Análisis

Cine de ciencia-ficción: crítica de Dark City

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En Dark City John Murdoch despierta anmésico y es perseguido por haber cometido sádicos asesinatos. Mientras trata de descubrir su verdadera identidad, descubrirá que un grupo de seres llamados "los ocultos" tienen la potestad de manipular las mentes humanas y la propia morfología de la ciudad.1998 - DIRIGIDA POR : Alex Proyas - PROTAGONIZADA POR: Rufus Sewell, Kiefer Sutherland, William Hurt, Jennifer Connelly, Richard O'Brien, Ian Richardson, Colin Friels y Melissa George.

Dark City es una densa película neo-noir dirigida y escrita por Alex Proyas junto a Lem Dobbs y David S. Goyer. Se trata probablemente de su mejor trabajo si tomamos en consideración el resto de su filmografía y eso a pesar de contar con un presupuesto aproximado de 27 millones de dólares, una cifra bastante modesta para ser una producción de ciencia-ficción con aspiraciones estéticas muy altas.

 

Mucha gente desconoce esta película o bien la tiene como una referencia próxima a Matrix, quizás como "su hermana pequeña". Tengamos en cuenta que guarda con ella notables puntos en común como el hecho de que en ambas un "elegido" asume que la realidad que le rodea es una farsa y desarrolla sus habilidades para liberar a sus congéneres; pero incluso también beben de las mismas referencias cinéfilas como la forma en la que la ciudad se convierte en un eje central y casi un personaje más de la trama, la revistación de la estética del cine negro llevada un paso más allá con una incursión de ciertos toques punks o la utilización de la arquitectura para generar un choque visual ecléctico que unifica el art-decó con lo moderno.

 

 

Gran parte del empaque de la película se debe al cuidadoso diseño de producción de George Lidell y Patrick Tatopuolos que ya venía de trabajar en películas que han marcado una impronta en el mundo del cine como Drácula de Bram Stoker, Stargate, Seven o Independence Day, ahí es nada. El propio Tatopoulos señaló lo siguiente: "La película transcurre en todas partes y transcurre en ninguna parte. Es una ciudad hecha con trozos de otras ciudades. Un rincón de un sitio, otro de otra parte. Así que no sabes realmente dónde estás. Un lugar parecerá como una calle de Londres, una parte de la arquitectura se parecerá a Nueva York pero la parte inferior de la arquitectura parecerá una ciudad europea. Estás allí, pero no sabes dónde estás”.

 

Esta idea, aparentemente visual, va muchísimo más allá si tenemos en cuenta la esencia de la historia, que viene a lanzar la idea de que los seres humanos pueden ser de alguna forma ser "reseteados" para contener recuerdos que pueden o no cambiar su propia esencia.

 

 

Cuidado, spoilers:

 

En la película, "los ocultos" son una suerte de alienígenas incapaces de vivir al aire libre, por lo que habitan cuerpos de humanos muertos para moverse por la ciudad. Se trata de una especie en peligro de extinción ya que su capacidad telepática ha eliminado su individualidad.

 

El experimento que llevan a cabo con los humanos trata de discernir si como especie lo que define a cada individuo no depende la genética, la morfología o los recuerdos. El trasunto filosófico que hay detrás de esta búsqueda existencial tiene mucha miga. ¿Es el alma humana algo más especial e imperturbable de lo que la memoria abarca?

 

Cada día, a media noche la ciudad se detiene y los humanos caen aletargados para despertar en una ciudad alterada por los ocultos que imprimen nuevos recuerdos en algunos de ellos. Este proceso llamado "sintonización" es un bucle que se viene realizando de forma indefinida. ¿Cuál es la verdadera realidad? Difícil cuestión...

 

Fin de los spoilers.

 

 

A finales de los 90 hubo un verdadero torrente de títulos de ciencia-ficción en los que se desarrollaban ideas similares como la búsqueda de lo que identifica la conciencia humana, su inteligencia o se plantea directamente la relación del individuo con la realidad: tenemos Gattaca, Pi, Nivel 13 y tantas otras aunque Dark City también tiene ciertas concomitancias con predecesoras como Blade Runner, RoboCop Desafío total, en las que los protagonistas también descubren que sus recuerdos son implantados y se revelan para conseguir descubrir quiénes son en realidad.

 

¿Qué propició que la película no lograra ser un éxito a pesar de contar con una interesante trama? Tenemos varias cuestiones a tener en cuenta. Por un lado, se produjo un pequeño ataque de inseguridad antes del estreno que forzó a Proyas a tener que introducir una voz en off inicial explicativa (caso similar al de Blade Runner) que lastraba en cierta forma su visión artística del proyecto y hubo ciertos cambios que supusieron algo más de diez minutos menos de metraje final.

 

Había cierto miedo de que la trama, compleja, no se comprendiera y tampoco tuvo fortuna a la hora de venderse en carteleras: la película no terminó de lanzarse ni como fantástica ni como de cine negro, generando cierta confusión que hizo que no alcanzara los 15 millones de dólares de recaudación y que realmente despegara a posteriori en el mercado doméstico (el éxito entonces fue tal que se planteó una posible protosecuela que finalmente no llegó a desarrollarse), siempre a la sombra de las deudas de Matrix para con ella, que no son pocas, si tenemos en cuenta que de hecho, parte del decorado se reutilizó en la cinta de los Wachowski.

 

 

Los amantes del género seguramente también encuentren cierta carencia de secuencias de acción puesto que la película se asienta en gran parte en los diálogos y los descubrimientos del protagonista; de lo que disfrutarán como enanos es de los pequeños homenajes a Fritz LangMurnau y el expresionismo alemán en esa oscurísima atmósfera e incluso en la forma en la que esta película ha influido en otras incluso recientes como Origen.

 

En 2008 se publicó el corte del director, en el que se eliminaba el prólogo narrado y se recuperaba el metraje cercenado además de que el montaje presentaba diversos cambios que nos llevaban a conocer las intenciones iniciales de Proyas.

 

Dark City, digna hija de su tiempo, tiene muchas capas y todas se complementan bien entre sí, aunque adolece de esa falta de confianza en sí misma que habría podido catapultarla mucho más lejos. Con todo es un MUST del que todo aficionado debería disfrutar... también por el pretexto de ver a la joven Jennifer Connely, y por supuesto a Rufus Sewell y a Kiefer Sutherland en su etapa pre-24, cuando no se había convertido aún en el reputado actor que es hoy.

¿Tienes más ganas de ciencia-ficción?

Tenemos muchas otras historias fantásticas que contarte. Si quieres conocer otras películas del género que no deberías perderte, visita todas nuestras críticas del especial de ciencia ficción.

Valoración

Infravalorada cinta que vive a la sombra de otras que supieron explotar comercialmente mejor su planteamiento estético neo-noir. A veces los presupuestos marcan la diferencia...

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Las posibilidades que plantea el guión y el diseño de producción.

Lo peor

Las imposiciones externas a la visión del director para hacer más digestivo el argumento.

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