Análisis

Análisis de Tomb Raider para PS3, 360 y PC

Por Borja Abadie
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Lara Croft no siempre ha sido una arqueóloga de armas tomar. Hubo un tiempo en que sentía miedo, frío, dolor y luchaba por su supervivencia. Crystal Dynamics nos muestra los orígenes del mito tras tres años de desarrollo, pero os aseguramos que la espera ha merecido la pena. 

Tomb Raider se une a la moda de los reinicios. Sagas que triunfaron en la pasada generación y que renuevan su planteamiento clásico para adaptarse a los nuevos tiempos. Esta entrega, que cronológicamente es la primera nos presenta a una Lara completamente distinta a la que conocíamos.

Durante una expedición por el Pacífico Sur en busca de una antigua civilización, nuestro barco se hunde en el Triángulo del Dragón, en una isla cerca de Japón. Nuestra heroína llega hasta una playa cercana, para acabar atrapada por unos extraños individuos. Desde este momento se inicia un largo viaje en el que Lara pasa de ser una simple arqueóloga de biblioteca a la Lara de toda la vida.

¿Cómo reaccionarías ante una situación de supervivencia extrema? ¿En qué clase de persona te convertirías? Lara pasa la mayor parte de la aventura recibiendo golpes, heridas, pasando hambre, frío y enfrentándose a situaciones imposibles. Pero, como nos avisa nuestro mentor Roth, somos una Croft, así que Lara se echa la expedición a sus espaldas y se convierte en la encargada de salvar al resto de supervivientes de los hostiles habitantes de la isla y muchos otros peligros.

Así es la nueva Lara

Lo primero que nos llama la atención es la inclusión de un sistema de mejoras para la propia Lara y su equipamiento. En los distintos campamentos que encontramos al explorar la isla, podemos gastar la experiencia adquirida en nuevas habilidades. Tenemos tres ramas de aprendizaje: superviviente, cazadora y luchadora, con un total de 24 mejoras. Podemos mejorar nuestra precisión con las armas, la cantidad de objetos que recibimos al investigar o la eficacia de nuestro instinto de supervivencia, por ejemplo.

Y es que contamos con una especie de visión, en blanco y negro, (al estilo de otras aventuras como Assassin´s Creed o Batman Arkham), el insitinto de supervivencia nos resalta los objetos importantes de nuestro entorno, como animales, enemigos, munición u objetos con los que interactuar, por ejemplo. A primera "vista" puede parecer una "casualización" de la aventura, y de hecho lo es, aunque no tanto como nos temíamos. 

Es cierto que nos permite analizar el entorno, dándonos una importante ventaja en los combates y la exploración, pero sólo podemos utilizarla cuando no nos movemos, lo que limita mucho su uso. Además, resulta complicado ver las partes no resaltadas, por lo que tampoco tiene mucho sentido usarlo todo el tiempo.

La supervivencia juega un papel importante en la trama, aunque al contrario de lo que podía parecer en un principio, no tenemos que cazar para sobrevivir ni nada por el estilo. La salud se regenera sola, pese a que la trama nos obligue a encontrar un botiquín o medicinas en determinados momentos.

La caza de animales salvajes, como ciervos, jabalíes o pájaros, sólo nos sirve para ganar experiencia. Ninguno de los animales es especialmente peligroso, están más como divertimento que como un desafío a nuestra pericia. Eso sí, no podemos pasarnos todo el juego cazando para subir de nivel como locos, ya que al acabar con unos cuantos animales empezamos a recibir muy poca experiencia.

La "Unchartización" de Tomb Raider

Mucho se ha hablado del nuevo estilo de la saga, en especial, sobre el parecido "razonable" con la saga Uncharted. Es cierto que esta nueva entrega comparte muchas de las mecánicas de las aventuras de Nathan Drake, aunque tienen sus diferencias. El nivel de acción y el estilo de los combates es bastante similar.

Los combates son bastante frecuentes. En determinadas zonas podemos pasar desapercibidos acabando con los enemigos con nuestro arco, pero la mayoría de las veces terminamos en mitad de intensos tiroteos. El nivel de espectacularidad de las batallas es brutal, aunque ya avisamos que la inteligencia artificial de los enemigos es bastante simple (incluso jugando en el nivel difícil). El nivel intelectual de los enemigos, sin embargo, no afecta al conjunto general, que ofrece mucho más que tiros.

La exploración es mucho más abierta que en Uncharted. Sin llegar a ser un mundo abierto, y aunque hay muchos momentos pasilleros, la mayoría de escenarios cuenta con un buen número de caminos secretos y zonas que descubrir, además de tener un diseño mucho más abierto. Una vez que superamos una zona tendremos que volver a visitarla usando nuevas habilidades que hayamos adquirido para completarla al 100%.

Las habilidades de Lara para explorar los escenarios son muy variadas. Podemos agarrarnos a todo tipo de salientes. Gracias a nuestro piolet escalamos paredes verticales y también podemos usar nuestro arco para lanzar una flecha con una cuerda y clavarla en determinadas superficies, creando tirolinas.

