Análisis

Crítica de Ahora o nunca, la comedia de Dani Rovira y María Valverde

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Ahora o nunca - DIRIGIDA POR: María Ripoll - PROTAGONIZADA POR: Dani Rovira, María Valverde, Clara Lago, Alicia Rubio, Marcel Borràs, Jordi Sánchez,Víctor Sevilla, Yolanda Ramos, Gracia Olayo, Melody, Carlos Cuevas, Joaquín Núñez y Anna Gras.ARGUMENTO: Eva y Alex son una pareja que, tras años de noviazgo, decide casarse en el lugar en el que se enamoraron: un pequeño pueblecito de la campiña inglesa. Los problemas de la boda comienzan cuando una huelga de controladores impide que el novio y los invitados se reúnan con la novia y su séquito.

María Ripoll (Lluvia en los zapatos, Utopía) hace un buen trabajo en Ahora o nunca, con una correcta dirección de actores a los que se ve cómodos en sus papeles y sabiendo dónde poner la cámara, así que nada que objetar en cuanto al trabajo de realización.

Es el guión de Francisco Roncal (Zipi y Zape y el club de la canica) y Jorge Lara (Los hombres de Paco, Aída), el que no termina de convencer por su simplicidad y su falta de arrojo pero, sobre todo, por lo más sangrante: no saber aprovechar a los personajes secundarios como Jordi Sánchez, Clara Lago o Yolanda Ramos, de la que podrían haber sacado auténtico oro como ya hizo Paco León en Carmina y amén, por poner un ejemplo reciente.

Las razones tras el visionado son obvias: no ofrece nada nuevo y, para ser una comedia, los gags que realmente funcionan son pocos y están diseminados a lo largo de una cinta que se hace larga (por no hablar del sistemático spoiler que nos han hecho en los canales de Atresmedia de los puntos más divertidos de Ahora o nunca).

En general, la película se crece cuando Dani Rovira funciona en solitario y lo vemos actuar de forma desesperada y hace aguas cuando se acerca a María Valverde y se desarrolla una trama emocional forzadísima y con momentos incoherentes.

Lógicamente Ahora o nunca trata de repetir la fórmula del éxito de Ocho apellidos vascos, pero tratando de ser más universal: el pique regional que ha seguido dando grandes alegrías en televisión con la serie Allí abajo se sustituye por el patrio cuando una pareja decide celebrar su boda en la campiña inglesa, lugar en el que se enamoraron y toda una serie de obstáculos imprevistos impiden que el enlace se celebre.

Menos canalla en su humor que 3 bodas de más de Javier Ruiz Caldera y menos ingeniosa en los diálogos que la audaz La gran familia española de Daniel Sánchez Arévalo, en algunos momentos da la sensación de ser un episodio de una serie alargado más que una cinta con entidad propia en la que sobre todo se echa en falta ritmo a la hora de hilvanar los gags que deberían llevarnos a un in crescendo humorístico (lo que nos lleva a señalar que el montaje cojea).

De momento, no sabemos si los números acompañarán a la película en el largo recorrido, pero lo que sí es cierto es que su estreno ha empezado con buen pie: de momento es el mejor estreno español del año, segunda en el ranking por detrás de Jurassic World, con 1.100 euros recaudados por cine.

Seguramente el boca-oreja no sea tan abrumador como en el caso de Ocho apellidos vascos, cuya secuela ya está en proceso de rodaje pero sí es cierto que consolida a Dani Rovira como figura emergente que consigue atraer al público a las salas de cine, algo fundamental. Por otra parte, corre el riesgo de encasillarse si no opta por papeles diferentes y, sobre todo, por ponerse a prueba a sí mismo en lo que ya está claro que es su zona de confort (suponiendo que siga interesado en hacer carrera como actor).

Esto me lleva a dos conclusiones obvias: el favor del público nada tiene que ver con la calidad de las películas porque la gente va a ver lo que le mola y le entretiene (y me parece muy bien) y por otra parte hay géneros en los que la innovación no es tan necesaria, si nos atenemos a lo que nos dicen los números. Vamos, que si una comedia romántica es más de lo mismo no importa tanto si cuenta con su catarsis final pertinente y el espectador sale con la sensación de que se han cumplido sus expectativas aunque sea por los pelos, o al menos es lo que se plantea casi siempre con este género.

Más valdría que los guionistas de Ahora o nunca no hubieran hecho honor al título de la película y le hubieran dado otra vuelta al libreto antes de darlo por zanjado trabajando mejor algunos personajes que resultan muy planos y dándoles pie a desarrollar más su vena humorística como Caritina o Seis; estaríamos ante una película mucho más divertida.

Valoración

Correcta, sin más: Ahora o nunca no consigue trascender más allá de la repetición de los mismos clichés vistos una y mil veces en cualquier otra comedia romántica.

Hobby

58

Regular

Lo mejor

Dani Rovira se consolida como reclamo comercial y la peli tiene una cuidada fotografía.

Lo peor

El pasteleo, solo apto para amantes empedernidos de la comedia romántica y Melody, muy cargante.

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