Análisis

Análisis Test Drive Ferrari Racing Legends

Por Francisco Javier Gomez
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La marca Ferrari es todo un símbolo del automovilismo por su tecnología punta y su elegancia de formas. ¡Y ahora sus mejores modelos están a tu disposición!

Cuando alguien habla de Ferrari, instantáneamente y de manera inconsciente, salta a nuestra mente la imagen de Fernando Alonso conduciendo un monoplaza a toda velocidad. Pero más allá de su conocida imagen dentro del mundo de la Fórmula 1, la marca italiana siempre ha sido santo y seña de la innovación en el automovilismo y cierto status social debido a los desorbitados precios de todos y cada uno de sus modelos.

Pero puedes estar tranquilo por el estado de tu bolsillo: ni la galopante crisis que sufrimos podrá impedir que probemos más de 50 modelos de Ferrari de diferentes épocas. Y todo ello, gracias a Test Drive Ferrari Racing Legends, la nueva entrega de la serie Test Drive que celebra los 65 años del nacimiento de la marca del “Cavallino Rampante”.

El estudio Slightly Mad (creadores de la saga Need For Speed Shift) aparca el desarrollo de “mundo abierto” de las últimas entregas de la serie Test Drive para centrarse en el típico juego de pruebas de conducción. Podemos escoger un evento de cada una de las tres edades de Ferrari (Oro 1947-1973, Plata 1974-1990 y Moderna 1991-2011), para ir desbloqueando nuevas pruebas. Nula innovación y pocas opciones en un desarrollo que también tira de eventos típicos en los 36 circuitos disponibles (combinación de trazados reales y otros ficticios): pruebas contrarreloj, carreras contra otros rivales, etc.

Lo bueno es que los vehículos son variados (turismos, coches de GT, monoplazas de F1, etc.) y la conducción se puede configurar para que sea de tipo arcade (con ayudas a la frenada o asistente de dirección) o simulador total.

Y no solo eso: además, las reacciones de todos los coches están bien trasladadas en carrera y resultan bastante realistas. Unas logradas sensaciones al volante que también están presentes en un multijugador hasta para 8 jugadores. Aunque, como vemos, en el aspecto de la simulación cumple sobradamente, algunas taras le impiden alcanzar un puesto en el podio. Y es que, por ejemplo, no cuenta con tiempo meteorológico dinámico, la posibilidad de modificar la mecánica de los vehículos y la sensación de velocidad con la cámara externa no resulta del todo convincente. Pero el mayor lastre que arrastra es el pésimo estudio de la dificultad.

Una cosa es que las carreras supongan un reto para el jugador en estos tiempos de títulos excesivamente “facilones”, y otra muy distinta que tengamos que sudar sangre para superar una prueba. Incluso haciendo una carrera prácticamente perfecta, resulta una tarea prácticamente imposible superar algunos eventos, lo que resulta frustrante incluso para el jugador más avezado.

Haciendo un símil, Test Drive: Ferrari Racing Legends sería el Dark Soul "hipervitaminado" del género de la conducción. Vamos, solo un reto para jugadores muy pacientes a los que no les importa correr una y otra vez en el mismo circuito hasta saberse de memoria cada curva del trazado.

Gráficamente también es un título con luces y sombras. Por ejemplo, todos los modelos tienen un gran acabado y se nota el gusto por el detalle, tanto en el interior como el exterior de los coches. Pero por otro lado, los circuitos resultan poco más que correctos y además acusan un notable “popping”. Un apartado técnico que podía mejorar viendo los últimos juegos de conducción y que tampoco mejora sustancialmente con un apartado sonoro normalito.

Por todo ello, Test Drive: Ferrari Racing Legends tiene el encanto de una simulación muy realista a la hora conducir los modelos de una marca tan prestigiosa como Ferrari, pero que tiene algunos defectos (especialmente el de su desmedida dificultad) que le impiden convertirse en un referente del género.

Valoración

Pese a su lograda simulación, el resultado es un juego de conducción irregular por una dificultad mal calculada y otros aspectos mejorables.

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

La simulación está conseguida. El catálogo de coches y circuitos es amplio.

Lo peor

La dificultad es estratosférica y no está bien equilibrada. El desarrollo ofrece nulas opciones.