Los escenarios están repletos de coleccionables. Hay 13 niveles principales. En todos ellos tenemos que encontrar documentos, tesoros GPS y reliquias. Además, muchos cuentan con tumbas opcionales (de las que hablaremos luego) y con tareas secundarias únicas, como encontrar setas en un bosque o iluminar 10 estatuas con nuestra antorcha.

Heroína de acción, heroína de la razón

Aunque buena parte de la aventura la pasamos saltando de aquí para allá y disparando a todo lo que se mueve, también hay tiempo para que Lara se estruje el cerebro con unos cuantos puzles. No son tan numerosos como en entregas previas, pero están mucho mejor diseñados, gracias al imponente motor físico del que hace gala el nuevo Tomb Raider.

Todos los puzles se resuelven usando la física del entorno: quemar unas cajas para luego dejarlas caer en otra zona que arderá abriéndonos el paso, balancear una campana gigante para que destruya una puerta de madera, etc... No os queremos destripar ninguna de ellos, ya que resultan divertidos y satisfactorios, los mejores de toda la saga.

Aunque contamos con el mencionado instinto de supervivencia que resalta estas partes del escenario que podemos manipular para resolver los enigmas, el juego no nos da ninguna pista sobre qué tenemos que hacer con ellas (al contrario de su amigo Nathan), algo que se agradece muchísimo. Además de los puzles propios de la trama principal, tenemos 7 tumbas, que podemos saquear opcionalmente y que guardan un complicado puzle esperándonos junto a sus tesoros.

Lara nunca lució tan bien

Aunque en otras entregas ha lucido una mayor "delantera", no nos referimos a eso, sino al espectacular acabado técnico de todo el juego. Las animaciones de Lara merecen un punto y aparte, en especial con lo bien que se adaptan al entorno que nos rodea. Las expresiones faciales nos hacen empatizar (por primera vez) con Lara. La cámara siempre está colocada en el lugar ideal para hacerlo todo más espectacular, pero también más jugable.

Los escenarios, llenos de detalles y efectos de partículas nos tienen embobados e invitan a seguir jugando aunque sólo sea para verlos. Los efectos climáticos también son bestiales, con lluvia, nieve, relámpagos, puestas de sol,... El motor físico (como comentábamos antes) es realmente realista, mención especial para la recreación del fuego.

El doblaje al castellano también está a un nivel muy alto, con voces de sobra conocidas por series y películas. La música, sin llegar a tener momentos realmente épicos, acompaña a la perfección y cumple su cometido con soltura.

Un reinicio a la altura del mito

El resultado final de la aventura es sobresaliente. La mezcla de géneros está muy bien equilibrada, aunque a algunos pueda no gustarles tanta acción y momentos trepidantes. Y es que Lara parace ejercer una especie de atracción inexplicable por los escenarios a punto de derruirse. Parece poco creíble y repetitivo (y quizás lo sea) pero la auténtica realidad es que, sorprendentemente, funciona. 

La exploración de los escenarios resulta bastante gratificante, con decenas de coleccionables que nos aguardan tras descubrir cómo llegar a ellos. Tan sólo tenemos un pequeño reproche, y es que cuando llegamos a obtener todas las habilidades (hemos completado el juego al 100%) no quedan muchos enemigos sobre los que usarlas. Los escenarios no se repueblan de enemigos (a veces puedes encontrarte con dos tíos al revisitar una zona, pero nada más). Esto funciona a la perfección para permitirnos explorar los niveles con calma, pero pierde un poco de emoción al no haber combates.

El modo multijugador, al que sólo hemos podido echar unas pocas partidas (cosas de que no haya más periodistas conectados) nos ha parecido un añadido interesante, aunque nada revolucionario. Sólo hay 4 modos de juego: todos contra todos, por equipos, rescate (como un captura la bandera) y llamada de auxilio. Los dos últimos son los más interesantes, ya que la diferencia entre jugar con un superviviente o con uno de los nativos de la isla, es mucho mayor.

Aunque también tenemos las típicas subidas de nivel, desbloqueos de armas, mejoras de armas y munición, nuevos personajes, etc... (en un estilo muy parecido a Red Dead Redemption o Max Payne 3), sólo hay 5 escenarios disponibles, ninguno muy grande. Esperemos que la oferta, tanto de escenarios como de modos crezca con futuras descargas, a ser posible gratuitas. Poco contenido, aunque la campaña principal dura unas 10 horas (15 si queremos pillarlo todo).

Los puzles son geniales, el motor físico, la trama, el nuevo aspecto de Lara, cómo se mueve, cómo sufre, cómo nos hace querer evitarlo, las zonas plataformeras, los combates (pese a facilones), el apartado técnico en general, y por muchas otras cosas que seguro que se me están olvidando, Tomb Raider se convierte en una de las mejores aventuras de estos últimos tiempos.

Valoración

El trabajo de Crystal Dynamics para rescatar a Lara del ostracismo ha sido excelente. El nivel técnico es incuestinable y la mezcla de combates, exploración, estilo cinematográfico y puzles resulta divertidísima.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

La mezcla de géneros mantiene el nivel durante toda la aventura, en especial los ingeniosos puzles.

Lo peor

La IA de los enemigos es un poco floja. Nos hubiera gustado una mayor libertad para explorar.