Análisis

Análisis del videojuego de Kick-Ass 2

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: PS3

Dave demostró en el cine que puede emular a la mismísima Hit-Girl destrozando al mal. Meses después del estreno de Kick-Ass 2 llega su videojuego oficial. Igual que en la historia original, él también os hará soltar alguna palabrota que otra.

Hace cosa de un año se estrenaba en cines Kick-Ass 2: Con un par, la segunda película basada en el irreverente cómic de Mark Millar. El resultado fue bastante satisfactorio, así que no era de extrañr que saliera un videojuego basado en él. Lo extraño es que lo haga casi doce meses tarde. ¿Para aprovechar el lanzamiento de la peli en Blu-Ray, quizá? Son los españoles de Freedom factory (responsables de títulos bastante desconocidos como Bloodbath o Young Justice Legacy) los responsables de crear este beat ´em up. Precisamente por eso, porque son "paisanos", nos fastidia bastante dar forma a esta review, pero no podemos escapar de lo inevitable. Kick-Ass 2 no es malo. Es peor.

En el país de los ciegos...

La mecánica de juego es sencilla. Tanto, que cabe con todos los detalles en 2 páginas del manual de instrucciones. Manejamos a Dave Lizewski, alias, Kick-Ass, a través de calles, alcantarillas y tejados para dar pa'l pelo a todos los matones que nos encontremos. Sólo hay dos botones de ataque: uno para porrazos y otro para patadas. Al estilo Assassin's Creed, la clave está en usar otro botón para contraatacar cuando una señal aparezca sobre la cabeza de los enemigos. Pero vamos, no esperéis la misma variedad que en esa saga. Los movimientos están limitadísimos. Aunque podemos enlazar algún combo manteniendo un "timing" correcto en la pulsación de los porrazos y las patadas, Kick-Ass no puede usar armas (sólo desarmar a los enemigos), ni aprender movimientos nuevos, ni agarrar al rival, ni bloquear...

Sólo hay tres movimientos especiales: usar el táser para volvernos más letales durante unos segundos, dar un golpe de gracia cuando el rival esté a punto de morir y patear a los enemigos caídos. Quizá lo más espectacular son los golpes de gracia (Dave tuerce piernas, estrangula al personal o golpea sus cabezas contra el suelo en plan salvaje), pero se repiten taaaaaaanto que pierden la gracia en menos que canta un gallo.

Para colmo, la ejecución de los golpes es horriblemente lenta, así que tardamos un montón en resolver cada trifulca. Los combos aligeran el camino, pero como hay que tener precisión de cirujano para encadenarlos, muchas veces fallaremos en su ejecución y tocará empzar de cero.

Eso sí, Kick-Ass no debe preocuparse. Los enemigos tienen una gama de movimientos tan simple que vencerlos se vuelve tan fácil como tedioso. Para empezar, el catálogo de enemigos de todo el juego se puede contar con los dedos de la mano. Esa escasez se intenta disimular con skins para los enemigos (van "disfrazados" de góticos, policías, etc.), pero sus movimientos los delatan. Además, siempre atacan de uno en uno y se quedan esperando pacientemente a que ejecutemos nuestros golpes de gracia o desarmes de los otros enemigos, momentos en los que somos invulnerables.

La cosa se complica mínimamente al avanzar en la historia, cuando vemos a los mismos tipos de siempre con armas de fuego o escudos, pero como son zoquetes perdidos se los desarma enseguida y a otra cosa.

Y así pasamos todo el juego, superando una ronda de peleas tras otra, separadas por larguísimos tramos en los que caminamos sin incentivo alguno. Saltamos una valla, subimos una escalera y solo vemos escenarios vacíos, con algún callejón lateral en el que curioseamos... Para no encontrar nada. Sólo hay un par de tareas secundarias: tachar los graffitti de El hijoputa y buscar zonas con cobertura Wi-Fi para "weetear" nuestras hazañas. A veces veremos una puerta cerrada o un suelo electrificado, en los que podrían ser los puzles más simples de la Historia: hay que buscar una caja de fusibles cercana y pulsar un botón en el momento justo para abrirnos el paso. Sieeeeempre es lo mismo.

Hostias con metalenguaje

Solo hay un aspecto que se salva mínimanete en el juego: las referencias culturales y "frikis". De vez en cuando, Kick-Ass 2 habla por teléfono con Hit-Girl o el Coronel, momentos en los que siempre sale alguna broma hacia sagas que todos conocemos: El Señor de los Anillos, Spider-man, Rocky... ¡Hasta Dragon Ball! Algunos de esos guiños ya aparecían en el cómic y la película originales, pero otros son propios del juego. No es que sean la monda, pero tienen algo de gracia.

Por supuesto, los personajes también hablan (en inglés, con subtítulos en español) al estilo Mark Millar, con "la palabra que empieza por p" y "la palabra que empieza por j" en sus labios en todo momento. A veces, los diálogos intentan ser tan burros y malhablados que, al igual que en la historia original, acaban saturando un poco. Pero bueno, al menos se nota el esfuerzo por parecerse a la historia en la que se basa.

No se puede decir lo mismo del apartado gráfico. Aunque en la carátula del juego veáis a Jim Carrey, Chloë Moretz y compañía, los personajes del juego tienen un parecido más bien discretito respecto a los actores de la película. Sí, nos enfrentamos a todos los grandes villanos que vimos en ella (como el propio Hijoputa o Madre Rusia), pero la reproducción de los hechos es tan simplota y las escenas de corte tan burdas (viñetas estáticas con voces en off, sin efectos de sonido) que no generan una mínima emoción.

El juego en sí usa un apropiado cel-shading con algunas líneas cinéticas en plan cómic, que consigue agradar durante algunos segundos. Pronto, las simples animaciones y los escenarios repetitivos pasan factura y se unen al tedio que aporta el desarrollo.

Por si esto fuera poco, el título está plagado de bugs: personajes que se desplazan sin venir a cuento, otros que se quedan congelados y nos obligan a reiniciar la partida porque no reciben los golpes... Además, el frame-rate pega algunos bajones de escándalo en zonas que no están especialmente detalladas. En cuanto al apartado sonoro, la música también se repite una y otra vez durante los 5 niveles del juego (cada uno, de una hora de duración más o menos), como si quisiera acompañar a las escasas voces digitalizadas que suenan cuando golpeamos a los enemigos de siempre. En definitiva, una experiencia decepcionante de principio a fin, que habría agradecido un modo multijugador o algún extra, pero que en su lugar nos premia con el vacío. Nos gustaría decir lo contrario, pero no podemos recomendar la compra de este juego a nadie, por muy fan que sean de la saga.

Esperamos que los chicos de Freedom Factory retomen el rumbo en próximas entregas pero, mientras eso sucede, os invitamos a leer nuestras críticas del cómic y la película originales:

Valoración

Otro título cuyo único atractivo reside en la licencia que lo sustenta. Descuidadísimo en todos los aspectos, mal optimizado y reiterativo hasta la frustración.

Hobby

34

Malo

Lo mejor

Algunas referencias "frikis" en los diálogos.

Lo peor

TODO lo demás. Una gran oportunidad desperdiciada.

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