Tier 1 se despliegan por todo el mundo para demostrar que son el arma más poderosa en la lucha contra el terrorismo. A su favor, cuentan con la tecnología más sofisticada... y un modo multijugador apoyado en el juego en equipo.

ACTUALIZADO 05/01/2016: Medal of Honor Warfighter para PS3 vuelve al frente gracias a su llegada a la Colección de Juegos al Instante de PS Plus en enero. Os refrescamos su análisis para que recordéis lo que ofrece este shooter bélico.

Una larga estirpe de soldados contempla la última entrega de Medal of Honor. Después de consagrarse en la Segunda Guerra Mundial, y dar el paso a la guerra moderna con el irregular juego de hace dos años, este "shooter" arriesga el todo por el todo con un cambio de planteamiento. En Warfighter nos encontramos varias localizaciones reales (Yemen, Filipinas, Dubai, Sarajevo, Pakistán...) en lugar de una sola misión,  se utiliza un nuevo motor gráfico, el engine Frostbite 2.0 como en Battlefield 3, y el estilo multijugador vuelve a los combates rápidos, en mapas pequeños, con la incorporación de ventajas por racha.

Esta misión se ha cumplido, pero a costa de algunas bajas.

Lo más grave de todo, seguramente, es que no llega a sorprendernos en ningún momento: pese a lo espectacular de las misiones, pasamos la campaña sin pestañear, y los modos multijugador pierden su impacto en muy poco tiempo.

 



Una campaña corta, basada en hechos reales

Lo primero que nos llama la atención durante la campaña es la variedad de situaciones a las que nos enfrentamos en sus 13 capítulos (ocupan entre cuatro y cinco horas de juego). Hay asaltos desde una playa somalí, control remoto de drones tipo SWORD, una trepidante huida en Zodiac hasta llegar a un helicóptero Chinook, un descenso en AH-6 Littlebird armados con un rifle MK-14... todas estas situaciones ya aparecieron en los dos últimos Modern Warfare, pero en este caso se benefician de una ambientación más real, narrada mediante flashbacks; con una historia muy coherente y con un enfoque emocional. Quizá convenga destacar que nunca antes la familia del soldado (la mujer e hija de Preacher) y sus relaciones con otros camaradas habían tenido tanta relevancia en un juego. 



La mecánica de este "shooter" no ha evolucionado demasiado. Warfighter incorpora un sistema de coberturas poco práctico (muy parecido a lo que ya habíamos visto en Killzone 3) la posibilidad de escoger de qué modo queremos entrar y limpiar estancias, y una buena recreación de la caída de los proyectiles en larga distancias. Por lo demás, los disparos de ritmo frenético se alternan con emocionantes secuencias de conducción -no os perdáis el nivel de Dubai- y zonas "sobre raíles" en que actuamos como artilleros. 

Sin duda, lo mejor de todo es el uso del motor gráfico Frostbite 2.0 que permite la destrucción de partes del escenario, así como generar efectos climáticos y de iluminación que alteran las condiciones de la batalla.

 

En este punto, hay que resaltar las diferencias entre versiones; mientras el juego de PC se muestra impecable, las consolas sufren al adoptar este motor, y presentan algunos fallos. Hay texturas que tardan en cargar, elementos que se generan de forma espontánea, enemigos que se quedan bloqueados... pero no os preocupéis, porque la ambientación, de cualquier modo, es muy convincente, y consigue que olvidemos estos defectos.



Multijugador sin riesgos

Las batallas online son la razón de ser de este "shooter" bélico. En el juego anterior, los encargados de este desarrollo fueron los suecos de DICE (creadores de Battlefield), pero esta vez el equipo ha optado por un acercamiento más conservador, con escenarios pequeños basados en los mismos niveles de la campaña.

 

La selección de tropas comprende a 12 fuerzas especiales de distintos países, entre los que podemos seleccionar hasta 6 clases, cada una con habilidades propias, ventajas por racha ofensivas y defensivas, y un par de armas exclusivas. Lo mejor es que estas armas se pueden configurar hasta el más mínimo detalle (la óptica, la bocacha, montura del cañón, camuflaje...) para que se ajusten mejor a nuestro estilo de juego.



En general, los modos de juego se apoyan sobre viejos conocidos, como Batalla por equiposDominación por sectores o Demolición. Sólo destaca la inclusión de Home Run: guerra de banderas en diez rondas, en que no reaparecemos una vez que nos han eliminado. En todos estos modos podemos aprovechar el sistema de binomios: un compañero al que vemos en todo momento señalado en el mapa, y junto al que podemos reaparecer cuando somos eliminados (o que nos proporciona experiencia adicional si le ayudamos) lo que recompensa el juego en equipo.

 

Para rematar el multijugador, Warfighter cuenta con un sistema de rangos, desbloqueos y condecoraciones, que le dan más profundidad, y también es compatible con la red Battlelog. Como novedad, en esta plataforma podemos apuntarnos al grupo de España, y competir contra jugadores de otros países, aunque no aparezcan tropas españolas en el propia juego.  En definitiva, Medal of Honor se aúpa sobre las virtudes de los otros grandes "shooter" (Call of Duty y Battlefield) y nos brinda una experiencia sólida y entretenida, pero que no sorprende en ningún momento. 

Valoración

La saga se mantiene en el notable. Los tiroteos son realistas, y el multijugador es muy entretenido, pero casi todas las situaciones habían aparecido en juegos anteriores, y técnicamente (especialmente en consola) tiene algunos fallos.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

La ambientación de la campaña, basada en distintas operaciones reales, y las clases multijugador.

Lo peor

La campaña es muy corta, y el multijugador no es tan profundo como otros. Hay fallos gráficos.

Lecturas recomendadas