Análisis

Análisis Steel Battalion Heavy Armor

Por Borja Abadie
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Hasta ahora nos habían puesto a los mandos de casi cualquier aparato imaginable. Steel Battalion: Heavy Armor para Kinect es mucho más ambicioso: nos pone a las "manos" de un "mecha".

Capcom y From Software, creadores del genial Dark Souls o de los "similares" Armored Core que podéis conocer en esta entrevista, apuestan por Kinect a lo grande con Steel Battalion: Heavy Armor, un juego que, lejos de limitarse a usar el dispositivo de Microsoft como simple complemento de una aventura convencional, nos propone un uso del sensor nunca visto hasta ahora en Xbox 360.

Año 2082, el mundo ha involucionado a épocas en las que no existían los ordenadores. Un extraño microbio ha acabado con todos los microprocesadores del planeta, por lo que no nos queda más remedio que volver al combate analógico y olvidarnos de la guerra cibernética y digital. Como piloto estadounidense en su lucha contra las nuevas Naciones Unidas (ahora dominadas por la codicia), controlamos un VT, un "Tanque Vertical", vamos, un "mecha" de los de toda la vida.

El control es la clave

Con los sticks analógicos de nuestro mando convencional nos movemos y apuntamos, como en un shooter tradicional. Todo lo demás, es decir, lo importante, se hace a través de Kinect: cambiar de munición, mirar el mapa, cerrar la escotilla delantera, aumentar la velocidad, etc. tirando de distintas palancas y pulsando botones con nuestras manos. Podéis haceros a la idea con este vídeo.

Tras un pequeño tutorial en el que nos explican lo básico, nos lanzamos a la reconquista de Nueva York. Decenas de enemigos nos esperan a nuestro desembarco en la playa, la mayor parte de ella atestada de minas, y vamos avanzando poco a poco… nunca mejor dicho, dada la dificultad para mover el VT al tiempo que disparamos a los enemigos. Las exigencias de lo que pasa a nuestro alrededor (disparos, minas, enemigos en todas las alturas y distancias posibles) superan con creces nuestras posibilidades controlando el tanque.

Tratar de extraer el humo de nuestra cabina al tiempo que intentamos escapar del fuego enemigo y devolverles la "jugarreta", por ejemplo, resulta poco menos que imposible. Quizás con las mejoras que vienen incluidas en la pre-reserva, tengamos más suerte.

Veo tus manos, pero casi ni las reconozco, dijo Kinect 

En un primer momento todo parece funcionar bien durante el tutorial, ya que vamos muy poco a poco, pero en cuanto empezamos a jugar... la cosa cambia. Si, por ejemplo, queremos activar un gadget del interior del tanque para hacer cualquier acción, lo pasamos muy mal para que el sistema nos reconozca con la precisión necesaria para activar el dispositivo deseado.

La cosa se pone peor cuando volvemos al interior del tanque en mitad de la batalla, ya que Kinect "nos ve" usando el controlador convencional e interpreta que estamos intentando tocar alguna palanca. Mientras tanto, nosotros hacemos lo posible para eliminar rápidamente de su rango de visión el mando, cosa que aumenta el "bodevil" considerablemente, con Kinect volviéndose loco y nuestro piloto agarrando todas las palancas cercanas, por ejemplo.

Aunque consigamos depurar nuestra técnica y pongamos mucho cuidado, la detección sigue fallando. Tenemos que hacer las cosas muy despacio para que nos detecte con precisión, lo que imposibilita que salgamos airosos en los combates y lastra la experiencia de juego de Steel Battalion. Pero, ¿y que hay al margen del fallido Kinect?.

Steel Battalion: Heavy Armor sin Kinect

Está claro que lo más importante de este título (y lo que para nosotros tiene más mérito) es el uso de Kinect, y ya hemos visto que falla. Aun así, la experiencia de juego se salvaría si el resto fuese bueno, pero tampoco es el caso. La historia que os hemos apuntado al inicio carece de interés a medida que avanzamos en la aventura.

Las misiones son de lo más simple y repetitivo que hemos visto en mucho tiempo, con objetivos que, aunque enmascarados bajo muchos nombres distintos, nos obligan a repetir el mismo patrón una y otra vez: ve hasta este punto, acércate poco a poco hasta los enemigos, comienza a disparar y reza para que te dé tiempo a matarlos antes de que Kinect te obligue a realizar cualquier otra acción, porque entonces, amigo mío, estarás muerto. Si no nos creéis, lo mejor que podéis hacer es probar la demo que está disponible en Xbox Live. Los gráficos están muy, muy anticuados, con escenarios muy vacíos y texturas de hace 5 años.

A su favor tiene un modo cooperativo para 4 jugadores en el que podemos colaborar con 3 amigos, cada uno en su casita, para completar el modo campaña. Cada jugador puede elegir un VT distinto, y obtenemos puntuación por separado para introducir un elemento competitivo. Os confesamos que nosotros no lo hemos podido probar, pero nos podemos hacer una idea de que la imprecisión que supone jugarlo en solitario no hará más que multiplicarse por cuatro.

Valoración

La ambición de este proyecto merece reconocimiento, y mucho, aunque a la hora de jugarlo no somos tan compasivos.

Hobby

63

Aceptable

Lo mejor

La propuesta para usar Kinect es bastante original.

Lo peor

El sensor de movimientos reconoce mal nuestras acciones. Las misiones son muy simples y repetitivas.

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